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LA FÓRMULA DE LA FELICIDAD EN EL PRESENTE.


LA FÓRMULA DE LA FELICIDAD EN EL PRESENTE.

Podemos encontrar una fórmula con respecto a la cuál podemos medir nuestro nivel de Felicidad o de Bienestar Subjetivo (hablando científicamente) fácilmente en el momento actual de nuestras vidas.

Esta fórmula además nos ayudará a saber en qué debemos fijarnos si queremos mejorar nuestra Felicidad en el momento actual.

La fórmula es:

F= SV+EP-EN

Donde:

F es Felicidad.
SV es Satisfacción con la Vida.
EP son las Emociones Positivas.
EN son las Emociones negativas.

Es decir la Felicidad es igual a la Satisfacción con la Vida más las Emociones Positivas, menos las Emociones Negativas.

La Satisfacción con la Vida se refiere a valoraciones globales que hacemos sobre nuestra vida. Se refiere a nuestra satisfacción vital, a la vinculación o engagement que tenemos en nuestra vida, al significado que le damos a nuestra existencia, y a lo que definimos como éxito. Tenemos que tener todas estos factores en cuenta y ver si lo que hacemos a diario nos acerca a su consecución o no.

Las Emociones  Positivas se refieren a la alegría con que nos tomamos la vida, el disfrute de las cosas de cada día, la Felicidad que experimentamos todos los días con relación a grandes o pequeñas cosas, y el amor que podemos dar y recibir a diario.

Las Emociones negativas son la tristeza que podemos tener, el aburrimiento y la falta de motivación, las preocupaciones diarias y el sentimiento de odio que nos puede invadir a veces.

Podemos analizar cada uno de estos componentes en relación con los distinto ámbitos de nuestras vidas: el trabajo, la familia, las relaciones sociales, etc.

De esta forma podemos ver nuestro nivel de Felicidad y si estamos o no cumpliendo los requisitos que son importantes para nosotros, y si no es así, cómo podemos cambiar aquello que nos aleja de los objetivos que para nosotros supone nuestra Felicidad.

Lyubormisky, Diener (2005)


COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DEL LIDERAZGO.




COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DEL LIDERAZGO.

La Fortaleza del liderazgo forma parte de la Virtud de la Justicia. Estas fortalezas se manifiestan en las actividades que hacemos en la sociedad. Van más allá de las interacciones individuales y se refieren a la relación de una persona con grupos más amplios, como la familia, la comunidad, la nación y el mundo.

La Fortaleza del liderazgo es el proceso de motivar, dirigir y coordinar a los miembros de un grupo para lograr un objetivo común. Las personas que actúan como líderes de ejercen un papel dominante en la interacción social, pero un liderazgo efectivo requiere escuchar las opiniones y sentimientos de otros miembros del grupo en cuanto se trata de dirección activa, es decir no basada en el poder y la autoridad impuesta. Los individuos que poseen esta fuerza son capaces de ayudar a su grupo para alcanzar objetivos de forma coherente, eficiente y amable.  

Para ejercitar esta Fortaleza te proponemos una serie de ejercicios que puedes poner en práctica con el fin de incluirla dentro de tus herramientas para poder cambiar tu realidad:

1. Intenta dirigir una actividad, tarea o proyecto y mientras lo haces activamente solicita opiniones de los miembros del grupo. De esta forma te podrás ir dando cuenta de las diferentes cosas que cada persona puede aportar al proyecto y cómo entre todos podéis enriquecerlo. A la vez podrás ver cómo tu forma de enfocar las cosas influye en cómo las hacen o ven los demás y podrás con este feedback ir ajustándote según lo creas conveniente.

2. Prueba a organizar un evento familiar intergeneracional, que implique a jóvenes y viejos parientes. Esto te ayudará a ver la diferente forma de ver las cosas según la generación en la que hemos nacido, cómo se van desarrollando las ideas en el tiempo, etc.

3. Organiza un evento (fiesta sorpresa de cumpleaños, fiesta para celebrar un ascenso, cualquier otra celebración agradable, etc.) en tu trabajo que involucre a tus colegas. Los lazos sociales tienden a estrecharse en reuniones informales, y muchas ve es nos damos cuenta de que las personas con las que solamente mantenemos una relación laboral son muy afines a nosotros, o muy distintas pero tolerantes, y nos pueden aportar mucho también a nivel personal. 

4. Intenta ser el mentor de un niño en tu vecindario que se beneficiaría de tus habilidades. Muchas veces nos ayuda el estar en contacto con los niños, para reescribir nuestra propia historia si vemos la vida desde sus ojos y su perspectiva, y para un niño es muy beneficioso el tener a una persona mayor que le guie en su camino en la vida.

5. Ponte de parte de alguien que está siendo tratado injustamente. Intenta defenderle y evitar que se siga cometiendo esa injusticia.

6. Cambia la dirección de un evento o actividad. Da a otros la oportunidad de ser líderes. Si intentamos

7. Lee una biografía o ve una película de tu líder favorito y evalua cómo te inspira en formas prácticas de actuar en tu vida. El aprendizaje vicario, que es el aprendizaje que hacemos observando a los demás, es una forma muy útil de aprender cómo ser un buen líder.

8. Prueba a intervenir cuando dos personas están en una discusión, media por intentar que las dos personas sean capaces de compartir sus pensamientos, de expresarse de manera clara y adecuada,  y enfatizan la necesidad de buscar una solución a los problemas.

9. Intenta ayudar a un entrenador de pequeñas ligas u otros deportes, aunque no tengas un niño jugando. Esto te ayudará a entrenar a la vez tus habilidades de liderazgo.

10. Prepara y lidera una nueva tradición familiar como reuniones temáticas, aniversarios, fiestas sorpresa, reuniones para hablar sobre las fortalezas de la familia, etc. Es una buena forma de empezar a utilizar tus habilidades de liderazgo en un entorno familiar seguro. Y el realizar este tipo de reuniones fortalece y estrecha los lazos de unión entre los miembros de la familia, que son nuestra primera fuente de apoyo social.

11. Organizar una venta solidaria en tu la ciudad o el bloque de vecinos. Esto te permitirá entrenar tus habilidades de organización y estarás contribuyendo además a una causa justa. 

12. Planea, organiza y lidera una fiesta en tu casa o unas vacaciones. El planificar actividades agradables es algo muy beneficioso porque nos da ese empuje que nos suscita el planear cosas positivas. 

13. Prueba a intervenir en las actividades de tu comunidad, intenta reunir y liderar un grupo para limpiar un parque local. Hay muchas cosas que pueden llevarse a cabo para mejorar el lugar donde vivimos, y en ocasiones no se llevan a la práctica por falta de liderazgo, de que exista alguien dispuesto a tomar la iniciativa. 

14. Inicia un grupo de fitness o un grupo para aprender a cuidar la salud con sus compañeros. El deporte es una actividad que nos aporta muchos beneficios tanto a nivel físico como mental, y el realizarla en compañía nos resulta aún más beneficioso porque nos da el apoyo social que muchas veces necesitamos para ser continuos en su práctica.

15. Participa en una campaña política local.  Así podrás intervenir en las decisiones políticas que afectan a el lugar en el que vives.

16. Haga una lista de maneras que podrían mejorar tu estilo de liderazgo. Busca información sobre cómo ejercer el mejor liderazgo, párate un momento a pensar en cómo puedes mejorar la forma en que llevas a cabo esta capacidad y pon en práctica lo que hayas descubierto. 

Rashid, T. (2005)

¿ESTAS COMPROMETIDO CON TU VIDA?.¿QUÉ ES EL ENGAGEMENT?





¿ESTAS COMPROMETIDO CON TU VIDA?.¿QUÉ ES EL ENGAGEMENT?

El engagement es un término tomado del inglés, que está entre compromiso, implicación, entrega o dedicación.

Aunque generalmente se ha estudiado en relación a la Psicología Organizacional, es decir, a cómo el trabajador se compromete con su trabajo, también podemos ponerlo en práctica en nuestra vida diaria. Tenemos que poder estar comprometidos con nuestra vida y con nuestra felicidad. Aunque a nivel del trabajo se define como “… un estado mental positivo, de realización, relacionado con el trabajo que se caracteriza por vigor, dedicación y absorción” (Schaufeli, Salanova, González-Romá y Bakker, 2002). Podemos aplicarlo igualmente a la forma en la que vivimos nuestra vida. De tal forma que podemos vivir nuestra vida en una posición de engagement, definido por Kahn (1990)como un estado en el que "las personas utilizan y se expresan a sí mismas física, cognitiva, emocional y mentalmente durante el desarrollo de sus roles”.

Tiene tres componentes:

1.- El vigor tiene que ver con tener altos niveles de energía y de resistencia mental, por el deseo de esforzarse en el trabajo que se está realizando incluso cuando se presentan dificultades.

2.-La dedicación hace referencia a una alta implicación en lo que estamos haciendo, junto con la manifestación de un sentimiento de significación, entusiasmo, inspiración, orgullo y reto.

3.-La absorción, es algo muy parecido al estado de flow, a fluir en tu vida, se produce cuando la persona está concentrada en lo que está haciendo, el tiempo vuela sin que  nos demos cuenta y tenemos dificultades a la hora de desconectar de lo que estamos haciendo, debido a las fuertes dosis de disfrute y concentración experimentadas.


Es una conexión enérgica con tu vida, es un compromiso afectivo y de continuidad, cuando te gusta lo que estás haciendo y para ti tiene un significado, cuando se convierte en una pasión. Vivir la vida intensamente.

Pensar que tu vida se puede convertir en una pasión es algo que es sencillo de hacer: es emplear en tu vida tus fortalezas, encontrar algo que te gusta, disfrutar lo que haces y en lo que eres bueno.

La OMS dice que la salud, o vivir nuestra vida de manera saludable, no es la mera ausencia de enfermedad sino que es estar motivado y ilusionado. «La salud es un estado de bienestar físico, mental y social, con capacidad de funcionamiento, y no sólo la ausencia de afecciones o enfermedades».

Que características tienen estas personas que tienen un engagement con su vida:

1.- Son activos, se preocupan por su propio bienestar. 
2.- No sólo son activos, son también proactivos, van un poco más allá de lo que se les pide en su vida diaria, buscan oportunidades para crecer y desarrollarse.
3.- Están ilusionados. Tienen planes y objetivos que les motivan. 
4.- Son optimistas. Buscan soluciones a los problemas en vez de quejarse o quedarse parados.
5.- Se centran en las personas. Valoran las relaciones personales, ya que saben que son una de nuestras mayores fuentes de felicidad.
6.- Son creativos e innovan. Buscan de manera consciente nuevas formas de aumentar su felicidad.
7.- Un requisito muy importante es el tener autonomía.
8.- Hay que poder ser capaces de contar con los recursos que necesitamos para ser felices o encontrarlos de manera proactiva y creativa a la persona que lo necesita.
9.- Hay que conocer y conectar con tus valore, saber cuáles son las cosas que para ti son importantes.
10.- Hay que conocer cuáles son tus fortalezas, saber en qué eres bueno, saber desarrollarlas y aplicarlas, poder poner en práctica aquellas características que te hacen ser más feliz.
11.- Tener resiliencia proactiva, es decir poder prevenir el cómo enfrentarse a las dificultades.
Poner en tu mochila esos recursos psicológicos y aprender a emplearlos en tu vida diaria en todas las situaciones, en tus relaciones, en tu trabajo etc.




Kahn, W. A. (1990). «Psychological conditions of personal engagement and disengagement at work». Academy of Management Journal (33). 692 - 724.

Salanova, M.; Schaufeli, W. (2009). El engagement de los empleados. Cuando el trabajo se convierte en pasión (Primera edición edición). Madrid: Alianza Editorial.