Mostrando entradas con la etiqueta Liderazgo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Liderazgo. Mostrar todas las entradas

COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA AUTORREGULACIÓN O EL AUTOCONTROL.



COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA AUTORREGULACIÓN.


La Fortaleza de la Autorregulación forma parte de la Virtud de la Templanza, que es la Virtud que nos aporta protección contra los excesos. 

La Fortaleza de la Autorregulación  o también llamada del Autocontrol, es el proceso de ejercer control sobre uno mismo para alcanzar metas o estándares.

Los individuos autorregulados son capaces de controlar las respuestas instintivas tales como la agresión y la impulsividad, respondiendo en su lugar según las normas preconcebidas del comportamiento.

Esta Fortaleza se puede aplicar tanto a iniciar acciones, como a resistir las tentaciones, como cuando un diabético evita alimentos azucarados, como cuando alguien levanta temprano para hacer ejercicio.  


1. Aprende a establecer metas para mejorar su vida cotidiana (por ejemplo, horarios de limpieza, rutinas de lavandería, lavar los platos cuando termines de comer, mantener una limpieza y orden continuos de tu escritorio) y asegúrate de que completar las tareas. -es importante crear buenos hábitos, verás como cuando sea una rutina para ti, te resultará más sencillo hacerlo.

2. Intenta controlar y eliminar las distracciones (equipo de teléfono, TV, etc.) mientras te centras en una tarea particular.  Si hacemos un hábito de esto, el centrarnos en una sola tarea a la vez, hasta terminarla, nos daremos cuenta de que resulta mucho más sencillo que ir reanudándola poco a poco, cada vez que tenemos que interrumpirla por alguna distracción. El evitar desde un principio cualquier clase de distracción, así como tener todo lo que vayamos a necesitar a mano, para no tener que levantarnos a buscar cosas, nos facilitara mucho la tarea.

3. Aprende a eliminar objetos que nos hagan caer en la tentación (por ejemplo al hacer dieta, no tener comida que no sea sana a la vista y alcance de la mano; si hemos decidido dejar de tomar alcohol, intentar no socializar en los bares; si hemos decidido dejar el tabaco –  tratar de reemplazar los cigarrillos con el chicle; si no queremos ser adictos a las compras – dejar la tarjeta de crédito o el  dinero en casa, etc.) Es una forma más sencilla que tratar de ejercer solamente la fuerza de voluntad. Cuantos más obstáculos nos pongamos, más difícil será el poder realizar la acción que tratamos de dejar de realizar.

4. Inicia una rutina de ejercicios regular y asegúrate de que la realizas como te has propuesto. Algo que puede serte muy útil es establecer una línea base, es decir lo mínimo que vas a hacer cada día, algo que te sea sencillo completar, de esta forma el día que estés muy cansado o no tengas demasiada motivación, puedes hacer solamente estos ejercicios que conforman la línea base.

5. La próxima vez que te molestes por algo que no tiene demasiada importancia, prueba a controlar tus emociones y enfocarte en los atributos positivos que puedas sacar de esa situación. Por ejemplo, si el autobús tarda demasiado puedes aprovechar esos momentos para relajarte y respirar, si alguien no te cede el paso puedes pensar que a lo mejor por esta vez esa persona tiene mucha prisa y recordar las veces en las que tú hayas podido sentirte realmente apresurado, de esta forma podrás dejarlo pasar con más facilidad.

6. Evite hablar de otros en su ausencia. El hablar mal de otra persona a sus espaldas es algo que debemos evitar, ya que no nos aporta nada y es un comportamiento bastante destructivo para nosotros, ya que lo que decimos de alguien suele en realidad reflejar más algo nuestro que de la otra persona.

7. Cuando algo te molesta, intenta hacer una relajación progresiva. De esta forma no le darás tanta importancia al acontecimiento que te haya molestado y aprenderás a relajarte y enfocar las cosas con más calma.

8. Aprende a felicitarte a ti mismo por cada vez que hayas conseguido ejercitar la Fortaleza de la Autorregulación, y cuando seas capaz de resistirte con éxito una indulgencia. De esta forma valorarás más tus progresos, y te darás cuenta de cuantas veces lo consigues, y cada vez se hará más sencillo para ti el proceder de esta manera.

9 Aprende a crear rutinas que puedas seguir completamente de forma sistemática.  Puedes hacer pequeños ajustes cuando sea necesario pero manteniendo intactos los elementos centrales.
De esta forma, te será mucho más fácil el seguir siempre los mismos pasos hasta alcanzar completar la rutina, no tendrás que estar parándote a pensar en cada momento qué es lo que tienes que hacer a continuación,sino que será algo que te saldrá de manera automática, una vez que hayas convertido estas rutinas en un hábito.

10. Prueba a establecer un horario regular y un lugar para la mayoría de tus actividades.  Es una forma sencilla de que todo sea más seguido y así tendrás muchos elementos a tu favor que te recuerden lo que tienes que hacer en cada momento.

11. Intenta identificar los roles que sueles tener en diferentes aspectos de tu vida, compáralos con las personas que puedan servirte como modelo, y examínalos  en detalle.  Deja  que estos detalles te inspiren y te sirvan para regular tus metas. Si muchas veces no sabes cómo comportarte o qué actitud deberías tomar, un ejercicio que puede servirte es el de imaginarte qué haría una persona que para ti te sirva como modelo en esa situación. Eso te puede orientar hacia determinado comportamiento.

12. Aprende a prestar mucha atención a tu reloj biológico.  Averigua en qué momentos del día sueles estar más atento y despierto y lleno de energía o más cansado y con poca energía por el contrario. Cada persona tiene sus propios ritmos, hay algunos que están más despiertos por la mañana a primera hora, y sin embargo hay otras personas que tienen mayor energía a media tarde, etc. Procura hacer tus tareas más importantes cuando estás más alerta. De esta forma podrás aprovecharte de esa energía en el momento en el que más la precisas.

13. Prueba a no hacer algo que te es agradable parcial o completamente, como tomar un postre favorito o leer un rato,  o trata deliberadamente de resistir una comodidad (por ejemplo, comer chocolate, un helado, ver la TV, etc.) por un tiempo. Recompénsate con ello después de lograr una tarea difícil.  Muchas veces nos habituamos a las comodidades de nuestra vida y no les damos importancia, sin embargo cuando no podemos tenerlas es cuando las damos todo el valor que tienen, ya que las echamos enormemente en falta. Así premiarse una vez que se ha realizado determinada tarea nos servirá para reforzar nuestra fuerza de voluntad, y recordar en un futuro lo bien que sienta el ganarnos esos pequeños premios.

Rashid, T. (2005)

COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA HUMILDAD.




COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA HUMILDAD.

La Fortaleza de la Humildad forma parte de la Virtud de la Templanza, que es la Virtud que nos aporta protección contra los excesos. 

La Fortaleza de la Humildad o la Modesta implican dejar que tus Fortalezas y logros hablen por sí mismos.

Los individuos con esta Fortaleza no son personas con baja autoestima, pero simplemente evitan llamar la atención y no se ven a sí mismos como mejores que otros. Las personas que tienen esta Fortaleza son humildes, es gente que es honesta con ellos mismos acerca de sus propias limitaciones y la falibilidad de sus propias opiniones y están abiertas al asesoramiento y asistencia de otros.   

Para poder ejercitar esta Fortaleza y hacer que te sirva para tu día a día, te proponemos los siguientes ejercicios que puedes llevar a cabo:

1. Prueba a resistirte a mostrar tus logros durante una semana, y observa los cambios en tus relaciones interpersonales. Deja que tus acciones hablen por ti, no presumas de tus logros, deja que ellos hablen por sí mismos.

2. Al final de cada día, identifica algo que hiciste para impresionar a alguna persona o para mostrar un espectáculo. Toma la decisión de no volver a hacerlo. Muchas veces hacemos cosas sólo para impresionar a los demás, y sin embargo sabemos por experiencia propia que si alguien se jacta demasiado de sus logros no nos suele gustar. Tampoco es muy agradable el ver a personas que montan un número para demostrar lo extraordinarias que son, muchas veces eso les quita mérito a sus logros. Deja que tus acciones hablen por sí mismos. 

3. Trata de resistir el mostrar que eres mejor que otra persona, si se da el caso. El mostrar superioridad a propósito te quita todo el mérito. Cada persona es mejor que otra en alguna cosa. Piensa que a lo mejor tú puedes ser mejor que alguien en determinado aspecto, pero seguro que esa persona es mejor que tú en otro. Se trata de saber colaborar, cooperar, no de que cada uno deje al otro en mal lugar. Seguramente puedes aprender mucho en otro aspecto de esa persona.

4. Trata de resistir mostrar aprobación cuando otra persona se muestra superior a otro. Dejar al que es peor en mal lugar no genera ningún beneficio a nadie, y puede ser muy dañino para esa persona, que puede ser mejor en otro aspecto.

5. Fíjate en si hablas más que otros en una situación de grupo. Muchas veces llevamos la voz en una situación, sin dejar expresarse a los demás, con lo cual perdemos la oportunidad de poder aprender de ellos. El escuchar a los demás nos da el beneficio de poder aprender y poder ver las cosas desde otro punto de vista, que puede resultarnos muy útil.

6. Procura vestirte y hablar modestamente. El ir presumiendo de lo que uno es tanto en la forma de vestir como en la manera de hablar, nos hace parecer altivos y muestra una gran falta de tacto de nuestra personalidad, ya que la humildad es también una muestra de respeto ante los demás y el reconocer que no somos perfectos. Somos humanos y el no creernos demasiado, el sabernos  con posibilidades de fallos o equivocaciones, es una muestra de nuestra humanidad. 

7. Puedes felicitar sinceramente si encuentras que alguien es auténtico y mejor que usted de alguna manera. Es como una llamada de atención que nos muestra que no somos más que nadie. Y podemos animar a esa persona a que desarrolle ese campo o aspecto en el que destaca, que lo haga útil y lo ponga al servicio de los demás.

8. Ten conciencia ecológica, recuerda que sólo estamos de paso y estamos utilizando los recursos del planeta para nuestro propio beneficio, utiliza los recursos ambientales modestamente (puedes utilizar productos reciclados, limitar el uso de productos que dañan el medio ambiente, etc.).

9. Aprende a admitir tus errores y pedir disculpas incluso a aquellos que son más jóvenes que tú. Somos humanos y cometemos errores, lo importante es saber disculparse y poner remedio al mal que hayamos causado. No importa la edad ni la situación social, sino el saber admitir nuestra culpa y poder compensar nuestro error.

10. Solicita a un amigo de confianza retroalimentación honesta acerca de tus debilidades. Alguien que nos quiere y se preocupa por nosotros es la persona ideal para hacernos ver con cariño aquellas cosas en las que fallamos y podemos mejorar. 

Rashid, T. (2005)

COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DEL TRABAJO EN EQUIPO.



COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DEL TRABAJO EN EQUIPO.


La Fortaleza del trabajo en equipo forma parte de la Virtud de la Justicia. Estas fortalezas se manifiestan en las actividades que hacemos en la sociedad. Van más allá de las interacciones individuales y se refieren a la relación de una persona con grupos más amplios, como la familia, la comunidad, la nación y el mundo.

La Fortaleza del trabajo en equipo también puede ser llamada de la ciudadanía, responsabilidad social y lealtad:  implica trabajar como miembro de un grupo para el bien común . Las personas con esta Fortaleza son leales a las organizaciones de las que son miembros, están dispuestos a hacer sacrificios personales para favorecer a los demás. La Fortaleza de la ciudadanía se manifiesta a través de un sentido de pertenencia social y responsabilidad cívica. Los buenos ciudadanos no son ciegamente obedientes y cuando es necesario se afanan en cambiar los grupos a los que pertenecen para mejor.

Para poder ejercitar esta Fortaleza te proponemos una serie de ejercicios que pueden serte útiles:

1. Puedes empezar por cosas sencillas como recoger basura en la acera y ponerla en las papeleras. Con esto además estarás dando un ejemplo y puedes influir en el comportamiento de las personas que te vean si están pensando en tirar cosas al suelo. Muchas veces no pensamos lo que hacemos y nos hace falta alguien que llame nuestra atención con su ejemplo de civismo. Esta acción además puede suponer que las personas que te observen decidan adoptar una actitud más cívica en otros campos, ya que normalmente pensamos que una sola acción no cambia nada, pero si alguien nos lo recuerda con su ejemplo, puede hacernos volver a repensar las cosas.

 2. Prueba a hacer un voluntariado semanal para un proyecto de servicio comunitario en tu ciudad, uno que tenga que ver con aquello en lo que eres bueno o que te interesa. Podemos hacer un gran cambio en este tipo de voluntariados, cambiando la sociedad, ya que muchas veces pensamos que nuestra ayuda no es necesaria y podemos cambiar la vida de la gente con pequeñas acciones. Además el voluntariado tienen muchos beneficios a nivel personal, en general las personas que ejercen voluntariado siempre dicen que ellos reciben más de lo que dan, y además nos enseña una nueva visión de la sociedad, acercándonos a realidades que podemos no conocer.

3. Prueba a facilitar una discusión de grupo y lograr un consenso sobre una cuestión en la que estén en conflicto. Esto te ayudará a ejercitar tu capacidad de comprensión, para poder entender el punto de vista de las diferentes partes, de análisis, para poder ver en lo que difieren y en lo que se parecen, de síntesis, para poder exponer las ideas con claridad y crear un convenio. procura aprender de los demás y aportar algo tú mismo también. Verás lo gratificante que puede resultar.

4. Intenta ayudar a al menos una persona cada año a establecer metas y verifica periódicamente su progreso.

5. Prueba a organizar o asistir a por lo menos un encuentro social mensualmente. Existen multitud de diferentes posibilidades desde las más lúdicas, como grupos de baile, lectura, intercambio de idiomas, hasta las más sociales como asociaciones, grupos ecologistas, etc. Las experiencias de trabajar en un grupo te irán haciendo aprender mejor sus dinámicas y cómo actuar en él.

6. Prueba a pasar un tiempo con una organización que se encargue de limpiar un bosque, o el cauce de un río, etc. Esto te dará un sentido de pertenencia y además de conciencia ecológica.

7. Prueba a organizar o formar parte de un grupo que se dedique a decorar un lugar comunitario, un parque infantil, un local de ocio, etc. El arte es también una forma de obtener emociones positivas y el sentido de la apreciación de la belleza hace que nos sintamos más cómodos en un lugar bonito, decorado con cariño, etc. 

8. Forma parte de un equipo deportivo de tu localidad o escuela. Además de practicar ejercicio podrás formar parte de un grupo de personas con un objetivo común, que comparten una afición y podrás aprender el funcionamiento de un equipo, acostumbrarte a sus cambios, su evolución, etc.

9. Inicie un club de lectura. El poder formar parte de un grupo de personas que discuten y comentan sobre un determinado libro es algo realmente enriquecedor, ya que podemos ver cómo el mismo libro afecta a distintas personas, como cada una saca unas enseñanzas o conclusiones con respecto a determinado tema, etc.

10. Comparte el coche o ve con alguien al trabajo en el mismo transporte de manera regular. Es otra situación que te enseñará los beneficios del trabajo en grupo y la cooperación, además de ahorrar en combustible podrás tener compañía para poder comentar los asuntos del día de forma regular.

11. Prueba a comenzar un jardín comunitario o un huerto comunitario. Es una forma de aportar recursos estéticos o de ocio y a la vez productivos. Es una forma de ocio activo que te traerá muchas oportunidades de descubrir cosas nuevas y aprender sobre el tema a la vez que formas parte de un grupo y aprender las labores necesarias para conducir de manera adecuada la tarea que os propongáis. 

12. Donar sangre o conviértete en un donante de órganos. Son acciones que no requieren de demasiado esfuerzo y suponen algo muy importante que puede salvar la vida de mucha gente. Podemos dar ejemplo a otros y mostrarnos solidarios con aquellos que en un momento dado puedan necesitarlo.

13. Intenta buscar un papel en una organización o club que reúne personas de diversas culturas. Es una gran oportunidad de tener una experiencia en grupos multiculturales, a la vez que puedes explorar las diferencias que pueda haber entre los grupos de diferentes culturas, aprendiendo lo que te resulte útil o valioso de cada uno, y abriendo tu mente a nuevas posibilidades que no se dan en tu propia cultura.

14. Se voluntario en actividades como la que sirve como mentor de un niño desfavorecido o construyendo una casa para una comunidad que lo necesite. El ayudar a personas que estén pasando por un mal momento es una forma muy útil de utilizar nuestro tiempo libre. Aprenderás también lo importante que es el tenernos unos a otros dentro de una comunidad y la importancia de la solidaridad en todo momento.

15. Prueba a organizar una reunión social para despedirse de un vecino que se marcha o dar la  bienvenida a un nuevo vecino. Podemos trabajar nuestras habilidades para trabajar en equipo a la vez que realizamos un trabajo que permita a la comunidad donde vivimos estar más cohesionada. Y seguramente sea un bonito detalle que nuestro vecino no olvidará, es importante saber dar la bienvenida con los brazos abiertos a un nuevo componente del grupo de nuestra comunidad, así como también despedir al que nos deja y que guarde un agradable recuerdo nuestro, y con esto conseguiremos reunir a todos en un ambiente festivo y crear bonitos recuerdos de las actividades en grupo dentro d ela comunidad.

16. Sé voluntario para entregar comidas en un barrio pobre, o forma parte dela organización de un banco de alimentos de tu localidad. ES muy importante el poder ser solidarios con los que lo necesitan para sentirse parte de la comunidad y hacerles sentir a ellos que también lo son.

17. Pregunte a sus vecinos, especialmente los ancianos, si necesitan algo de la compra cuando van al supermercado. Es un pequeño detalle sin importancia para nosotros pero que puede resultarle muy útil a alguien que no puede hacer la compra en ese momento o que ha olvidado algo. Es una forma de ser solidarios en nuestro entorno más cercano, a base de pequeños actos de bondad.

18. Ayuda a quitar el hielo a los coches o la nieve del camino o de la entrada en invierno. Es otra forma de ser solidarios con nuestros vecinos, que no requiere un gran esfuerzo pero puede ser muy útil a quien lo necesite.

19. Invita a un amigo o vecino a cenar y cocínale su comida favorita. Es un detalle por nuestra parte el acordarnos y tener en cuenta sus gustos, podemos aprender nuevas recetas a la vez que mantener una charla amistosa alrededor de una buena comida.


Rashid, T. (2005)


COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DEL LIDERAZGO.




COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DEL LIDERAZGO.

La Fortaleza del liderazgo forma parte de la Virtud de la Justicia. Estas fortalezas se manifiestan en las actividades que hacemos en la sociedad. Van más allá de las interacciones individuales y se refieren a la relación de una persona con grupos más amplios, como la familia, la comunidad, la nación y el mundo.

La Fortaleza del liderazgo es el proceso de motivar, dirigir y coordinar a los miembros de un grupo para lograr un objetivo común. Las personas que actúan como líderes de ejercen un papel dominante en la interacción social, pero un liderazgo efectivo requiere escuchar las opiniones y sentimientos de otros miembros del grupo en cuanto se trata de dirección activa, es decir no basada en el poder y la autoridad impuesta. Los individuos que poseen esta fuerza son capaces de ayudar a su grupo para alcanzar objetivos de forma coherente, eficiente y amable.  

Para ejercitar esta Fortaleza te proponemos una serie de ejercicios que puedes poner en práctica con el fin de incluirla dentro de tus herramientas para poder cambiar tu realidad:

1. Intenta dirigir una actividad, tarea o proyecto y mientras lo haces activamente solicita opiniones de los miembros del grupo. De esta forma te podrás ir dando cuenta de las diferentes cosas que cada persona puede aportar al proyecto y cómo entre todos podéis enriquecerlo. A la vez podrás ver cómo tu forma de enfocar las cosas influye en cómo las hacen o ven los demás y podrás con este feedback ir ajustándote según lo creas conveniente.

2. Prueba a organizar un evento familiar intergeneracional, que implique a jóvenes y viejos parientes. Esto te ayudará a ver la diferente forma de ver las cosas según la generación en la que hemos nacido, cómo se van desarrollando las ideas en el tiempo, etc.

3. Organiza un evento (fiesta sorpresa de cumpleaños, fiesta para celebrar un ascenso, cualquier otra celebración agradable, etc.) en tu trabajo que involucre a tus colegas. Los lazos sociales tienden a estrecharse en reuniones informales, y muchas ve es nos damos cuenta de que las personas con las que solamente mantenemos una relación laboral son muy afines a nosotros, o muy distintas pero tolerantes, y nos pueden aportar mucho también a nivel personal. 

4. Intenta ser el mentor de un niño en tu vecindario que se beneficiaría de tus habilidades. Muchas veces nos ayuda el estar en contacto con los niños, para reescribir nuestra propia historia si vemos la vida desde sus ojos y su perspectiva, y para un niño es muy beneficioso el tener a una persona mayor que le guie en su camino en la vida.

5. Ponte de parte de alguien que está siendo tratado injustamente. Intenta defenderle y evitar que se siga cometiendo esa injusticia.

6. Cambia la dirección de un evento o actividad. Da a otros la oportunidad de ser líderes. Si intentamos

7. Lee una biografía o ve una película de tu líder favorito y evalua cómo te inspira en formas prácticas de actuar en tu vida. El aprendizaje vicario, que es el aprendizaje que hacemos observando a los demás, es una forma muy útil de aprender cómo ser un buen líder.

8. Prueba a intervenir cuando dos personas están en una discusión, media por intentar que las dos personas sean capaces de compartir sus pensamientos, de expresarse de manera clara y adecuada,  y enfatizan la necesidad de buscar una solución a los problemas.

9. Intenta ayudar a un entrenador de pequeñas ligas u otros deportes, aunque no tengas un niño jugando. Esto te ayudará a entrenar a la vez tus habilidades de liderazgo.

10. Prepara y lidera una nueva tradición familiar como reuniones temáticas, aniversarios, fiestas sorpresa, reuniones para hablar sobre las fortalezas de la familia, etc. Es una buena forma de empezar a utilizar tus habilidades de liderazgo en un entorno familiar seguro. Y el realizar este tipo de reuniones fortalece y estrecha los lazos de unión entre los miembros de la familia, que son nuestra primera fuente de apoyo social.

11. Organizar una venta solidaria en tu la ciudad o el bloque de vecinos. Esto te permitirá entrenar tus habilidades de organización y estarás contribuyendo además a una causa justa. 

12. Planea, organiza y lidera una fiesta en tu casa o unas vacaciones. El planificar actividades agradables es algo muy beneficioso porque nos da ese empuje que nos suscita el planear cosas positivas. 

13. Prueba a intervenir en las actividades de tu comunidad, intenta reunir y liderar un grupo para limpiar un parque local. Hay muchas cosas que pueden llevarse a cabo para mejorar el lugar donde vivimos, y en ocasiones no se llevan a la práctica por falta de liderazgo, de que exista alguien dispuesto a tomar la iniciativa. 

14. Inicia un grupo de fitness o un grupo para aprender a cuidar la salud con sus compañeros. El deporte es una actividad que nos aporta muchos beneficios tanto a nivel físico como mental, y el realizarla en compañía nos resulta aún más beneficioso porque nos da el apoyo social que muchas veces necesitamos para ser continuos en su práctica.

15. Participa en una campaña política local.  Así podrás intervenir en las decisiones políticas que afectan a el lugar en el que vives.

16. Haga una lista de maneras que podrían mejorar tu estilo de liderazgo. Busca información sobre cómo ejercer el mejor liderazgo, párate un momento a pensar en cómo puedes mejorar la forma en que llevas a cabo esta capacidad y pon en práctica lo que hayas descubierto. 

Rashid, T. (2005)

LA FORTALEZA DEL LIDERAZGO.



LA FORTALEZA DEL LIDERAZGO.

El liderazgo es el proceso de motivar, dirigir y coordinar a los miembros de un grupo para lograr un objetivo común.

A las personas que tienen esta fortaleza se les da bien organizar actividades y asegurarse de que se llevan a cabo.

El líder debe ser ante todo un dirigente efectivo, que se encarga de que el trabajo se realice a la vez que se mantiene la buena relación entre sus miembros.

Algo característico de los líderes es que asuman un papel dominante en la interacción social, pero un liderazgo efectivo requiere escuchar las opiniones y sentimientos de otros miembros del grupo en cuanto se trata de dirección activa.

Los individuos que poseen esta fortaleza son capaces de ayudar a su grupo para alcanzar objetivos de forma coherente, eficiente y amable.

Son personas que animan al grupo del que son miembros a hacer cosas, y refuerzan las relaciones entre las personas que componen su grupo.

Seligman, M. (2004) La auténtica felicidad.