Mostrando entradas con la etiqueta Amabilidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Amabilidad. Mostrar todas las entradas

COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA GRATITUD.



COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA GRATITUD.

La Fortaleza de la Gratitud forma parte de la Virtud de la Trascendencia, que nos hace sentirnos en conexión con toda la humanidad y el universo, y dota de significado a nuestras vidas.

Las Fortalezas de esta Virtud son aquellas Fortalezas emocionales que van más allá de la persona y nos conectan con algo más elevado, amplio y permanente, con otras personas, con el futuro, la evolución, lo divino o el universo.

La Fortaleza de la Gratitud implica tener la habilidad de tomar  conciencia y sentir agradecimiento por las cosas buenas de la vida.

Las personas que tienen esta Fortaleza de Gratitud son aquellas que se toman tiempo para expresar agradecimiento y contemplar todo lo que se les ha dado en la vida. Este gradecimiento puede ser dirigido a una persona determinada, a una divinidad, o simplemente expresado exteriormente por el mero hecho de la existencia.

Esta Fortaleza conlleva una actitud de aprecio y buena voluntad para los beneficios derivados de otras personas.     

1. Considera como esta declaración que describe tu estado mental habitual: "Una mente serena ve lo que es bueno y vive en el presente.  Una mente ansiosa ve lo que es negativo y lo que falta."  Intenta calmar tu mente durante cinco minutos en la mañana y por la noche. 

2. Haz el ejercicio de contar  tres de tus bendiciones (tres cosas buenas que te pasado) antes de ir a la cama cada día. Esto te hará prestar atención y darte cuenta de la cantidad de cosas buenas que te pasan a lo largo del día, de cosas por las que pudes estar agradecido, desde tener una cama para dormir, poder ducharte con agua caliente, poder comer lo que te gusta, etc.

3. Prueba a expresar tu gratitud a alguien a quien le debas un buen acto ya quien no se lo has dicho antes, preferentemente a través de una visita personal. Esto conllevará un fortalecimiento de esa relación y un buen recuerdo ya que generalmente a todos nos gusta que nos valoren lo que hacemos por los demás.

4. Cada día, selecciona una cosa pequeña pero importante que das por sentado. Trabajar en ser conscientes de esta cosa en el futuro. Como el estar sano, el poder vivir en un país con comodidades, el tener dos brazos y dos piernas, etc.

5. Prueba a observar cuántas veces dices gracias a lo largo del día y si lo sientes de verdad cada vez que lo dices. Es importante tener el hábito de ser agradecidos, para no dejar pasar la oportunidad de sentirnos bien por cada pequeña cosas que tenemos o nos pasa agradable durante el día, de esta forma los pequeños inconvenientes que podamos encontrar se nos harán menos importantes comparados con la gran cantidad de emociones positivas que nos pueden generar todas esas cosas que hasta ahora damos por sentadas.

6. Intenta expresar gratitud y dejar una nota para alguien que ha ayudado a tu crecimiento intelectual (por ejemplo, un profesor de secundaria).  Siempre podemos encontrar a alguien que nos ha ayudado en nuestros estudios o que nos ha animado a ampliar nuestra curiosidad intelectual, que ha creído en nosotros y en nuestra capacidad de ser lo que deseábamos. 

7. No olvides expresar tu gratitud a todos los que contribuyeron a tu éxito, no importa cuán pequeña pueda haber sido su contribución. Cada persona que pasa por nuestra vida nos cambia en alguna manera, por eso es importante agradecer a aquellas personas que se tomaron la molestia de hacer algo por nuestro beneficio, por muy pequeña que su acción haya sido. 

8. Aprende a expresar tu gratitud, a decir «gracias», se más descriptivo y específico (por ejemplo, "aprecio el consejo tan prudente que me has dado"). De esta manera no queda como una frase de cortesía, sino como algo real y específico que expresa que nos hemos dado realmente cuenta de aquello que esa personas ha hecho por nosotros.

9. Escribe tres temores que sientes cuando te despiertas por las mañanas.  Antes de ir a la cama, escribe tres cosas buenas que te ha ocurrido y por qué han pasado.  Luego evalua tus temores a la luz de las cosas buenas. Esto nos hará darnos cuenta de que el ratio de las cosas buenas que nos pasan durante el día es mayor que el de las malas, y que es más probable que si actuamos para que las cosas que nos atemorizan no sucedan, podremos controlar que no ocurran.

10. Trata de dedicar a pensar y sentir plenamente por lo menos diez minutos cada día para saborear una experiencia agradable.  Decide retener cualquier decisión consciente durante estos diez minutos. Esto es una práctica de meditación consciente centrada en la gratitud que nos ayudará a experimentar realmente todo lo que esa experiencia agradable ha provocado en nosotros. 

11. Prueba a escribir una carta a un editor sobre un evento que ha hecho que  la comunidad a la que perteneces se sienta más unida. De esta forma le estarás dando su justo valor a ese hecho y harás que otras personas puedan valorarlo de la misma manera que tú lo haces.

12. Intenta expresar gratitud a los funcionarios públicos como policías, bomberos y trabajadores de correos. Muchas veces esas personas se toman la molestia de ser muy amables con nosotros y no lo tenemos en cuenta, no les agradecemos su labora, pensando en que sólo están haciendo su trabajo, sin embargo cuando este se realiza de manera excepcional debe ser notado y agradecido especialmente.

13. Prueba a antes de comer, párate y piensa en todas las personas que han contribuido a producir, poner a la venta y cocinar lo que estás comiendo. Intenta hacerlo, por lo menos una vez por semana. Te darás cuenta de la cantidad de personas que han contribuido a que tú puedas comer ese alimento, desde los que lo sembraron, regaron, cosecharon, llevaron al mercado, cocinaron, etc. Esta es una forma de sentir que estamos en conexión con el resto del mundo, y de darnos cuenta de que cada uno de nosotros formamos parte de un todo, que es necesario que cada uno haga su labor de la mejor manera posible, ya que eso redunda en el beneficio y el bienestar de todos los demás.

14. Durante la cena, habla con tus seres queridos acerca de dos cosas buenas que les hayan pasado a ellos durante el día.  Es una forma de que ellos también se den cuenta de que ha habido cosas que hayan pasado por alto o dado por sentado, que no valoran lo suficiente, etc. Es una forma de ampliar su espectro de cosas por las que pueden estar agradecidos, de rememorarlas y volver a sentir esas sensaciones positivas y de compartirlas contigo, para que ´tu también puedas sentir gratitud por las cosas buenas que les han pasado a ellos.

15. Piensa en tres adversidades que te hayan sucedido e identifica tres cosas buenas que se dieron gracias a cada una de ellas. Muchas veces no nos damos cuenta de cuanta verdad encierra el dicho de "No hay mal que por bien no venga." Y que muchas veces algo que parece ser negativo en un principio resulta finalmente una ventaja y se convierte en algo positivo. 

16. Intenta recordar tus mejores momentos de reconocimiento, logro, alabanza y conexión. Muchas veces olvidamos los grandes momentos que hemos vivido a lo largo de nuestra vida, y al recordarlos nos sentimos nuevamente invadidos por todas las emociones positivas que los provocaron, llenos de gratitud por las personas que formaron parte de ellos, nos sentimos queridos y protegidos, llenos de energía y fuerzas. El simple hecho de recordarlos nos lleva a experimentar de nuevo esas emociones y nos recarga para ir en busca de nuevos logros.    

Rashid, T. (2005)

COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA HUMILDAD.




COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA HUMILDAD.

La Fortaleza de la Humildad forma parte de la Virtud de la Templanza, que es la Virtud que nos aporta protección contra los excesos. 

La Fortaleza de la Humildad o la Modesta implican dejar que tus Fortalezas y logros hablen por sí mismos.

Los individuos con esta Fortaleza no son personas con baja autoestima, pero simplemente evitan llamar la atención y no se ven a sí mismos como mejores que otros. Las personas que tienen esta Fortaleza son humildes, es gente que es honesta con ellos mismos acerca de sus propias limitaciones y la falibilidad de sus propias opiniones y están abiertas al asesoramiento y asistencia de otros.   

Para poder ejercitar esta Fortaleza y hacer que te sirva para tu día a día, te proponemos los siguientes ejercicios que puedes llevar a cabo:

1. Prueba a resistirte a mostrar tus logros durante una semana, y observa los cambios en tus relaciones interpersonales. Deja que tus acciones hablen por ti, no presumas de tus logros, deja que ellos hablen por sí mismos.

2. Al final de cada día, identifica algo que hiciste para impresionar a alguna persona o para mostrar un espectáculo. Toma la decisión de no volver a hacerlo. Muchas veces hacemos cosas sólo para impresionar a los demás, y sin embargo sabemos por experiencia propia que si alguien se jacta demasiado de sus logros no nos suele gustar. Tampoco es muy agradable el ver a personas que montan un número para demostrar lo extraordinarias que son, muchas veces eso les quita mérito a sus logros. Deja que tus acciones hablen por sí mismos. 

3. Trata de resistir el mostrar que eres mejor que otra persona, si se da el caso. El mostrar superioridad a propósito te quita todo el mérito. Cada persona es mejor que otra en alguna cosa. Piensa que a lo mejor tú puedes ser mejor que alguien en determinado aspecto, pero seguro que esa persona es mejor que tú en otro. Se trata de saber colaborar, cooperar, no de que cada uno deje al otro en mal lugar. Seguramente puedes aprender mucho en otro aspecto de esa persona.

4. Trata de resistir mostrar aprobación cuando otra persona se muestra superior a otro. Dejar al que es peor en mal lugar no genera ningún beneficio a nadie, y puede ser muy dañino para esa persona, que puede ser mejor en otro aspecto.

5. Fíjate en si hablas más que otros en una situación de grupo. Muchas veces llevamos la voz en una situación, sin dejar expresarse a los demás, con lo cual perdemos la oportunidad de poder aprender de ellos. El escuchar a los demás nos da el beneficio de poder aprender y poder ver las cosas desde otro punto de vista, que puede resultarnos muy útil.

6. Procura vestirte y hablar modestamente. El ir presumiendo de lo que uno es tanto en la forma de vestir como en la manera de hablar, nos hace parecer altivos y muestra una gran falta de tacto de nuestra personalidad, ya que la humildad es también una muestra de respeto ante los demás y el reconocer que no somos perfectos. Somos humanos y el no creernos demasiado, el sabernos  con posibilidades de fallos o equivocaciones, es una muestra de nuestra humanidad. 

7. Puedes felicitar sinceramente si encuentras que alguien es auténtico y mejor que usted de alguna manera. Es como una llamada de atención que nos muestra que no somos más que nadie. Y podemos animar a esa persona a que desarrolle ese campo o aspecto en el que destaca, que lo haga útil y lo ponga al servicio de los demás.

8. Ten conciencia ecológica, recuerda que sólo estamos de paso y estamos utilizando los recursos del planeta para nuestro propio beneficio, utiliza los recursos ambientales modestamente (puedes utilizar productos reciclados, limitar el uso de productos que dañan el medio ambiente, etc.).

9. Aprende a admitir tus errores y pedir disculpas incluso a aquellos que son más jóvenes que tú. Somos humanos y cometemos errores, lo importante es saber disculparse y poner remedio al mal que hayamos causado. No importa la edad ni la situación social, sino el saber admitir nuestra culpa y poder compensar nuestro error.

10. Solicita a un amigo de confianza retroalimentación honesta acerca de tus debilidades. Alguien que nos quiere y se preocupa por nosotros es la persona ideal para hacernos ver con cariño aquellas cosas en las que fallamos y podemos mejorar. 

Rashid, T. (2005)

COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DEL PERDÓN.



COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DEL PERDÓN.

La Fortaleza del Perdón forma parte de la Virtud de la Templanza, que es la Virtud que nos aporta protección contra los excesos. 

La Fortaleza del Perdón y la misericordia consiste en perdonar a aquellos que han obrado mal o nos han ofendido.

El Perdón implica aceptar los defectos de los demás, dando a la gente una segunda oportunidad y dejando de lado la tentación de tener rencor o comportarse vengativa. La Fortaleza del Perdón permite dejar de lado la negatividad autodestructiva asociada con ira y extender la misericordia hacia el transgresor. 

Para ejercitar esta Fortaleza puedes realizar una serie de ejercicios como los que te proponemos a continuación:

1. Puedes recordar momentos cuando tú hayas ofendido a alguien y has sido perdonado, entonces puedes hacer este regalo a los que te hayan ofendido a ti. El obtener el perdón por algo que se ha hecho mal nos da una gran sensación de alivio y paz, nos ofrece la oportunidad de empezar de nuevo y hacer las cosas mejor la próxima vez. Todos cometemos errores y nos equivocamos sin querer o porque no hemos podido hacer las cosas mejor, si se nos da una nueva oportunidad podemos hacer las cosas otra vez mejor y con más cuidado y más información.

2. Aprende a evaluar tus emociones antes y después de perdonar a alguien. El perdón también nos libera a nosotros de la ira que  nos provocan las ofensas. Es un regalo en doble sentido, ya que nos libera tanto a nosotros de la ira y la venganza, como al que cometió el error de la culpa. 

3. Intenta comprender desde la perspectiva del agresor por qué te ofendió. Luego evaluar si tu reacción te lastima a ti más que al que ha cometido el error. Muchas veces la ira que nos provoca el que  nos hayan ofendido nos hace más daño y nos perjudica más a largo plazo que la misma ofensa.

4. Haz una lista de las personas contra quienes guardas rencor por alguna ofensa que han podido cometer contra ti, después puedes o bien reunirse con ellos personalmente para discutirlo o visualizar el encuentro para intentar olvidar el pasado.  

5. Queda con una persona que te ofendió en el pasado, especialmente si es un miembro de tu familia. Cuando quedes con esa persona cuéntale que le has perdonado, o simplemente se amigable en su interacción con esa persona. Muchas veces perdemos a personas que son importantes para nosotros por no poder perdonar algo que nos hicieron en el pasado, cuando sin darnos cuenta estamos perdiendo una relación que nos importa por algo que quizás sea posible olvidar y perdonar, o simplemente hacer como que no ha pasado nada. Muchas veces las personas que nos han ofendido no se atreven a hablarnos más después de una gran discusión, está en nuestra mano el reiniciar esa relación.

6. Si eres creyente pedir el perdón de un poder divino según tu fe y evalúa cómo te sientes luego. Es importante también el sabernos perdonar a nosotros mismos por los errores que hayamos podido cometer. Y si somos creyentes, podemos experimentar el beneficio de sabernos perdonados y el alivio que esto supone personalmente.

7. Si eres creyente también poder rezar por el comportamiento de tu agresor. Intentar pedir porque se de cuenta de su error y encuentre la paz.

8. Prueba a  identificar cómo un rencor te tortura emocionalmente.  ¿Cómo te produce emociones perturbadoras (ira, odio, miedo, preocupación, tristeza, ansiedad, celos, etc.)?  Escribe tres formas en las que estas emociones disruptivas afectan a tu comportamiento. Muchas veces no nos damos cuenta de que el no perdonar, o el dejar pasar algo y tratar de olvidarlo nos hace más daño a nosotros mismo que a la persona que nos hizo daño.

9. Puedes planear cómo puede ser tu respuesta  la próxima vez que alguien te ofenda.  Recuérdate de vez en cuando tu plan (si es posible también puedes ensayar) y periódicamente afirman, "No importa cómo él o ella me ofenda, le respondo como lo he planeado." Muchas veces esta es la mejor manera de tratar con una persona que sabemos que va a herirnos de alguna manera, porque no puede evitarlo, así su comportamiento no tendrá ninguna repercusión en nosotros. Y es bueno tener un plan para poder actuar de manera rápida de tal forma que no tengamos después que arrepentirnos si nos invade la ira o decimos algo que no debemos.

10.   Imagínate a la persona que te ofendió y considera si tienes alguna fantasía de venganza con respecto a esa persona. Trata de imaginar con todo tipo de detalle lo contrario, esto es, qué pasaría si puedes perdonar completamente a esa persona. Trata de darte cuenta de tus reacciones cuando estás pensando en perdonarle, Empieza a realizar este ejercicio con alguien que te haya ofendido de manera leve y ve pasando a otras personas que te hayan ofendido de manera más grave. Durante todo el ejercicio recuérdate a ti mismo que es un ejercicio de perdón, no de venganza.

Rashid, T. (2005)

COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DEL TRABAJO EN EQUIPO.



COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DEL TRABAJO EN EQUIPO.


La Fortaleza del trabajo en equipo forma parte de la Virtud de la Justicia. Estas fortalezas se manifiestan en las actividades que hacemos en la sociedad. Van más allá de las interacciones individuales y se refieren a la relación de una persona con grupos más amplios, como la familia, la comunidad, la nación y el mundo.

La Fortaleza del trabajo en equipo también puede ser llamada de la ciudadanía, responsabilidad social y lealtad:  implica trabajar como miembro de un grupo para el bien común . Las personas con esta Fortaleza son leales a las organizaciones de las que son miembros, están dispuestos a hacer sacrificios personales para favorecer a los demás. La Fortaleza de la ciudadanía se manifiesta a través de un sentido de pertenencia social y responsabilidad cívica. Los buenos ciudadanos no son ciegamente obedientes y cuando es necesario se afanan en cambiar los grupos a los que pertenecen para mejor.

Para poder ejercitar esta Fortaleza te proponemos una serie de ejercicios que pueden serte útiles:

1. Puedes empezar por cosas sencillas como recoger basura en la acera y ponerla en las papeleras. Con esto además estarás dando un ejemplo y puedes influir en el comportamiento de las personas que te vean si están pensando en tirar cosas al suelo. Muchas veces no pensamos lo que hacemos y nos hace falta alguien que llame nuestra atención con su ejemplo de civismo. Esta acción además puede suponer que las personas que te observen decidan adoptar una actitud más cívica en otros campos, ya que normalmente pensamos que una sola acción no cambia nada, pero si alguien nos lo recuerda con su ejemplo, puede hacernos volver a repensar las cosas.

 2. Prueba a hacer un voluntariado semanal para un proyecto de servicio comunitario en tu ciudad, uno que tenga que ver con aquello en lo que eres bueno o que te interesa. Podemos hacer un gran cambio en este tipo de voluntariados, cambiando la sociedad, ya que muchas veces pensamos que nuestra ayuda no es necesaria y podemos cambiar la vida de la gente con pequeñas acciones. Además el voluntariado tienen muchos beneficios a nivel personal, en general las personas que ejercen voluntariado siempre dicen que ellos reciben más de lo que dan, y además nos enseña una nueva visión de la sociedad, acercándonos a realidades que podemos no conocer.

3. Prueba a facilitar una discusión de grupo y lograr un consenso sobre una cuestión en la que estén en conflicto. Esto te ayudará a ejercitar tu capacidad de comprensión, para poder entender el punto de vista de las diferentes partes, de análisis, para poder ver en lo que difieren y en lo que se parecen, de síntesis, para poder exponer las ideas con claridad y crear un convenio. procura aprender de los demás y aportar algo tú mismo también. Verás lo gratificante que puede resultar.

4. Intenta ayudar a al menos una persona cada año a establecer metas y verifica periódicamente su progreso.

5. Prueba a organizar o asistir a por lo menos un encuentro social mensualmente. Existen multitud de diferentes posibilidades desde las más lúdicas, como grupos de baile, lectura, intercambio de idiomas, hasta las más sociales como asociaciones, grupos ecologistas, etc. Las experiencias de trabajar en un grupo te irán haciendo aprender mejor sus dinámicas y cómo actuar en él.

6. Prueba a pasar un tiempo con una organización que se encargue de limpiar un bosque, o el cauce de un río, etc. Esto te dará un sentido de pertenencia y además de conciencia ecológica.

7. Prueba a organizar o formar parte de un grupo que se dedique a decorar un lugar comunitario, un parque infantil, un local de ocio, etc. El arte es también una forma de obtener emociones positivas y el sentido de la apreciación de la belleza hace que nos sintamos más cómodos en un lugar bonito, decorado con cariño, etc. 

8. Forma parte de un equipo deportivo de tu localidad o escuela. Además de practicar ejercicio podrás formar parte de un grupo de personas con un objetivo común, que comparten una afición y podrás aprender el funcionamiento de un equipo, acostumbrarte a sus cambios, su evolución, etc.

9. Inicie un club de lectura. El poder formar parte de un grupo de personas que discuten y comentan sobre un determinado libro es algo realmente enriquecedor, ya que podemos ver cómo el mismo libro afecta a distintas personas, como cada una saca unas enseñanzas o conclusiones con respecto a determinado tema, etc.

10. Comparte el coche o ve con alguien al trabajo en el mismo transporte de manera regular. Es otra situación que te enseñará los beneficios del trabajo en grupo y la cooperación, además de ahorrar en combustible podrás tener compañía para poder comentar los asuntos del día de forma regular.

11. Prueba a comenzar un jardín comunitario o un huerto comunitario. Es una forma de aportar recursos estéticos o de ocio y a la vez productivos. Es una forma de ocio activo que te traerá muchas oportunidades de descubrir cosas nuevas y aprender sobre el tema a la vez que formas parte de un grupo y aprender las labores necesarias para conducir de manera adecuada la tarea que os propongáis. 

12. Donar sangre o conviértete en un donante de órganos. Son acciones que no requieren de demasiado esfuerzo y suponen algo muy importante que puede salvar la vida de mucha gente. Podemos dar ejemplo a otros y mostrarnos solidarios con aquellos que en un momento dado puedan necesitarlo.

13. Intenta buscar un papel en una organización o club que reúne personas de diversas culturas. Es una gran oportunidad de tener una experiencia en grupos multiculturales, a la vez que puedes explorar las diferencias que pueda haber entre los grupos de diferentes culturas, aprendiendo lo que te resulte útil o valioso de cada uno, y abriendo tu mente a nuevas posibilidades que no se dan en tu propia cultura.

14. Se voluntario en actividades como la que sirve como mentor de un niño desfavorecido o construyendo una casa para una comunidad que lo necesite. El ayudar a personas que estén pasando por un mal momento es una forma muy útil de utilizar nuestro tiempo libre. Aprenderás también lo importante que es el tenernos unos a otros dentro de una comunidad y la importancia de la solidaridad en todo momento.

15. Prueba a organizar una reunión social para despedirse de un vecino que se marcha o dar la  bienvenida a un nuevo vecino. Podemos trabajar nuestras habilidades para trabajar en equipo a la vez que realizamos un trabajo que permita a la comunidad donde vivimos estar más cohesionada. Y seguramente sea un bonito detalle que nuestro vecino no olvidará, es importante saber dar la bienvenida con los brazos abiertos a un nuevo componente del grupo de nuestra comunidad, así como también despedir al que nos deja y que guarde un agradable recuerdo nuestro, y con esto conseguiremos reunir a todos en un ambiente festivo y crear bonitos recuerdos de las actividades en grupo dentro d ela comunidad.

16. Sé voluntario para entregar comidas en un barrio pobre, o forma parte dela organización de un banco de alimentos de tu localidad. ES muy importante el poder ser solidarios con los que lo necesitan para sentirse parte de la comunidad y hacerles sentir a ellos que también lo son.

17. Pregunte a sus vecinos, especialmente los ancianos, si necesitan algo de la compra cuando van al supermercado. Es un pequeño detalle sin importancia para nosotros pero que puede resultarle muy útil a alguien que no puede hacer la compra en ese momento o que ha olvidado algo. Es una forma de ser solidarios en nuestro entorno más cercano, a base de pequeños actos de bondad.

18. Ayuda a quitar el hielo a los coches o la nieve del camino o de la entrada en invierno. Es otra forma de ser solidarios con nuestros vecinos, que no requiere un gran esfuerzo pero puede ser muy útil a quien lo necesite.

19. Invita a un amigo o vecino a cenar y cocínale su comida favorita. Es un detalle por nuestra parte el acordarnos y tener en cuenta sus gustos, podemos aprender nuevas recetas a la vez que mantener una charla amistosa alrededor de una buena comida.


Rashid, T. (2005)


COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA BONDAD.







COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA BONDAD.

La Fortaleza de la Bondad forma parte de la Virtud de la Humanidad.

Todos somos humanos y estamos conectados unos a otros aún cuando la mayor parte del tiempo nonos demos cuenta. El paso de los pueblos a la ciudad ha ido creando sociedades cada vez más individualizadas y aumentando los niveles de soledad y aislamiento que siente la gente, ha ido dando lugar a pautas de actuación en las que cada uno actuamos como si estuviéramos solos en el mundo, cuando esto no es así. Y el apoyo social supone una de las grandes fuentes de nuestra Felicidad, con lo que intentar ser más amables y expandir esta corriente de amabilidad en nuestro radio de acción puede ser muy beneficioso para todos.


1. Crea un nuevo hábito, realizar a la semana tres actos de bondad por personas que sean importantes para ti, realiza tres actos al azar  de bondad por semana para aquellas personas que significan algo para ti (por ejemplo, pequeños favores a tus amigos y vecinos, llama a amigos enfermos o tristes, compra alimentos para un amigo ocupado en exámenes, o haz de  canguro para que unos nuevos padres puedan salir a divertirse un poco, etc.).

2. Prueba a hacer un acto de bondad al azar cada semana para alguien que no conoces. Muchas veces cuando alguien tiene un detalle contigo te hace sentir bien, así que es una buena idea el difundir esa sensación de felicidad incluso entre aquellas personas que no conoces. Nunca se sabe las consecuencias que esto puede tener. Muchas veces esa sensación de gratitud que nos inunda nos hace ser más optimistas a lo largo del día, más generosos, más amables, etc. Es una buena forma de difundir la felicidad en el mundo.

3. Intenta donar sangre periódicamente. El beneficio que te provoca el hacer esto por una persona es algo tan importante que nos hará sentirnos útiles y en conexión con el mundo.

4. Ten el detalle de visitar a alguien que está enfermo y en el hospital. En los momentos de dificultades es cuando más necesitamos el cariño de los demás, y el preocuparte por tus amigos en los malos momentos te hará sentirte más conectado con ellos.

5. Visita a alguien en un hogar de ancianos o un hospicio. El cariño o el regalo de prestar nuestro tiempo y atención a los demás, es algo que a ellos les hará sentirse importantes y valorados.

6. Prueba a dar regalos a los demás que impliquen actividades experienciales. Se han comprobado extensamente los beneficios de gastar el dinero en los demás, y más aún como es mejor el gastarlo en experiencias que en cosas materiales.

7. Saca a un amigo a cenar por sorpresa y paga tú. Es un bonito detalle que puede alegrarle el día o la semana. 

8. Prueba a decir las cosas de manera más amable y más suave a las personas cuando interactúas a través de correo electrónico, escribes cartas, o al hablar por teléfono. Son muy reconocibles los beneficios que se obtienen con una actitud amable y positiva, tanto para el que te está escuchando como para ti mismo.

9. Aprende a cocinar una buena comida para tus seres queridos. Es una forma de convertir algo común en algo extraordinario. Puedes disfrutar en la preparación de una comida especial, de hacerlo sin prisa, sino prestando atención a cada detalle, y hacer después de esta comida un momento de celebración y encuentro para todos.

10. Prueba a compartir tus pertenencias con los demás (por ejemplo, el cortador  de césped, el quitanieves, los cables para arrancar la batería del coche, etc). Sin darte cuenta estarás creando una red de apoyo y puede que te sea útil si necesitas algo de los demás en un futuro.

11. Prueba a realizar un inventario de tus posesiones, intenta regalar lo que no necesites, o no uses o puedes ir más allá y sólo lo mantener absolutamente necesario y donar el resto. El simplificar tu vida tendrá también importantes beneficios para ti.

12. Intenta donar tu tiempo a los demás a través de acciones útiles.

13. Prueba a saludar a los demás con una sonrisa. Muchas veces nos cruzamos con alguien e intercambiamos un saludo automático, sin sentimiento y emoción, no nos tratamos como personas, sin embargo los beneficios de ser reconocido y saludado amablemente, son muchos, puede ser el comienzo de una gran amistad.

14. Mientras  conduces, prueba a ceder paso a otros, o a sostener la puerta para facilitar el paso a los que van detrás. Pequeños actos de amabilidad pueden cambiar el día de una persona. 

15. Intenta ayudar a arreglar el pinchazo de alguien.

16. Arregla un aparato de la comunidad (como equipo del parque infantil) aún si no rompes. Esto puede crear una cadena de amabilidad entre toda la comunidad. 

17. Prueba a parar y ayudar a alguien que necesita ayuda en una carretera.

Rashid, T. (2005)

LA FORTALEZA DE LA AMABILIDAD. (BONDAD, APOYO, AMOR ALTRUISTA, GENEROSIDAD)




LA FORTALEZA DE LA AMABILIDAD.

La fortaleza de la amabilidad se puede llamar también de otras maneras:generosidad, cuidado, apoyo, compasión, amor altruista, bondad.

Esta fortaleza consiste en hacer favores y buenas acciones para otros sin la expectativa de obtener beneficios personales. Es una fortaleza que requiere respeto por los demás pero también incluye afecto emocional.

Las personas que tiene esta fortaleza encuentran alegría en el acto de dar y ayudar a otras personas, independientemente de su grado de parentesco o semejanza.  

Son personas generosas y bondadosas que nunca están demasiado ocupadas como para hacer un favor a quien lo necesita. Disfrutan realizando buenas obras por los demás, incluso aunque no los conozcan demasiado bien.

Se toman los intereses de los otros seres humanos tan seriamente como los suyos propios. Parten del principio de conceder valor a otra persona.

Esta fortaleza engloba diferentes formas de relacionarse , guiadas por el beneficio de la tora persona, de tal forma que momentáneamente se anulan nuestros propios deseos y necesidades inmediatas. Se responsabilizan de las otras personas de su vida. La empatía y la compasión son dos elementos muy importantes de esta fortaleza.

Es una fortaleza que nos hace reaccionar ante la adversidad con la respuesta de "cuidar y proteger", cuando lo más automático es "luchar o huir".

Seligman, M. (2004) La auténtica felicidad.