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LA FÓRMULA DE LA FELICIDAD EN EL PRESENTE.


LA FÓRMULA DE LA FELICIDAD EN EL PRESENTE.

Podemos encontrar una fórmula con respecto a la cuál podemos medir nuestro nivel de Felicidad o de Bienestar Subjetivo (hablando científicamente) fácilmente en el momento actual de nuestras vidas.

Esta fórmula además nos ayudará a saber en qué debemos fijarnos si queremos mejorar nuestra Felicidad en el momento actual.

La fórmula es:

F= SV+EP-EN

Donde:

F es Felicidad.
SV es Satisfacción con la Vida.
EP son las Emociones Positivas.
EN son las Emociones negativas.

Es decir la Felicidad es igual a la Satisfacción con la Vida más las Emociones Positivas, menos las Emociones Negativas.

La Satisfacción con la Vida se refiere a valoraciones globales que hacemos sobre nuestra vida. Se refiere a nuestra satisfacción vital, a la vinculación o engagement que tenemos en nuestra vida, al significado que le damos a nuestra existencia, y a lo que definimos como éxito. Tenemos que tener todas estos factores en cuenta y ver si lo que hacemos a diario nos acerca a su consecución o no.

Las Emociones  Positivas se refieren a la alegría con que nos tomamos la vida, el disfrute de las cosas de cada día, la Felicidad que experimentamos todos los días con relación a grandes o pequeñas cosas, y el amor que podemos dar y recibir a diario.

Las Emociones negativas son la tristeza que podemos tener, el aburrimiento y la falta de motivación, las preocupaciones diarias y el sentimiento de odio que nos puede invadir a veces.

Podemos analizar cada uno de estos componentes en relación con los distinto ámbitos de nuestras vidas: el trabajo, la familia, las relaciones sociales, etc.

De esta forma podemos ver nuestro nivel de Felicidad y si estamos o no cumpliendo los requisitos que son importantes para nosotros, y si no es así, cómo podemos cambiar aquello que nos aleja de los objetivos que para nosotros supone nuestra Felicidad.

Lyubormisky, Diener (2005)


COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA GRATITUD.



COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA GRATITUD.

La Fortaleza de la Gratitud forma parte de la Virtud de la Trascendencia, que nos hace sentirnos en conexión con toda la humanidad y el universo, y dota de significado a nuestras vidas.

Las Fortalezas de esta Virtud son aquellas Fortalezas emocionales que van más allá de la persona y nos conectan con algo más elevado, amplio y permanente, con otras personas, con el futuro, la evolución, lo divino o el universo.

La Fortaleza de la Gratitud implica tener la habilidad de tomar  conciencia y sentir agradecimiento por las cosas buenas de la vida.

Las personas que tienen esta Fortaleza de Gratitud son aquellas que se toman tiempo para expresar agradecimiento y contemplar todo lo que se les ha dado en la vida. Este gradecimiento puede ser dirigido a una persona determinada, a una divinidad, o simplemente expresado exteriormente por el mero hecho de la existencia.

Esta Fortaleza conlleva una actitud de aprecio y buena voluntad para los beneficios derivados de otras personas.     

1. Considera como esta declaración que describe tu estado mental habitual: "Una mente serena ve lo que es bueno y vive en el presente.  Una mente ansiosa ve lo que es negativo y lo que falta."  Intenta calmar tu mente durante cinco minutos en la mañana y por la noche. 

2. Haz el ejercicio de contar  tres de tus bendiciones (tres cosas buenas que te pasado) antes de ir a la cama cada día. Esto te hará prestar atención y darte cuenta de la cantidad de cosas buenas que te pasan a lo largo del día, de cosas por las que pudes estar agradecido, desde tener una cama para dormir, poder ducharte con agua caliente, poder comer lo que te gusta, etc.

3. Prueba a expresar tu gratitud a alguien a quien le debas un buen acto ya quien no se lo has dicho antes, preferentemente a través de una visita personal. Esto conllevará un fortalecimiento de esa relación y un buen recuerdo ya que generalmente a todos nos gusta que nos valoren lo que hacemos por los demás.

4. Cada día, selecciona una cosa pequeña pero importante que das por sentado. Trabajar en ser conscientes de esta cosa en el futuro. Como el estar sano, el poder vivir en un país con comodidades, el tener dos brazos y dos piernas, etc.

5. Prueba a observar cuántas veces dices gracias a lo largo del día y si lo sientes de verdad cada vez que lo dices. Es importante tener el hábito de ser agradecidos, para no dejar pasar la oportunidad de sentirnos bien por cada pequeña cosas que tenemos o nos pasa agradable durante el día, de esta forma los pequeños inconvenientes que podamos encontrar se nos harán menos importantes comparados con la gran cantidad de emociones positivas que nos pueden generar todas esas cosas que hasta ahora damos por sentadas.

6. Intenta expresar gratitud y dejar una nota para alguien que ha ayudado a tu crecimiento intelectual (por ejemplo, un profesor de secundaria).  Siempre podemos encontrar a alguien que nos ha ayudado en nuestros estudios o que nos ha animado a ampliar nuestra curiosidad intelectual, que ha creído en nosotros y en nuestra capacidad de ser lo que deseábamos. 

7. No olvides expresar tu gratitud a todos los que contribuyeron a tu éxito, no importa cuán pequeña pueda haber sido su contribución. Cada persona que pasa por nuestra vida nos cambia en alguna manera, por eso es importante agradecer a aquellas personas que se tomaron la molestia de hacer algo por nuestro beneficio, por muy pequeña que su acción haya sido. 

8. Aprende a expresar tu gratitud, a decir «gracias», se más descriptivo y específico (por ejemplo, "aprecio el consejo tan prudente que me has dado"). De esta manera no queda como una frase de cortesía, sino como algo real y específico que expresa que nos hemos dado realmente cuenta de aquello que esa personas ha hecho por nosotros.

9. Escribe tres temores que sientes cuando te despiertas por las mañanas.  Antes de ir a la cama, escribe tres cosas buenas que te ha ocurrido y por qué han pasado.  Luego evalua tus temores a la luz de las cosas buenas. Esto nos hará darnos cuenta de que el ratio de las cosas buenas que nos pasan durante el día es mayor que el de las malas, y que es más probable que si actuamos para que las cosas que nos atemorizan no sucedan, podremos controlar que no ocurran.

10. Trata de dedicar a pensar y sentir plenamente por lo menos diez minutos cada día para saborear una experiencia agradable.  Decide retener cualquier decisión consciente durante estos diez minutos. Esto es una práctica de meditación consciente centrada en la gratitud que nos ayudará a experimentar realmente todo lo que esa experiencia agradable ha provocado en nosotros. 

11. Prueba a escribir una carta a un editor sobre un evento que ha hecho que  la comunidad a la que perteneces se sienta más unida. De esta forma le estarás dando su justo valor a ese hecho y harás que otras personas puedan valorarlo de la misma manera que tú lo haces.

12. Intenta expresar gratitud a los funcionarios públicos como policías, bomberos y trabajadores de correos. Muchas veces esas personas se toman la molestia de ser muy amables con nosotros y no lo tenemos en cuenta, no les agradecemos su labora, pensando en que sólo están haciendo su trabajo, sin embargo cuando este se realiza de manera excepcional debe ser notado y agradecido especialmente.

13. Prueba a antes de comer, párate y piensa en todas las personas que han contribuido a producir, poner a la venta y cocinar lo que estás comiendo. Intenta hacerlo, por lo menos una vez por semana. Te darás cuenta de la cantidad de personas que han contribuido a que tú puedas comer ese alimento, desde los que lo sembraron, regaron, cosecharon, llevaron al mercado, cocinaron, etc. Esta es una forma de sentir que estamos en conexión con el resto del mundo, y de darnos cuenta de que cada uno de nosotros formamos parte de un todo, que es necesario que cada uno haga su labor de la mejor manera posible, ya que eso redunda en el beneficio y el bienestar de todos los demás.

14. Durante la cena, habla con tus seres queridos acerca de dos cosas buenas que les hayan pasado a ellos durante el día.  Es una forma de que ellos también se den cuenta de que ha habido cosas que hayan pasado por alto o dado por sentado, que no valoran lo suficiente, etc. Es una forma de ampliar su espectro de cosas por las que pueden estar agradecidos, de rememorarlas y volver a sentir esas sensaciones positivas y de compartirlas contigo, para que ´tu también puedas sentir gratitud por las cosas buenas que les han pasado a ellos.

15. Piensa en tres adversidades que te hayan sucedido e identifica tres cosas buenas que se dieron gracias a cada una de ellas. Muchas veces no nos damos cuenta de cuanta verdad encierra el dicho de "No hay mal que por bien no venga." Y que muchas veces algo que parece ser negativo en un principio resulta finalmente una ventaja y se convierte en algo positivo. 

16. Intenta recordar tus mejores momentos de reconocimiento, logro, alabanza y conexión. Muchas veces olvidamos los grandes momentos que hemos vivido a lo largo de nuestra vida, y al recordarlos nos sentimos nuevamente invadidos por todas las emociones positivas que los provocaron, llenos de gratitud por las personas que formaron parte de ellos, nos sentimos queridos y protegidos, llenos de energía y fuerzas. El simple hecho de recordarlos nos lleva a experimentar de nuevo esas emociones y nos recarga para ir en busca de nuevos logros.    

Rashid, T. (2005)

COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA APRECIACIÓN DE LA BELLEZA Y LA EXCELENCIA.



COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA APRECIACIÓN DE LA BELLEZA Y LA EXCELENCIA.

La Fortaleza de la Apreciación de la Belleza y la Excelencia forma parte de la Virtud de la Trascendencia, que nos hace sentirnos en conexión con toda la humanidad y el universo, y dota de significado a nuestras vidas.

Las Fortalezas de esta Virtud son aquellas Fortalezas emocionales que van más allá de la persona y nos conectan con algo más elevado, amplio y permanente, con otras personas, con el futuro, la evolución, lo divino o el universo.

Esta Fortaleza también se define como capacidad de asombro, de admiración y de elevación (esto no conlleva necesariamente un sentimiento religioso, sino que muestra la emoción que se siente cuando se está ante algo realmente extraordinario en cualquier aspecto de su naturaleza.)

Esta Fortaleza la tienen aquellas personas que son "capaces de detenerse a oler las rosas" en su vida.

La apreciación de la belleza y la excelencia  está unida a la admiración, el asombro y la elevación que nos produce observar cosas bellas en todos los ámbitos: la naturaleza, las personas, las situaciones etc.

Los personas que tienen la Fortaleza de la Apreciación de la belleza tiene una sensación de sobrecogimiento y asombro en el entorno y las cosas comunes que se dan alrededor de ellos.

Las personas que tienen esta fortaleza obtienen placer en observar la belleza física, las habilidades y talentos de otras personas y la belleza inherente a la virtud y la moralidad. Belleza que se puede encontrar en casi todos los ámbitos de la vida, de la naturaleza a las artes a las matemáticas a la ciencia a la experiencia cotidiana.

Esta fortaleza permite a las personas experimentar una gran satisfacción y les brinda la posibilidad de saborear con una mayor riqueza las experiencias cotidianas.

Para ejercitar esta Fortaleza te proponemos una serie de ejercicios que te pueden resultar útiles:

1. Intenta darte cuenta y saborear al menos un instante la belleza natural que te rodea cada día (amanecer, atardecer, nubes, sol, nieve, arco iris, árboles, movimiento de hojas, pájaros, flores, frutas y verduras, etc.). Son cosas que normalmente nos pasan desapercibidas, pero que si nos paramos a observar detenidamente nos dejan maravillados de la perfección de la naturaleza.

2. Hz que tu entorno sea estéticamente hermoso. El dedicarte a crear una atmósfera agradable y cómoda te será muy útil a la hora de sentirte cómodo en tu casa, relajado y en paz, y esa es una de las sensaciones que debemos tener al estar en nuestro propio hogar.  El hacer algo más individualizado y personal el espacio de trabajo nos ayuda a sentirnos parte de él y conectados con él de una manera personal. Las imágenes y los entornos agradables estéticamente nos aportan una sensación de bienestar automáticamente.Por no decir de la serenidad que nos aporta un entrono limpio y ordenado. Dedicar un poco de tiempo a esto, te reportará más beneficios de los que puedas imaginar.

3. Escucha una pieza de música o ve una película y evalúa cómo te hace sentir, cómo te toca estéticamente. Muchas veces nos pasan desapercibidos los sentimientos y emociones que nos producen las cosas más comunes, y sin embargo es una herramienta muy útil si sabemos utilizarla a nuestro favor, podemos relajarnos gracias a la música, o energizarnos, así como sentir bienestar, empatía, coraje y otras múltiples emociones al ver una película.

4. Visita un museo, escoge una obra de arte y considerar cómo te hace sentir estéticamente. Son formas de tener un ocio activo y productivo. Tenemos que educar nuestro gusto para poder apreciar ciertos aspectos del arte y pulir nuestros gustos, investigar cómo nos afectan los distintos aspectos y movimientos artísticos, etc.

5. Escribe tus reacciones estéticas y artísticas a la expresión artística de otra persona. Esto puede serte muy útil ya que te ayudará a apreciar las diferencias entre tu forma de ver el arte y el de la otra persona, lo que te hará ampliar tu perspectiva y poder abarcar una forma más amplia de expresión artística.

6. Aprende a apreciar una hermosa pieza de arquitectura, un vestido, una escultura, una obra cerámica, una poesía, una obra en prosa, etc. El centrarte en los detalles de cada forma artística te servirá para poder tener un abanico más amplio a la hora de acercarte al arte, viendo las peculiaridades de cada forma de expresión artística, así como sus analogías, relaciones, etc.

7. Explora la expresión de la belleza en diferentes culturas. La suerte de poder acceder a toda clase de expresiones artísticas dentro de cualquier parte del mundo, es un recurso que nos maravillará al darnos cuenta de la  riqueza que nos aportan las diferentes, culturas, países, formas de pensar, desarrollo histórico, etc.

8. Prueba a colgar un alimentador de aves y observa qué tipo de aves pueden vivir en tu zona.

9. Intenta decorar el exterior o el interior de tu casa en ocasiones especiales. El rodearnos de un ambiente agradable, el celebrar de cualquier forma posible las ocasiones especiales, nos aportará múltiples emociones positivas, que reforzarán el beneficio de la experiencia, y nos ayudarán en todos los ámbitos de la vida, ya que el efecto se las emociones positivas se multiplica.

10. Juega a explorar la belleza frente a un niño. A enseñarle los detalles que se pueden encontrar bonitos, agradables, curiosos, emocionantes dentro de cada situación, forma, artículo, cosa cotidiana, etc. en nuestra vida.

11. Toma fotografías mentales del arte que encuentres en tu vida y ten en cuenta cómo afectan a tu vida cotidiana. ¿Te hacen sentir más feliz, alegre y satisfecho?. Es importante el poder fijarnos y prestar suficiente atención a estos pequeños placeres que nos da la vida, para saber cuáles son los que más nos gustan, aprender a apreciarlos, poder utilizarlos, etc.

12. Haz fotografías de escenas naturales o de tus seres queridos y ponlas en el escritorio de tu PC. El tener siempre a la vista estas fotografías que te hacen sentir bien, es una forma de ampliar el efecto de las emociones positivas que te producen, el afecto por tus seres queridos o el asombro por la belleza natural.

13. Toma nota semanal de cómo la bondad de otras personas afecta a tu vida. Muchas veces aunque estos detalles no nos pasan desapercibidos, no les damos la suficiente importancia y no los saboreamos lo suficiente, y no los recordamos y vemos cómo nos pueden cambiar el estado de ánimo e influenciar nuestro comportamiento.

14. Piensa en algo que contenga belleza y amor, y trata de sentirte en conexión con ello al menos una vez al día. Esto te provocará emociones positivas y te inundará de ese tipo de sensaciones.

15. Piensa en los próximos tres proyectos que tengas que realizar, escoger al menos uno.  En lugar de hacerlo meticulosamente, prioriza para hacerlo con cuidado y usando la Fortaleza de la apreciación de la belleza. Observa detenidamente la diferencia que hay entre hacer las cosas de una manera y de otra.

16. Intenta asistir a exposiciones locales de ropa, joyas, artefactos culturales, pinturas, etc. Enriquecerás mucho tu abanico de posibilidades de asombrarte por la belleza de las cosas.

17. Intenta tener una experiencia al menos una vez al día de excelencia , belleza y alegría expresada a través de colores, sonidos, sabores, imágenes, ideas, aromas, sensaciones y palabras. Es una forma de enriquecer tu experiencia diaria que te hará sentir mejor a lo largo del día.

18. Observe cómo otros aprecian la belleza y la excelencia a través de palabras específicas, expresiones, gestos y acciones. Te dará nuevas ideas que te ayudarán a apreciar mejor tú mismo la belleza y la excelencia de las cosas que te rodean.

19. Aprende a observar y admirar la excelencia de las Fortalezas de carácter de alguien. También podemos ver estas Fortalezas en las personas que nos rodean.

20. Vuelve a apreciar los cambios sutiles de las diferentes épocas del año. El poder sorprendernos con los cambios estacionales es algo que olvidamos cuando crecemos, y es un espectáculo extraordinario que se desarrolla delante de nuestros ojos cada año.

Rashid, T. (2005).

COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DEL SENTIDO DEL HUMOR.




COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DEL SENTIDO DEL HUMOR.

La Fortaleza del Sentido del Humor forma parte de la Virtud de la Trascendencia, que nos hace sentirnos en conexión con toda la humanidad y el universo, y dota de significado a nuestras vidas.
Las Fortalezas de esta Virtud son aquellas Fortalezas emocionales que van más allá de la persona y nos conectan con algo más elevado, amplio y permanente, con otras personas, con el futuro, la evolución, lo divino o el universo.

Las personas que tienen esta Fortaleza son personas a las que les gusta reír y hacer reír a los demás. Son personas que ven el lado positivo de las situaciones, tienen una forma de enfrentarse a la vida divertida, juguetona e imaginativa.

Para poder ejercitar esta Fortaleza, te proponemos una serie de ejercicios que puedes practicar:

1. Procura poner una sonrisa en la cara de alguien todos los días a través de chistes, gestos y actividades lúdicas. El sentido del humor nos hace sentir bien, elimina la cara seria de la vida, nos acerca a los demás, nos relaja, rompe la seriedad a la que estamos acostumbrados, etc. El intentar hacer sonreír a alguien te hará pensar en pequeñas bromas o comentarios ingeniosas, y el placer de la risa será mutuo y compartido.

2. Aprende un nuevo chiste tres veces por semana y cuéntasela a los amigos. Así aumentarás tu repertorio, a la vez que establecerás un hábito y seguramente tus amigos terminen contando nuevas bromas. Es una forma de creara lazos con un buen sentido del humor.

3. Intenta ver una serie cómica, una película divertida, o leer a un comic diario. El buen humor que te producen hará que te sientas bien, y ese sentimiento se expandirá a todo tu día, y podrás verlo reflejado en las acciones que emprendas.

4. Prueba a animar a un amigo triste. Muchas veces la comprensión, la atención, el tener a alguien que se preocupa por ti, etc. tiene un gran impacto en el humor de las personas, intenta hacer bromas y llevarle al lado más bonito de la vida, pensar en soluciones creativas a sus problemas, etc.

5. Intenta hacer un hábito de encontrar el lado más ligero y divertido en la mayoría de las situaciones. El quitar un poco de seriedad a los asuntos muchas veces nos puede ayudar a quitarle el peso a las situaciones que no lo requieren o a hacer algunas otras más fáciles.

6. Intenta ser amigo de alguien con gran sentido del humor. El sentido del humor es contagioso, y todo se puede aprender.

7. Juega a suplantar la identidad de alguien, o juega a hacer imitaciones y comparte esto con alguien cercano a ti como un juego. Esto te permitirá reírte de muchas cosas diferentes, buscar los chistes o chascarrillos que se pueden sacar de la personalidad de una persona.

8. Procura salir con tus amigos al menos una vez al mes para realizar cualquier tipo de actividad: bolos, senderismo, esquí, ciclismo y cualquier otra cosa que os pueda hacer pasar un buen rato. Es una forma de realizar un ocio productivo.

9. Intenta volver a jugar como cuando eras un niño, hacer un muñeco de nieve cuando nieva o jugar al  voleibol en la playa. Cualquier cosa que te haga feliz es válida para pasar un buen rato, e inundarte de buen humor.

10. Intenta enviar correos divertidos a tus amigos. De esta forma ayudarás a los demás a tener un mejor sentido del humor durante ese día, y puede que te contesten de manera humorística también, con lo que crearas una espiral positiva que aumentará tu buen humor.

11. Juega a  disfrazarte para Halloween, u organiza una fiesta de disfraces. El adoptar otra identidad es algo muy divertido y que nos ayuda a expresar nuestra personalidad de otro modo.

12. Intenta jugar con tu mascota todos los días. El tener un animal de compañía tiene muchísimos beneficios para la salud. Pasa tiempo rodeado de animales que con su amor incondicional nos hacen sentirnos queridos y apreciados, y volver a ser niños.

13. Prueba a ir a ver fuegos artificiales con tus seres queridos. Los espectáculos artísticos son una fuente de entretenimiento que nos ayuda a sentir emociones y expande nuestra creatividad.

14. Ve con tus seres queridos a un juego de baloncesto, béisbol, hockey, etc. El compartir la afición a un deporte es algo que nos une mucho y nos permite conectar con los demás. El sentimiento de formar parte de la afición de nuestro equipo nos hace sentirnos conectados con los demás y nos hace alegrarnos si ganan o pensar en cómo mejorar para la próxima vez.

15. Ve con tus seres queridos de vacaciones.  El compartir aventuras, rutas turísticas, nuevos paisajes, experiencias etc. nos enriquece como personas y nos hace crear buenos recuerdos que nos servirán en un futuro.

Rashid, T. (2005)

COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA VITALIDAD.





COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA VITALIDAD.


La Fortaleza de la Vitalidad, forma parte de la Virtud del Coraje o el Valor.

El vivir la vida con vitalidad, requiere una mayor activación tanto a nivel psicológico como fisiológico, un mayor entusiasmo para enfrentarse a cada momento de tu vida, con mayor vigor. Es ver y vivir la vida como si fuera una aventura emocionante.

Para poder desarrollar esta Fortaleza te proponemos una serie de ejercicios que pueden ayudarte a hacer un hábito el vivir con vitalidad y energía:




1. Haz algo que ya haces, pero con más energía y entusiasmo, intenta enfocarte en cambiar algunos elementos de forma creativa y diferente a como lo hacías hasta ahora. Podrás ver cómo haciendo las cosas con más entusiasmo el resultado es distinto, como eso te da más energía aún para seguir haciendo más cosas, como se vuelven más fáciles, cómo las haces con más facilidad, etc.

2. Haz ejercicio al menos 2 - 3 veces a la semana y observa cómo afecta a tu nivel de energía. El ejercicio no solamente aumenta las endorfinas, las llamadas hormonas de la felicidad, sino que te hará sentirte mucho más cargado de energía para realizar todas las demás actividades de tu vida.

3. Intenta hacer una actividad física de tu elección, una que no "tienes que hacer" y que nadie te ha dicho que tienes que hacer. El encontrar una actividad que te permita usar tu ocio de manera productiva te hará darte cuenta de lo agradable que puede ser y todo los beneficios que puede aportar a tu vida.

4. Intenta mejorar tu higiene del sueño, estableciendo un tiempo de sueño regular, comiendo 3-4 horas antes de dormir, evitando hacer cualquier trabajo en la cama, no tomando cafeína tarde en la noche, etc.. Notarás cambios en tu nivel de energía. El sueño debemos verlo como una forma de recargar nuestra energía, es fundamental para nuestro bienestar y nuestra salud.

5. Piensa en formas de hacer una tarea emocionante y atractiva antes de empezarla. Muchas veces no nos damos cuenta de las grandes posibilidades de hacer las cosas de manera distinta, desde más aburridas hasta más emocionantes, muchas veces nos lanzamos a hacerlas sin ganas, o dejamos todo hasta el último momento. Prueba a dedicar antes unos momentos para pensar cómo podrías hacer tus tareas de forma que fueran más retadoras o divertidas.

6. Realiza una actividad física  (montar en bicicleta, correr, otros deportes, canto, etc) que siempre quisiste hacer pero no te has atrevido a probar todavía. Todo dejamos pasar las oportunidades de hacer cosas nuevas porque no tenemos tiempo o energía, pero una vez que empieces a realizar una actividad que siempre has querido hacer, sacarás tiempo, te hará sentir mejor y esto provocará una espiral positiva que te ayudará a sentirte más energético y con una mayor tendencia a emprender nuevas actividades.

7. Prueba a cantar en un coro o tocar un instrumento musical. La música tiene mucho beneficios tanto para nuestro estado de ánimo, como para nuestro cerebro, nuestra memoria, etc Prueba a implicarte en una actividad musical y verás como cambia tu forma de ver las cosas en tu vida.

8. Asiste a un club de baile, a un concierto o a una obra de teatro. Es algo distinto y nuevo que debería convertirse en un hábito, ya que ver las cosas en directo cambia nuestro estado de ánimo de manera profunda. 

9. Prueba a ver una serie de  comedia o una película de comedia semanal.  El buen humor que nos provoca se extenderá a otros elementos de tu vida.

10. Haz un hábito el socializar con amigos a los que les gusta reír sinceramente. El buen humor es contagioso, y su compañía nos hará sentirnos mejor. Tendremos buenos momentos que recordar a lo largo de la semana y seguramente estemos deseando volver a reunirnos con ellos.

11. Intenta hacer al menos una actividad al aire libre semanal como senderismo, ciclismo, escalada de montaña, caminar o trotar durante una hora. El contacto con la naturaleza es muy beneficios para nuestra salud, produce beneficios tanto a nivel físico como psicológico. Es importante reservarnos un rato para nosotros mismos en la naturaleza.

12. Aprende a tomarte un tiempo para celebrar tus próximos logros y victorias, por pequeños que sean. Muchas veces dejamos que un pequeño contratiempo nos amargue el día, porque no podemos dejar de pensar en él. Sin embargo muchas veces nos olvidamos de celebrar las cosas buenas que nos pasan, restándoles de esta forma la importancia que tienen. Hay que aprender a darles su valor celebrándolas, lo que además nos ayudará a ampliar sus beneficios y el sentimiento de logro y felicidad que las acompaña.

13. Lama a un viejo amigo y recuerda con él los buenos momentos vividos. Es importante darnos cuenta de las cosas buenas que nos han pasado y poder recordar los buenos momentos vividos en compañía de otros.

Rashid, T. (2005)

APRECIAR LOS PEQUEÑOS DETALLES. EJERCICIOS PSICOLOGÍA POSITIVA 11. PUERTAS HACIA LA FELICIDAD.



Cuántas veces pasamos por la vida sin pararnos un momento a oler las rosas. Sin pensar en disfrutar del camino y pensando sólo en la meta final.

Muchas veces vivimos nuestras vidas llenas de horarios, de obligaciones, sin tiempo, y nos ponemos a pensar en las vacaciones como el momento de solucionarlo todo, de parar un poco. Sin darnos cuenta de que entonces también nos entrará estrés en las vacaciones o el fin de semana, por no poder abarcar todas las cosas buenas que habíamos planeado para entonces.

Hay que recuperar el sentido de apreciación de la belleza y de las pequeñas cosas de la vida. Esta capacidad, de apreciar las pequeñas cosas de nuestra existencia, se relaciona con nuestro sentido de trascendencia, de saber que hay algo más grande que nosotros mismos, es imposible el no sentirse bendecido, agradecido, asombrado, estimulado de alguna forma especial al contemplar las maravillas de la naturaleza, tanto un precioso atardecer como la belleza de una simple flor.

Hay que intentar no habituarse a la belleza de las pequeñas cosas de la vida, tanto un día soleado, o lluvioso si te gusta la calma y el recogimiento del otoño, como un detalle por parte de un ser querido, el calor de un abrazo, la alegría de una sonrisa, el sabor de tu plato preferido, la perfección de una simple naranja etc.

Pero caemos en la habituación y lo damos todo por sentado.

Hay que aprender a vivir la vida, estando presentes en el momento, para percatarnos de toda la belleza que nos rodea en todos los pequeños detalles que dejamos pasar desapercibidos.

Hay que saborear nuestras formas de apreciar la belleza, hay que detenerse, aunque sea un instante a pensar el la belleza de lo que nos está ocurriendo, para no dejar pasar esas pequeñas cosas que nos ocurren cada día y pueden llenar de pequeñas emociones positivas cada día. 

Hay que saber aprovechar en toda su magnitud esas cosas que nos hacen apreciar la belleza, desde nuestra perspectiva, tanto en el futuro, planeando situaciones donde se más fácil que nos sintamos llenos de asombro por la belleza de lo que nos rodea, disfrutando el momento, parándonos y aprendiendo a, aunque sólo sea por un instante apreciar la belleza de las pequeñas cosas que nos ocurren cada día, y después recordar esos pequeños momentos de felicidad que nos brinda la vida al cabo del día, y compartiéndolos con los demás, haciéndoles  partícipes de nuestra emoción positiva producida por la apreciación de las pequeñas cosas llenas de belleza que nos ocurren cada día.

Como ejercicio:

Puedes hacer un listado de las cosas pequeñas que te producen emociones positivas, para hacerte consciente de las pequeñas cosas llenas de belleza que te rodean en tu cotidianidad, proponte prestar atención a esos pequeños detalles y descubrir otros nuevos, para aumentar tu percepción y tu capacidad para experimentar emociones positivas, de manera continua, a lo largo del día.






PUERTAS HACIA LA FELICIDAD 9. LA LINEA RECTA QUE NOS LLEVA A LA FELICICIDAD ¿NO SERÁ UN CÍRCULO?





LA LINEA RECTA QUE NOS LLEVA A LA FELICICIDAD ¿NO SERÁ UN CÍRCULO?


En muchas ocasiones las personas conseguimos nuestros objetivos y entonces... nos sentimos vacíos, acaba la racha de buena suerte... pasa algo.

Muchas veces cuando queremos conseguir cualquier cosa nos marcamos a nosotros mismos unos pasos a seguir, y con más o menos esfuerzo, con más o menos intentos llegamos a conseguirlo.... C-U-I-D-A-D-O!!!!!! Porque entonces dejamos de hacer las cosas que nos han llevado a conseguir eso: como ya hemos adelgazado... volvemos al hábito de comer mal, como ya estamos en forma... nos tomamos más relajadamente el ejercicio, como ya tenemos pareja... pensamos que ya no tenemos que hacer nada para mantenerla, como hemos publicado un libro con éxito... para qué seguir con el tema, como la empresa ya va bien... seguiremos relajadamente....

Normalmente nos imaginamos el éxito (en cualquier cosa) como una escalera, pero deberíamos pensar más en un círculo (la forma geométrica perfecta que dirían algunos), porque una vez que conseguimos algo, lo que sea, debemos seguir haciendo lo mismo que nos ha llevado hasta ahí, o el éxito se caerá por las escaleras!!!!!.....

Es más el adoptar una forma de vida distinta... Y CONTINUAR CON ELLA!!!!

PUERTAS HACIA LA FELICIDAD. 5 LA FALTA DE MOTIVACIÓN


LA FALTA DE MOTIVACIÓN.

Muchas veces nos encontramos con falta de interés ante la vida, falta de motivación, de deseos e ilusiones... no vemos posible la consecución de ningún objetivo en el futuro, nos sentimos sin expectativas de éxito y abocados al fracaso, y el miedo a este nos puede llevar a no dejarnos actuar, y quedarnos paralizados por el miedo.

Es ahí cuando surge esta falta de interés que se va haciendo más evidente día a día y no nos deja disfrutar de la vida como nos merecemos.

Esta falta de motivación puede ser también un mecanismo de defensa que haga que no nos tomemos nada en serio, lo relativizamos todo, y así nos protegemos del posible fracaso en aquellas cosas que nos da miedo emprender.

¿Qué podemos hacer para cambiar esto?

1. Aprender a fracasar. Tenemos que saber ver el fracaso como un aprendizaje, como algo que nos acerca al éxito, nos da la oportunidad de empezar de nuevo sabiendo mejor cómo hacer las cosas.  

2. Aprender a tolerar la frustración. Muchas veces nos desanimamos antes de tiempo, cuando, si hubiésemos persistido un poco más en nuestro empeño hubiésemos podido lograr aquellos objetivos que  nos hemos propuesto. Tenemos que aprender a aplazar las gratificaciones inmediatas, a valorar el esfuerzo .

3. Tenemos que aprender a marcarnos objetivos. Tenemos que saber cómo ir dividiendo los grandes logros que queremos obtener en objetivos más a medio y corto plazo, de esta forma cada vez que consigamos uno de los objetivos a corto plazo, esto nos animará para seguir avanzando en nuestro gran objetivo final.

4. Aprender a ejercitar la paciencia. Saber que las cosas tienen sus tiempos y aprender a esperar, pero sin desesperarnos.

5. Buscar apoyo social. Compartir nuestros logros con personas de confianza puede servirnos tanto como para ayudarnos a clarificar nuestros objetivos, como para contar con su ayuda, con sus críticas constructivas o ideas de como alcanzarlos, como con su apoyo en momentos de dudas.

6. Aprender a tener la valentía de persistir en nuestros objetivos, a ser valientes y luchar por nuestra propia felicidad en nuestros propios términos.

7. Aprender a premiarnos por los pequeños avances que vayamos teniendo, muchas veces estamos más acostumbrados a oír nuestra voz interior que nos dice que no podemos conseguirlo, así que también puede ser muy útil el cambiarla por otra que nos aliente, y premiarnos por cada paso que demos en dirección al éxito.

8. Aprender cuáles son los valores que rigen nuestras vidas, qué es lo que verdaderamente nos aporta un significado y nos acerca más a lo que queremos ser, sin dejarnos influencias por las opiniones ajenas.

9. Ser respetuosos con nosotros mismos y ser capaces de tolerarnos ciertos fallos, al fin y al cabo somos humanos, no nos tiene que salir todo bien a la primera.

10. Plantearnos nuestros objetivos como retos, no como problemas imposibles de solucionar.

11. Saber cuidar de nosotros mismos en nuestro esfuerzo por conseguir lo que queremos, tratarnos bien y preocuparnos por nuestra propia salud y bienestar.

12. Disfrutar del viaje, no pensar sólo en la consecución del objetivo, sino poder afrontarlo como un camino y no fijarnos sólo en que debemos llegar a una meta.


LA FORTALEZA DEL AUTOCONTROL.




LA FORTALEZA DEL AUTOCONTROL.

La fortaleza de la autorregulación o el autocontrol implica tener capacidad para regular los propios sentimientos o acciones. Tener disciplina y control sobre los propios impulsos y emociones.

El poder ejercitar la autorregulación es el proceso de ejercer control sobre uno mismo para alcanzar metas o estándares.

Los individuos autorregulados son capaces de controlar las respuestas instintivas tales como la agresión y la impulsividad, respondiendo en su lugar según las normas preconcebidas del comportamiento.

Esta fortaleza se puede aplicar tanto a iniciar acciones como a resistir las tentaciones, como cuando un diabético evita alimentos azucarados o como cuando alguien levanta temprano para hacer ejercicio. Es decir nos puede llevar a poner en marcha determinados comportamientos o a pararlos cuando no son los más beneficioso en ese momento o circunstancia.

Muchas veces esta fortaleza nos requiere tener un gran conocimiento de nosotros mismos, para saber cuáles son nuestras inclinaciones naturales y poder ponerles freno cuando no son las adecuadas, prestando atención a nuestros impulsos instintivos. El desviar la atención de aquello que nos causa ira o agresividad puede ser una buena manera de evitar estallar en un enfado cuando no es lo más adecuado en la situación en la que nos encontramos.


Seligman, M. (2004) La auténtica felcidad.

PUERTAS HACIA LA FELiCIDAD. 4 HACER MÁS HACIENDO MENOS



HACER MÁS HACIENDO MENOS.

Todos nos vemos inmersos en una rutina de múltiples cosas que necesitan hacerse inmediatamente y sin falta, cada día.

Si dejamos que el estrés de tener que hacerlo todo nos venza, nos quedaremos paralizados, pensando en lo imposible que nos puede parecer el conseguir hacer todas las cosa que nos demanda cada día.

Si en vez de perder el tiempo y energía en pensar lo estresados que estamos, lo imposible que es hacer todas las cosas que  nos demanda cada día, podemos centrarnos en ir haciéndolas, poco a poco, y una cada vez, centrándonos en realizarlas de la mejor manera posible, de esta forma ponemos nuestro foco de atención en llevar a cabo lo que tenemos que hacer, lo podemos ver como un reto, no como algo negativo, y si las vamos haciendo una a una, centrándonos en una tarea cada vez, seguramente cometamos menos errores y avancemos más rápidamente, de tal forma que podamos ir avanzando en las tareas que tenemos que llevar a cabo cada día.

PUERTAS HACIA LA FELICIDAD. 1 DISFRUTAR EL MOMENTO



DIFRUTAR EL MOMENTO.

Es muy importante que sepamos disfrutar, aprovechar y saborear los pequeños instantes de felicidad que vivimos cada día. Porque la suma de ellos es lo que nos dará la posibilidad de sentir nuestra ansiada felicidad. El disfrute diario es uno de los principales factores de nuestro bienestar. Y es algo que olvidamos fácilmente.

Podemos disfrutar esos momentos de felicidad de muchas maneras, debemos recordar los pasados, sentir plenamente los presentes y poder disfrutar anticipadamente de los futuros:

Hay que saborear los momentos presentes, aprender a rememorar los momentos pasados que nos produjeron felicidad y anticipar los momentos futuros que nos harán disfrutar de la vida.

Aquellas personas que tienen el hábito de saber disfrutar de los pequeños placeres de la vida, obtienen beneficios añadidos como tener una mayor confianza en ellos mismos, ser más extravertidos, y sentirse más satisfechos con su vida en general.

El poder disfrutar de los momentos de felicidad en estas tres dimensiones: pasado, presente y futuro, nos ayuda a alargar más esos momentos y su disfrute. Podemos rememorar los momentos felices, de tal forma que todas las sensaciones que nos hicieron sentir vuelvan a estar de nuevo presentes y nos provoquen felicidad. Podemos anticipar los momentos de felicidad y buscarlos activamente, planearlos y recrearnos con la felicidad futura que vamos a experimentar. Podemos y debemos estar presentes en cada momento de nuestras vidas, saboreándolo y sintiéndolo en su plenitud, ya que muchas veces damos por sentadas muchas de las cosas que tenemos, nos pasan o nos ocurren, quitándoles así la importancia que sin duda tienen.