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LA FÓRMULA DE LA FELICIDAD EN EL PRESENTE.


LA FÓRMULA DE LA FELICIDAD EN EL PRESENTE.

Podemos encontrar una fórmula con respecto a la cuál podemos medir nuestro nivel de Felicidad o de Bienestar Subjetivo (hablando científicamente) fácilmente en el momento actual de nuestras vidas.

Esta fórmula además nos ayudará a saber en qué debemos fijarnos si queremos mejorar nuestra Felicidad en el momento actual.

La fórmula es:

F= SV+EP-EN

Donde:

F es Felicidad.
SV es Satisfacción con la Vida.
EP son las Emociones Positivas.
EN son las Emociones negativas.

Es decir la Felicidad es igual a la Satisfacción con la Vida más las Emociones Positivas, menos las Emociones Negativas.

La Satisfacción con la Vida se refiere a valoraciones globales que hacemos sobre nuestra vida. Se refiere a nuestra satisfacción vital, a la vinculación o engagement que tenemos en nuestra vida, al significado que le damos a nuestra existencia, y a lo que definimos como éxito. Tenemos que tener todas estos factores en cuenta y ver si lo que hacemos a diario nos acerca a su consecución o no.

Las Emociones  Positivas se refieren a la alegría con que nos tomamos la vida, el disfrute de las cosas de cada día, la Felicidad que experimentamos todos los días con relación a grandes o pequeñas cosas, y el amor que podemos dar y recibir a diario.

Las Emociones negativas son la tristeza que podemos tener, el aburrimiento y la falta de motivación, las preocupaciones diarias y el sentimiento de odio que nos puede invadir a veces.

Podemos analizar cada uno de estos componentes en relación con los distinto ámbitos de nuestras vidas: el trabajo, la familia, las relaciones sociales, etc.

De esta forma podemos ver nuestro nivel de Felicidad y si estamos o no cumpliendo los requisitos que son importantes para nosotros, y si no es así, cómo podemos cambiar aquello que nos aleja de los objetivos que para nosotros supone nuestra Felicidad.

Lyubormisky, Diener (2005)


COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA GRATITUD.



COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA GRATITUD.

La Fortaleza de la Gratitud forma parte de la Virtud de la Trascendencia, que nos hace sentirnos en conexión con toda la humanidad y el universo, y dota de significado a nuestras vidas.

Las Fortalezas de esta Virtud son aquellas Fortalezas emocionales que van más allá de la persona y nos conectan con algo más elevado, amplio y permanente, con otras personas, con el futuro, la evolución, lo divino o el universo.

La Fortaleza de la Gratitud implica tener la habilidad de tomar  conciencia y sentir agradecimiento por las cosas buenas de la vida.

Las personas que tienen esta Fortaleza de Gratitud son aquellas que se toman tiempo para expresar agradecimiento y contemplar todo lo que se les ha dado en la vida. Este gradecimiento puede ser dirigido a una persona determinada, a una divinidad, o simplemente expresado exteriormente por el mero hecho de la existencia.

Esta Fortaleza conlleva una actitud de aprecio y buena voluntad para los beneficios derivados de otras personas.     

1. Considera como esta declaración que describe tu estado mental habitual: "Una mente serena ve lo que es bueno y vive en el presente.  Una mente ansiosa ve lo que es negativo y lo que falta."  Intenta calmar tu mente durante cinco minutos en la mañana y por la noche. 

2. Haz el ejercicio de contar  tres de tus bendiciones (tres cosas buenas que te pasado) antes de ir a la cama cada día. Esto te hará prestar atención y darte cuenta de la cantidad de cosas buenas que te pasan a lo largo del día, de cosas por las que pudes estar agradecido, desde tener una cama para dormir, poder ducharte con agua caliente, poder comer lo que te gusta, etc.

3. Prueba a expresar tu gratitud a alguien a quien le debas un buen acto ya quien no se lo has dicho antes, preferentemente a través de una visita personal. Esto conllevará un fortalecimiento de esa relación y un buen recuerdo ya que generalmente a todos nos gusta que nos valoren lo que hacemos por los demás.

4. Cada día, selecciona una cosa pequeña pero importante que das por sentado. Trabajar en ser conscientes de esta cosa en el futuro. Como el estar sano, el poder vivir en un país con comodidades, el tener dos brazos y dos piernas, etc.

5. Prueba a observar cuántas veces dices gracias a lo largo del día y si lo sientes de verdad cada vez que lo dices. Es importante tener el hábito de ser agradecidos, para no dejar pasar la oportunidad de sentirnos bien por cada pequeña cosas que tenemos o nos pasa agradable durante el día, de esta forma los pequeños inconvenientes que podamos encontrar se nos harán menos importantes comparados con la gran cantidad de emociones positivas que nos pueden generar todas esas cosas que hasta ahora damos por sentadas.

6. Intenta expresar gratitud y dejar una nota para alguien que ha ayudado a tu crecimiento intelectual (por ejemplo, un profesor de secundaria).  Siempre podemos encontrar a alguien que nos ha ayudado en nuestros estudios o que nos ha animado a ampliar nuestra curiosidad intelectual, que ha creído en nosotros y en nuestra capacidad de ser lo que deseábamos. 

7. No olvides expresar tu gratitud a todos los que contribuyeron a tu éxito, no importa cuán pequeña pueda haber sido su contribución. Cada persona que pasa por nuestra vida nos cambia en alguna manera, por eso es importante agradecer a aquellas personas que se tomaron la molestia de hacer algo por nuestro beneficio, por muy pequeña que su acción haya sido. 

8. Aprende a expresar tu gratitud, a decir «gracias», se más descriptivo y específico (por ejemplo, "aprecio el consejo tan prudente que me has dado"). De esta manera no queda como una frase de cortesía, sino como algo real y específico que expresa que nos hemos dado realmente cuenta de aquello que esa personas ha hecho por nosotros.

9. Escribe tres temores que sientes cuando te despiertas por las mañanas.  Antes de ir a la cama, escribe tres cosas buenas que te ha ocurrido y por qué han pasado.  Luego evalua tus temores a la luz de las cosas buenas. Esto nos hará darnos cuenta de que el ratio de las cosas buenas que nos pasan durante el día es mayor que el de las malas, y que es más probable que si actuamos para que las cosas que nos atemorizan no sucedan, podremos controlar que no ocurran.

10. Trata de dedicar a pensar y sentir plenamente por lo menos diez minutos cada día para saborear una experiencia agradable.  Decide retener cualquier decisión consciente durante estos diez minutos. Esto es una práctica de meditación consciente centrada en la gratitud que nos ayudará a experimentar realmente todo lo que esa experiencia agradable ha provocado en nosotros. 

11. Prueba a escribir una carta a un editor sobre un evento que ha hecho que  la comunidad a la que perteneces se sienta más unida. De esta forma le estarás dando su justo valor a ese hecho y harás que otras personas puedan valorarlo de la misma manera que tú lo haces.

12. Intenta expresar gratitud a los funcionarios públicos como policías, bomberos y trabajadores de correos. Muchas veces esas personas se toman la molestia de ser muy amables con nosotros y no lo tenemos en cuenta, no les agradecemos su labora, pensando en que sólo están haciendo su trabajo, sin embargo cuando este se realiza de manera excepcional debe ser notado y agradecido especialmente.

13. Prueba a antes de comer, párate y piensa en todas las personas que han contribuido a producir, poner a la venta y cocinar lo que estás comiendo. Intenta hacerlo, por lo menos una vez por semana. Te darás cuenta de la cantidad de personas que han contribuido a que tú puedas comer ese alimento, desde los que lo sembraron, regaron, cosecharon, llevaron al mercado, cocinaron, etc. Esta es una forma de sentir que estamos en conexión con el resto del mundo, y de darnos cuenta de que cada uno de nosotros formamos parte de un todo, que es necesario que cada uno haga su labor de la mejor manera posible, ya que eso redunda en el beneficio y el bienestar de todos los demás.

14. Durante la cena, habla con tus seres queridos acerca de dos cosas buenas que les hayan pasado a ellos durante el día.  Es una forma de que ellos también se den cuenta de que ha habido cosas que hayan pasado por alto o dado por sentado, que no valoran lo suficiente, etc. Es una forma de ampliar su espectro de cosas por las que pueden estar agradecidos, de rememorarlas y volver a sentir esas sensaciones positivas y de compartirlas contigo, para que ´tu también puedas sentir gratitud por las cosas buenas que les han pasado a ellos.

15. Piensa en tres adversidades que te hayan sucedido e identifica tres cosas buenas que se dieron gracias a cada una de ellas. Muchas veces no nos damos cuenta de cuanta verdad encierra el dicho de "No hay mal que por bien no venga." Y que muchas veces algo que parece ser negativo en un principio resulta finalmente una ventaja y se convierte en algo positivo. 

16. Intenta recordar tus mejores momentos de reconocimiento, logro, alabanza y conexión. Muchas veces olvidamos los grandes momentos que hemos vivido a lo largo de nuestra vida, y al recordarlos nos sentimos nuevamente invadidos por todas las emociones positivas que los provocaron, llenos de gratitud por las personas que formaron parte de ellos, nos sentimos queridos y protegidos, llenos de energía y fuerzas. El simple hecho de recordarlos nos lleva a experimentar de nuevo esas emociones y nos recarga para ir en busca de nuevos logros.    

Rashid, T. (2005)

COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA AUTORREGULACIÓN O EL AUTOCONTROL.



COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA AUTORREGULACIÓN.


La Fortaleza de la Autorregulación forma parte de la Virtud de la Templanza, que es la Virtud que nos aporta protección contra los excesos. 

La Fortaleza de la Autorregulación  o también llamada del Autocontrol, es el proceso de ejercer control sobre uno mismo para alcanzar metas o estándares.

Los individuos autorregulados son capaces de controlar las respuestas instintivas tales como la agresión y la impulsividad, respondiendo en su lugar según las normas preconcebidas del comportamiento.

Esta Fortaleza se puede aplicar tanto a iniciar acciones, como a resistir las tentaciones, como cuando un diabético evita alimentos azucarados, como cuando alguien levanta temprano para hacer ejercicio.  


1. Aprende a establecer metas para mejorar su vida cotidiana (por ejemplo, horarios de limpieza, rutinas de lavandería, lavar los platos cuando termines de comer, mantener una limpieza y orden continuos de tu escritorio) y asegúrate de que completar las tareas. -es importante crear buenos hábitos, verás como cuando sea una rutina para ti, te resultará más sencillo hacerlo.

2. Intenta controlar y eliminar las distracciones (equipo de teléfono, TV, etc.) mientras te centras en una tarea particular.  Si hacemos un hábito de esto, el centrarnos en una sola tarea a la vez, hasta terminarla, nos daremos cuenta de que resulta mucho más sencillo que ir reanudándola poco a poco, cada vez que tenemos que interrumpirla por alguna distracción. El evitar desde un principio cualquier clase de distracción, así como tener todo lo que vayamos a necesitar a mano, para no tener que levantarnos a buscar cosas, nos facilitara mucho la tarea.

3. Aprende a eliminar objetos que nos hagan caer en la tentación (por ejemplo al hacer dieta, no tener comida que no sea sana a la vista y alcance de la mano; si hemos decidido dejar de tomar alcohol, intentar no socializar en los bares; si hemos decidido dejar el tabaco –  tratar de reemplazar los cigarrillos con el chicle; si no queremos ser adictos a las compras – dejar la tarjeta de crédito o el  dinero en casa, etc.) Es una forma más sencilla que tratar de ejercer solamente la fuerza de voluntad. Cuantos más obstáculos nos pongamos, más difícil será el poder realizar la acción que tratamos de dejar de realizar.

4. Inicia una rutina de ejercicios regular y asegúrate de que la realizas como te has propuesto. Algo que puede serte muy útil es establecer una línea base, es decir lo mínimo que vas a hacer cada día, algo que te sea sencillo completar, de esta forma el día que estés muy cansado o no tengas demasiada motivación, puedes hacer solamente estos ejercicios que conforman la línea base.

5. La próxima vez que te molestes por algo que no tiene demasiada importancia, prueba a controlar tus emociones y enfocarte en los atributos positivos que puedas sacar de esa situación. Por ejemplo, si el autobús tarda demasiado puedes aprovechar esos momentos para relajarte y respirar, si alguien no te cede el paso puedes pensar que a lo mejor por esta vez esa persona tiene mucha prisa y recordar las veces en las que tú hayas podido sentirte realmente apresurado, de esta forma podrás dejarlo pasar con más facilidad.

6. Evite hablar de otros en su ausencia. El hablar mal de otra persona a sus espaldas es algo que debemos evitar, ya que no nos aporta nada y es un comportamiento bastante destructivo para nosotros, ya que lo que decimos de alguien suele en realidad reflejar más algo nuestro que de la otra persona.

7. Cuando algo te molesta, intenta hacer una relajación progresiva. De esta forma no le darás tanta importancia al acontecimiento que te haya molestado y aprenderás a relajarte y enfocar las cosas con más calma.

8. Aprende a felicitarte a ti mismo por cada vez que hayas conseguido ejercitar la Fortaleza de la Autorregulación, y cuando seas capaz de resistirte con éxito una indulgencia. De esta forma valorarás más tus progresos, y te darás cuenta de cuantas veces lo consigues, y cada vez se hará más sencillo para ti el proceder de esta manera.

9 Aprende a crear rutinas que puedas seguir completamente de forma sistemática.  Puedes hacer pequeños ajustes cuando sea necesario pero manteniendo intactos los elementos centrales.
De esta forma, te será mucho más fácil el seguir siempre los mismos pasos hasta alcanzar completar la rutina, no tendrás que estar parándote a pensar en cada momento qué es lo que tienes que hacer a continuación,sino que será algo que te saldrá de manera automática, una vez que hayas convertido estas rutinas en un hábito.

10. Prueba a establecer un horario regular y un lugar para la mayoría de tus actividades.  Es una forma sencilla de que todo sea más seguido y así tendrás muchos elementos a tu favor que te recuerden lo que tienes que hacer en cada momento.

11. Intenta identificar los roles que sueles tener en diferentes aspectos de tu vida, compáralos con las personas que puedan servirte como modelo, y examínalos  en detalle.  Deja  que estos detalles te inspiren y te sirvan para regular tus metas. Si muchas veces no sabes cómo comportarte o qué actitud deberías tomar, un ejercicio que puede servirte es el de imaginarte qué haría una persona que para ti te sirva como modelo en esa situación. Eso te puede orientar hacia determinado comportamiento.

12. Aprende a prestar mucha atención a tu reloj biológico.  Averigua en qué momentos del día sueles estar más atento y despierto y lleno de energía o más cansado y con poca energía por el contrario. Cada persona tiene sus propios ritmos, hay algunos que están más despiertos por la mañana a primera hora, y sin embargo hay otras personas que tienen mayor energía a media tarde, etc. Procura hacer tus tareas más importantes cuando estás más alerta. De esta forma podrás aprovecharte de esa energía en el momento en el que más la precisas.

13. Prueba a no hacer algo que te es agradable parcial o completamente, como tomar un postre favorito o leer un rato,  o trata deliberadamente de resistir una comodidad (por ejemplo, comer chocolate, un helado, ver la TV, etc.) por un tiempo. Recompénsate con ello después de lograr una tarea difícil.  Muchas veces nos habituamos a las comodidades de nuestra vida y no les damos importancia, sin embargo cuando no podemos tenerlas es cuando las damos todo el valor que tienen, ya que las echamos enormemente en falta. Así premiarse una vez que se ha realizado determinada tarea nos servirá para reforzar nuestra fuerza de voluntad, y recordar en un futuro lo bien que sienta el ganarnos esos pequeños premios.

Rashid, T. (2005)

COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA PRUDENCIA.





COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA PRUDENCIA.

La Fortaleza de la Prudencia forma parte de la Virtud de la Templanza, que es la Virtud que nos aporta protección contra los excesos. 

La Fortaleza de la Prudencia consiste en tener una orientación práctica hacia metas futuras. Implica ser cuidadosos acerca de las opciones disponibles, no tomar riesgos indebidos y mantener objetivos a largo plazo en cuenta al tomar decisiones a corto plazo.

Las personas prudentes supervisan y controlan su comportamiento impulsivo y anticipan las consecuencias de sus acciones.

Esta Fortaleza no es sinónima de tacañería o timidez, en cambio implica una perspectiva inteligente y eficaz hacia el logro de importantes objetivos en la vida.  

Para ejercitar esta fortaleza te proponemos una serie de ejercicios que puedes llevar a cabo:

1.Procura intentar pensar dos veces las cosas antes de decir nada. Haz este ejercicio por lo menos diez veces a la semana y anota sus efectos. En muchas ocasiones nos dejamos llevar por la impulsividad, y luego nos podemos arrepentir de lo que hemos dicho o hecho. Si tomamos como un hábito el ser más prudentes a la hora de hablar o actuar, y pensar antes de  hacer o decir algo, puede sernos muy útil para poder evitarnos posibles preocupaciones que nuestra impulsividad pudiera causarnos en un futuro.

2. Trata de conducir con precaución y notarás  que hay menos emergencias de las que realmente piensas.

3. Procura que antes de tus tres próximas decisiones importantes tengas la oportunidad de quitarte de la cabeza todas las distracciones ajenas. Es importante tomarse un tiempo para realizar las decisiones importantes de la vida, y poder finalmente saber que es a nosotros a quienes afectará finalmente lo que decidamos, así que es necesario tomar estas decisiones asumiendo nuestra plena responsabilidad al respecto.

4. Consulta con las personas que tienen un significado en tu vida antes de tomar una decisión final. Es importante tener en cuenta los puntos de vista de las personas que son importantes para nosotros, sabiendo que ellas nos aconsejarán lo que esta acorde con nuestros intereses, y nos puede sr muy útil aumentar nuestra perspectiva con sus puntos de vista, sin embrago debemos saber que la decisión final debe ser totalmente nuestra y debemos asumir la responsabilidad de las consecuencias nosotros mismo únicamente.

5. Intenta visualizar las consecuencias de tus decisiones en uno, cinco y diez años. El poder ver en perspectiva las consecuencias de las decisiones que tenemos que tomar nos hará tener una visión más amplia de cuáles pueden ser estas. De esta forma no nos basaremos únicamente en los beneficios o costes a corto plazo, sino que podremos ver cómo influirá en un periodo de tiempo mucho más largo en nuestra vida.

6. Prueba a realizar un análisis riesgo-beneficio antes de tomar una decisión final. Todas las decisiones que tomamos tienen un precio, siempre debemos renunciar a algo cuando elegimos otra cosa, y el riesgo de no conseguirlo también es importante tenerlo en cuenta, por eso hacer una lista de pros y contras, y ver las posibilidades de nuestro éxito es una estrategia que puede sernos muy útil a la hora de tomar una decisión.

7. Acostúmbrate a tomar decisiones importantes cuando estás relajado, no ansioso o deprimido. Ya que nuestro estado de ánimo influye en nuestra forma de ver las cosas. Tampoco es bueno tomar las decisiones cuando estemos demasiado contentos, ya que tenderíamos a reducir los riesgos y a ver las cosas demasiado fáciles. Por el contrario en un estado de tristeza lo consideraríamos todo demasiado complicado y difícil. Por eso es necesario tener un estado de ánimo calmado al tomar decisiones importantes, ya que podremos ver las cosas en su justa medida.

8. Antes de hacer trampas o mentir incluso para cosas triviales, pregúntate si necesitas diez más mentiras para ocultar la primera mentira. Muchas veces por pequeñas mentiras vamos creando un ovillo que se va haciendo más grande cada vez y del cuál luego nos resulta demasiado complicado salir.


9. Evita situaciones competitivas que generalmente terminan en resultados de ganar-pérdida, o en el que tu o tu oponente tenéis muy pocas posibilidades de ganar. Es mejor estar en situaciones en las que ambos miembros puedan ganar si colaboran. Y si hay muy pocas oportunidades de que uno gane, le situación de competitividad que se dará será demasiado exigente y podría llevarnos a cometer errores, mentir, hacer trampas, etc. 

10. No dudes en comprobar tantas veces como sea necesario para asegurarte de que cubres todos los detalles relevantes de tu próxima tarea importante. Si algo es importante es importante también hacerlo de la manera más adecuada posible, y si comprobamos el avance de las tareas que tenemos que realizar, seguramente no nos dejaremos nada sin hacer o podremos corregir los detalles antes de que sea demasiado tarde.

11. Intenta evaluar la calidad, eficiencia y sabiduría con la que has llevado a cabo tus tres últimos proyectos y escribe métodos de mejora.  Darnos cuenta de cómo hacemos las cosas es un paso muy importante a poder introducir cambios o mejoras en nuestra forma automática de actuar. Si no  nos paramos a reflexionar sobre cómo hacemos las cosas, no podremos darnos cuenta de cuáles son nuestros métodos, esquemas, nuestras debilidades o fortalezas, de tal forma que podamos aplicarlas para hacer las cosas mejor en un futuro.

Rashid, T. (2005)

COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DEL PERDÓN.



COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DEL PERDÓN.

La Fortaleza del Perdón forma parte de la Virtud de la Templanza, que es la Virtud que nos aporta protección contra los excesos. 

La Fortaleza del Perdón y la misericordia consiste en perdonar a aquellos que han obrado mal o nos han ofendido.

El Perdón implica aceptar los defectos de los demás, dando a la gente una segunda oportunidad y dejando de lado la tentación de tener rencor o comportarse vengativa. La Fortaleza del Perdón permite dejar de lado la negatividad autodestructiva asociada con ira y extender la misericordia hacia el transgresor. 

Para ejercitar esta Fortaleza puedes realizar una serie de ejercicios como los que te proponemos a continuación:

1. Puedes recordar momentos cuando tú hayas ofendido a alguien y has sido perdonado, entonces puedes hacer este regalo a los que te hayan ofendido a ti. El obtener el perdón por algo que se ha hecho mal nos da una gran sensación de alivio y paz, nos ofrece la oportunidad de empezar de nuevo y hacer las cosas mejor la próxima vez. Todos cometemos errores y nos equivocamos sin querer o porque no hemos podido hacer las cosas mejor, si se nos da una nueva oportunidad podemos hacer las cosas otra vez mejor y con más cuidado y más información.

2. Aprende a evaluar tus emociones antes y después de perdonar a alguien. El perdón también nos libera a nosotros de la ira que  nos provocan las ofensas. Es un regalo en doble sentido, ya que nos libera tanto a nosotros de la ira y la venganza, como al que cometió el error de la culpa. 

3. Intenta comprender desde la perspectiva del agresor por qué te ofendió. Luego evaluar si tu reacción te lastima a ti más que al que ha cometido el error. Muchas veces la ira que nos provoca el que  nos hayan ofendido nos hace más daño y nos perjudica más a largo plazo que la misma ofensa.

4. Haz una lista de las personas contra quienes guardas rencor por alguna ofensa que han podido cometer contra ti, después puedes o bien reunirse con ellos personalmente para discutirlo o visualizar el encuentro para intentar olvidar el pasado.  

5. Queda con una persona que te ofendió en el pasado, especialmente si es un miembro de tu familia. Cuando quedes con esa persona cuéntale que le has perdonado, o simplemente se amigable en su interacción con esa persona. Muchas veces perdemos a personas que son importantes para nosotros por no poder perdonar algo que nos hicieron en el pasado, cuando sin darnos cuenta estamos perdiendo una relación que nos importa por algo que quizás sea posible olvidar y perdonar, o simplemente hacer como que no ha pasado nada. Muchas veces las personas que nos han ofendido no se atreven a hablarnos más después de una gran discusión, está en nuestra mano el reiniciar esa relación.

6. Si eres creyente pedir el perdón de un poder divino según tu fe y evalúa cómo te sientes luego. Es importante también el sabernos perdonar a nosotros mismos por los errores que hayamos podido cometer. Y si somos creyentes, podemos experimentar el beneficio de sabernos perdonados y el alivio que esto supone personalmente.

7. Si eres creyente también poder rezar por el comportamiento de tu agresor. Intentar pedir porque se de cuenta de su error y encuentre la paz.

8. Prueba a  identificar cómo un rencor te tortura emocionalmente.  ¿Cómo te produce emociones perturbadoras (ira, odio, miedo, preocupación, tristeza, ansiedad, celos, etc.)?  Escribe tres formas en las que estas emociones disruptivas afectan a tu comportamiento. Muchas veces no nos damos cuenta de que el no perdonar, o el dejar pasar algo y tratar de olvidarlo nos hace más daño a nosotros mismo que a la persona que nos hizo daño.

9. Puedes planear cómo puede ser tu respuesta  la próxima vez que alguien te ofenda.  Recuérdate de vez en cuando tu plan (si es posible también puedes ensayar) y periódicamente afirman, "No importa cómo él o ella me ofenda, le respondo como lo he planeado." Muchas veces esta es la mejor manera de tratar con una persona que sabemos que va a herirnos de alguna manera, porque no puede evitarlo, así su comportamiento no tendrá ninguna repercusión en nosotros. Y es bueno tener un plan para poder actuar de manera rápida de tal forma que no tengamos después que arrepentirnos si nos invade la ira o decimos algo que no debemos.

10.   Imagínate a la persona que te ofendió y considera si tienes alguna fantasía de venganza con respecto a esa persona. Trata de imaginar con todo tipo de detalle lo contrario, esto es, qué pasaría si puedes perdonar completamente a esa persona. Trata de darte cuenta de tus reacciones cuando estás pensando en perdonarle, Empieza a realizar este ejercicio con alguien que te haya ofendido de manera leve y ve pasando a otras personas que te hayan ofendido de manera más grave. Durante todo el ejercicio recuérdate a ti mismo que es un ejercicio de perdón, no de venganza.

Rashid, T. (2005)

COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA VITALIDAD.





COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA VITALIDAD.


La Fortaleza de la Vitalidad, forma parte de la Virtud del Coraje o el Valor.

El vivir la vida con vitalidad, requiere una mayor activación tanto a nivel psicológico como fisiológico, un mayor entusiasmo para enfrentarse a cada momento de tu vida, con mayor vigor. Es ver y vivir la vida como si fuera una aventura emocionante.

Para poder desarrollar esta Fortaleza te proponemos una serie de ejercicios que pueden ayudarte a hacer un hábito el vivir con vitalidad y energía:




1. Haz algo que ya haces, pero con más energía y entusiasmo, intenta enfocarte en cambiar algunos elementos de forma creativa y diferente a como lo hacías hasta ahora. Podrás ver cómo haciendo las cosas con más entusiasmo el resultado es distinto, como eso te da más energía aún para seguir haciendo más cosas, como se vuelven más fáciles, cómo las haces con más facilidad, etc.

2. Haz ejercicio al menos 2 - 3 veces a la semana y observa cómo afecta a tu nivel de energía. El ejercicio no solamente aumenta las endorfinas, las llamadas hormonas de la felicidad, sino que te hará sentirte mucho más cargado de energía para realizar todas las demás actividades de tu vida.

3. Intenta hacer una actividad física de tu elección, una que no "tienes que hacer" y que nadie te ha dicho que tienes que hacer. El encontrar una actividad que te permita usar tu ocio de manera productiva te hará darte cuenta de lo agradable que puede ser y todo los beneficios que puede aportar a tu vida.

4. Intenta mejorar tu higiene del sueño, estableciendo un tiempo de sueño regular, comiendo 3-4 horas antes de dormir, evitando hacer cualquier trabajo en la cama, no tomando cafeína tarde en la noche, etc.. Notarás cambios en tu nivel de energía. El sueño debemos verlo como una forma de recargar nuestra energía, es fundamental para nuestro bienestar y nuestra salud.

5. Piensa en formas de hacer una tarea emocionante y atractiva antes de empezarla. Muchas veces no nos damos cuenta de las grandes posibilidades de hacer las cosas de manera distinta, desde más aburridas hasta más emocionantes, muchas veces nos lanzamos a hacerlas sin ganas, o dejamos todo hasta el último momento. Prueba a dedicar antes unos momentos para pensar cómo podrías hacer tus tareas de forma que fueran más retadoras o divertidas.

6. Realiza una actividad física  (montar en bicicleta, correr, otros deportes, canto, etc) que siempre quisiste hacer pero no te has atrevido a probar todavía. Todo dejamos pasar las oportunidades de hacer cosas nuevas porque no tenemos tiempo o energía, pero una vez que empieces a realizar una actividad que siempre has querido hacer, sacarás tiempo, te hará sentir mejor y esto provocará una espiral positiva que te ayudará a sentirte más energético y con una mayor tendencia a emprender nuevas actividades.

7. Prueba a cantar en un coro o tocar un instrumento musical. La música tiene mucho beneficios tanto para nuestro estado de ánimo, como para nuestro cerebro, nuestra memoria, etc Prueba a implicarte en una actividad musical y verás como cambia tu forma de ver las cosas en tu vida.

8. Asiste a un club de baile, a un concierto o a una obra de teatro. Es algo distinto y nuevo que debería convertirse en un hábito, ya que ver las cosas en directo cambia nuestro estado de ánimo de manera profunda. 

9. Prueba a ver una serie de  comedia o una película de comedia semanal.  El buen humor que nos provoca se extenderá a otros elementos de tu vida.

10. Haz un hábito el socializar con amigos a los que les gusta reír sinceramente. El buen humor es contagioso, y su compañía nos hará sentirnos mejor. Tendremos buenos momentos que recordar a lo largo de la semana y seguramente estemos deseando volver a reunirnos con ellos.

11. Intenta hacer al menos una actividad al aire libre semanal como senderismo, ciclismo, escalada de montaña, caminar o trotar durante una hora. El contacto con la naturaleza es muy beneficios para nuestra salud, produce beneficios tanto a nivel físico como psicológico. Es importante reservarnos un rato para nosotros mismos en la naturaleza.

12. Aprende a tomarte un tiempo para celebrar tus próximos logros y victorias, por pequeños que sean. Muchas veces dejamos que un pequeño contratiempo nos amargue el día, porque no podemos dejar de pensar en él. Sin embargo muchas veces nos olvidamos de celebrar las cosas buenas que nos pasan, restándoles de esta forma la importancia que tienen. Hay que aprender a darles su valor celebrándolas, lo que además nos ayudará a ampliar sus beneficios y el sentimiento de logro y felicidad que las acompaña.

13. Lama a un viejo amigo y recuerda con él los buenos momentos vividos. Es importante darnos cuenta de las cosas buenas que nos han pasado y poder recordar los buenos momentos vividos en compañía de otros.

Rashid, T. (2005)

PUERTAS HACIA LA FELICIDAD 9. LA LINEA RECTA QUE NOS LLEVA A LA FELICICIDAD ¿NO SERÁ UN CÍRCULO?





LA LINEA RECTA QUE NOS LLEVA A LA FELICICIDAD ¿NO SERÁ UN CÍRCULO?


En muchas ocasiones las personas conseguimos nuestros objetivos y entonces... nos sentimos vacíos, acaba la racha de buena suerte... pasa algo.

Muchas veces cuando queremos conseguir cualquier cosa nos marcamos a nosotros mismos unos pasos a seguir, y con más o menos esfuerzo, con más o menos intentos llegamos a conseguirlo.... C-U-I-D-A-D-O!!!!!! Porque entonces dejamos de hacer las cosas que nos han llevado a conseguir eso: como ya hemos adelgazado... volvemos al hábito de comer mal, como ya estamos en forma... nos tomamos más relajadamente el ejercicio, como ya tenemos pareja... pensamos que ya no tenemos que hacer nada para mantenerla, como hemos publicado un libro con éxito... para qué seguir con el tema, como la empresa ya va bien... seguiremos relajadamente....

Normalmente nos imaginamos el éxito (en cualquier cosa) como una escalera, pero deberíamos pensar más en un círculo (la forma geométrica perfecta que dirían algunos), porque una vez que conseguimos algo, lo que sea, debemos seguir haciendo lo mismo que nos ha llevado hasta ahí, o el éxito se caerá por las escaleras!!!!!.....

Es más el adoptar una forma de vida distinta... Y CONTINUAR CON ELLA!!!!

PUERTAS HACIA LA FELICIDAD 8. LA BUENA SUERTE, CÓMO CREARLA.




PUERTAS HACIA LA FELICIDAD 8. LA BUENA SUERTE, CÓMO CREARLA.

Muchas veces nos sentimos tentadas a creer en la buena suerte. Sin pararnos en  la idea de que la buena suerte se crea.

La buena suerte tiene que ver con nuestra manera de ser y estar en el mundo:

- Las personas que parecen felices tienden a atraer más respuesta positivas y de simpatía por parte de los demás. ¿A quién no le gusta encontrarse con un compañero sonriente que te saluda con alegría y te da los buenos días de la manera más amable y cariñosa posible?. Si un día tienes algún problema y necesitas ayuda lo más rápido será que tu mente se acuerde de él, y si gracias a su buena disposición, has sabido responderle con la misma alegría, probablemente él también esté más dispuesto a ayudarte.

- Las personas optimistas están más abiertas a percibir y disfrutar las cosas positivas que les pasan en la vida, según la teoría de Barbara Fredickson de la ampliación y construcción de emociones positivas.

La buena suerte no es algo completamente casual, sino que tienen varios factores claves:

1.- Saber generar el azar. De forma optimista y proactiva. Atreverse a arriesgarse e ir en busca de nuestros propios sueños. Teniendo claros nuestros objetivos, nuestros valores, nuestras metas y buscando cómo podemos ir avanzando en el camino a su consecución, sin olvidarnos también de aprender a disfrutar por el camino.

2.-  Hay que dejar de lado la costumbre de preocuparse y de ir de víctima. Si bien preocuparse por lo
que pueda ir mal sólo nos quita energías para esforzarnos en que las cosas vayan bien. Y si adoptamos una actitud victimista veremos que nos estancamos en rumiar nuestros problemas en ves de buscarles una solución adecuada.

3.- Hay que pararse a pensar en qué es lo que queremos, acorde con nuestros gustos, preferencia y valores, para ser más felices y dar un significado más pleno a nuestra vida. Hay que marcarnos unos objetivos claros, precisos, acordes entre sí y que nos hagan avanzar poco a poco en nuestras metas.

4.- Hay que adoptar una actitud proactiva en nuestra vida, ya que dependiendo de nuestros comportamientos y decisiones, somos nosotros mismos los que vamos creando nuestra realidad poco a poco.

5.- Aprender de los errores, no verlos como un fracaso, sino como una oportunidad para aprender y que nos puede ayudar a empezar de nuevo con más sabiduría. No todo se obtiene a la primera. Y tenemos que desarrollar la capacidad de resiliencia, de poder resistir frente a las adversidades e incluso resurgir fortalecidos de ellas.

PUERTAS HACIA LA FELICIDAD 7. EL TIEMPO PERDIDO.





PUERTAS HACIA LA FELICIDAD 7. EL TIEMPO PERDIDO.

Muchas veces nos puede parecer contradictorio hablar de la muerte en la búsqueda de nuestra Felicidad.

Sin embargo es muy importante darnos cuenta de que el tiempo en nuestra vida es finito, para poder apreciarlo bien.

Uno nunca sabe cuándo va a morirse, o cuando van a morir sus seres queridos.

Cuando el tiempo se pasa, ya nunca volverá, si desperdiciamos un día, una semana o un mes o un año de nuestras vidas, ya no hay vuelta atrás. Por eso muchas veces perdemos el tiempo quejándonos, cuando deberíamos estar disfrutando, o empleándolo más productivamente, en resolver nuestros problemas, en estar con nuestros seres queridos, en vivir... Muchas veces el dinero nos ciega, y le entregamos todo nuestro tiempo, sin embargo el dinero se puede ganar o perder, pedir prestado, etc. El tiempo no.

Es importante también tomarse tiempo para uno mismo, para cuidarse, para tratarse bien, para quererse. Si una persona no se quiere a sí misma difícilmente podrá querer a otros o dejar que otros la quieran. Hay que aprender a prestar atención a nuestras propias necesidades, a nuestros sentimientos, a emprender los sueños que nos motivan, a pensar en lo que le da valor y significado a nuestra vida, y cómo podemos alcanzarlo, a pensar en cómo reaccionar ante las dificultades de la vida, etc.

Y es muy importante saber que cuando te mueres no te llevarás nada material, y eso no importará tanto como parece preocuparnos ahora.
Lo importante, lo valioso, lo que realmente le dará un significado y un sentido a nuestras vidas y hará que merezca la pena haberlas vivido será lo felices que nos hemos sentido en nuestra vida, lo que hemos amado y nos hemos sentido amados, las experiencias que hemos disfrutado en compañía de aquellos a quienes queremos y que nos quieren... esos momentos de felicidad, esas sonrisas, esas miradas, esas risas, esos instantes que tantas veces se nos pasan desapercibidos.