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LAS 10 EMOCIONES POSITIVAS BÁSICAS PARA SER FELIZ.


Las 10 Emociones Positivas Básicas para Ser Feliz.

Cómo utilizar las Emociones para alcanzar tu Felicidad.

El ser más positivo, el tener mayores niveles de afectividad positiva o emociones positivas cada día tiene muchos efectos beneficiosos tanto en nuestra salud como en nuestra forma de interactuar con el mundo.

Una forma en la que podemos incrementar nuestro nivel de bienestar es aumentar el número de emociones positivas que tenemos a lo largo del día, buscarlas activamente, saborearlas en el momento en el que ocurren y después aumentar su capitalización positiva, es decir compartiéndolas con los demás.

Las emociones positivas tienen efectos sociales, bioquímicos, cognitivos, en la regulación de nuestra conducta y en la autorregulación emocional, que nos hacen expandir nuestra visión del mundo y nuestra forma de actuar en nuestro entorno. Es muy útil el conocer cuáles son estas emociones y prestar atención para poder disfrutarlas más a menudo.

Las emociones positivas tienen que ver con la satisfacción y hacen que nos sintamos más felices, y satisfacen nuestras expectativas tanto personales como sociales, hacen que estemos más dispuesto a comportarnos de una forma moralmente correcta y que nos sintamos más generosos.

La estadounidense  y Phd. en Psicología Barbara Fredrickson, ganadora del prestigioso “Highest templeton prize in Positive Psychology”, describió, después de muchos años de investigación científica, las diez emociones positivas básicas que tienen un efecto directo en nuestro bienestar.

1- Alegría: Sucede en un instante, cuando nos encontramos en un ambiente familiar y seguro. Aparece en aquellos momentos “perfectos” (un domingo con la familia, una felicitación inesperada) donde sentimos que las cosas son exactamente como deberían de ser y estamos justamente donde deberíamos estar.

2- Gratitud: Es un momento en el que te das cuenta que alguien hizo mucho más por ti de lo que era necesario, tal vez un vecino, un maestro o un mentor. La gratitud abre nuestros corazones y activa en nosotros el botón de la “’reciprocidad” genuina que nos mueve a hacer algo por aquella persona que nos hizo tanto bien.

3- Serenidad: Al igual que la alegría, la serenidad se da en un ambiente familiar y seguro, pero es una versión mucho más relajada, sostenida y sutil. Se disfruta cuando estamos totalmente presentes y conscientes de lo que estamos viviendo, desde disfrutar al comer un antojo, hasta estar completamente inmersos en un momento de contemplación.

4- Interés: Es un estado más elevado donde algo nuevo llama nuestra atención inspirándonos y provocándonos fascinación y curiosidad. A veces se despliega como un abanico de nuevos retos que te permite mantener en crecimiento tus habilidades; esto nos mantiene despiertos, vigorizados y sintiéndonos realmente vivos.

5- Esperanza: Aunque la positividad se genera cuando te sientes seguro y familiar, la esperanza es la excepción. Esta se genera cuando las circunstancias son difíciles o adversas y nos ilumina como un faro de luz, que refuerza nuestra creencia de que todo puede cambiar y mejorar.

6- Orgullo: Es una de las emociones catalogadas como de “auto-conciencia”, y muchas veces tiene una connotación negativa al asociarlo con los pecados capitales como la soberbia. Si se mantiene balanceada con algo de humildad, su positividad está en que nos permite atribuirnos los logros que resultan de un esfuerzo genuino y de un trabajo duro.

7- Diversión: La encuentras en aquello que te hace reír y te permite la recreación; es a veces una inesperada chispa que brota de manera espontánea y que te ayuda a cambiar o a “refrescar” tu perspectiva.

8- Inspiración: es como una bocanada de oxígeno que toca tu vida, tu corazón y tu mente exaltando tu imaginación, tu creatividad y tu motivación. Sentirse inspirado por algo o alguien dispara tu atención y le da calidez a tu corazón.

9- Asombro: Se origina al reconocer la sensación de estar en presencia de algo mucho más grande que nosotros mismos. Puede darse al contemplar un atardecer, al observar la vía láctea o al sostener la cabeza de un recién nacido, esos momentos de magnificiencia y belleza recargan nuestra energía.

10- Amor: Es la emoción positiva más frecuente y abarca todas las anteriores. Cuando sentimos amor nuestros cuerpos tienen una reacción biológica que incrementa nuestros niveles de oxitocina y progesterona, aumentando nuestra sensación de bienestar y reduciendo nuestro nivel de estrés, lo que sin lugar a dudas mejora nuestra salud y calidad de vida.

¿Cómo podemos cultivar estas emociones?

Un buen principio es analizar qué tiempo de pensamientos y acciones te provocan estas emociones positivas y tenerlos claro para generarlas cuando necesites sentirte bien, entusiasmado o en calma. Otra idea es crear un portafolio en tu computadora con imágenes que te provoquen estas emociones: fotografías de personas, vivencias o lugares, música, citas o lecturas o cualquier elemento que te permitan transformar tu estado emocional.

B. Fredickson: Positivity: Groundbreaking Research to release your inner optimism and thrive.

Puedes ver también este video del catedrático Fernández Abascal sobre las emociones positivas.



LAS EMOCIONES POSITIVAS. CLASIFICACIÓN. COMO USARLAS PARA SER MÁS FELIZ.




LAS EMOCIONES POSITIVAS. CLASIFICACIÓN. COMO USARLAS PARA SER MÁS FELIZ.

La Psicología Positiva se encarga de estudiar la Felicidad y el Bienestar Subjetivo, también investiga acerca de cómo se pueden predecir adecuadamente los factores que influencian estos estados.

Las Emociones Positivas nos ayudan a ser más felices.

Seligman distingue tres clases de Emociones Positivas:

- Las que se refieren al pasado: como satisfacción, contento, realización, orgullo y serenidad.
- Las que se refieren al futuro: como optimismo, esperanza, confianza, fe y seguridad.
- Las que se refieren al presente: como gratificaciones momentáneas y otras gratificaciones más complejas y duraderas. Las momentáneas son las referentes a los sentidos corporales: gusto, olfato, etc., las más complejas y duraderas se refieren a actividades más elaboradas como bendecido, confortable, extasiado, júbilo y entusiasmo.

Las gratificaciones pueden incluir estados de absorción como el flow, y estos provienen de comprometerse con actividades que impliquen utilizar nuestras fortalezas personales.

Las Emociones Positivas:

- Aumentan nuestra creatividad y productividad.
- Contribuyen a nuestro crecimiento y desarrollo personal, nos ayudan a vivir más
- Nos permiten pensar con más claridad y tener mayor iniciativa.
- Aumentan la memoria, la capacidad de comprensión, la captación de información, el procesar varias ideas al mismo tiempo y poder relacionarlas entre sí.
- Favorecen la comprensión y la perseverancia.
- Nos ayudan a mejorar nuestras relaciones sociales.


Ejercicio 1.

Prueba a pensar en qué tipo de emociones experimentas a lo largo del día, a qué tiempo se refieren y cómo puedes hacer para aumentar el disfrute y el saboreo de estas emociones, de tal forma que sus beneficios puedan serte útiles a lo largo de todo el día, y se irradien a otras actividades y pensamientos de forma que puedas experimentar una mayor felicidad durante todo el día.

Ejercicio 2.

Prueba a llevar un diario de emociones e ir apuntando a lo largo del día, o hacer un recuento por la noche, de las emociones que tengas a lo largo del día, trata de averiguar y fijarte en qué cosas te provocan esas emociones, y cuáles experimentas más o en menor medida, y cuáles son más satisfactorias para ti. Una vez que hayas tenido tiempo para ver como funcionan las emociones en tu vida, elige algún tipo de Emoción Positiva y piensa en diferentes formas en las que puedas experimentar activamente esa emoción, cómo puedes provocarla para que suceda con más frecuencia o intensidad.

Seligman, M. (2002) Authentic Happiness. New York: Free Press.

COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA ESPIRITUALIDAD.



COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA ESPIRITUALIDAD.

La Fortaleza de la Espiritualidad forma parte de la Virtud de la Trascendencia, que nos hace sentirnos en conexión con toda la humanidad y el universo, y dota de significado a nuestras vidas.

Las Fortalezas de esta Virtud son aquellas Fortalezas emocionales que van más allá de la persona y nos conectan con algo más elevado, amplio y permanente, con otras personas, con el futuro, la evolución, lo divino o el universo

La Fortaleza de la Espiritualidad se llama también Fortaleza de la religiosidad, fe o el  propósito. la espiritualidad es una parte universal de la experiencia humana que implica conocimiento de que se tiene un lugar dentro de un esquema mayor de las cosas. Puede incluir pero no se limita a la práctica y creencia religiosa.

La Fortaleza de la Espiritualidad nos brinda un conocimiento de lo sagrado en la vida cotidiana, una sensación de comodidad frente a la adversidad y la experiencia de trascender lo ordinario para alcanzar algo fundamental.  

Para ejercitar esta Fortaleza te proponemos una serie de actividades que pueden ayudarte:

1. Pasa algún tiempo cada día en al menos una actividad que te conecte con una energía más alta o le recuerde dónde encajas en el gran esquema de las cosas. Somos partes del Universo, somos parte de un conjunto mayor a lo que normalmente estamos acostumbrados a pensar, ya que normalmente nos limitamos a ver lo más inmediato en nuestras vidas, nuestro entorno más pequeño, sin pararnos a pensar en que en realidad el mundo es un lugar mucho más grande que nuestra experiencia individual.

2. Prueba a pasar diez minutos diarios en una relajación consciente, intenta respirar profundamente, relajarte y meditar (vaciar la mente de pensamientos concentrándote en la respiración). Es muy beneficioso pararse un momento en el ajetreo diario y concentrarnos en relajarnos.

3. Prueba a hacer prácticas de mindfulness o rezar durante cinco a diez minutos al día. Esto te ayudará a centrarte en tu experiencia individual, o a conectarte con una fuerza mayor a ti mismo.

4. Prueba a leer un libro espiritual o religioso todos los días durante media hora.  Esto te ayudará a pensar en cosas espirituales, en aquellas cosas que dan sentido a la vida mientras nos enfocan a pensar en algo mayor que nosotros mismos.

5. Intenta explorar diferentes religiones – tomar una clase, investigar por internet, conocer a una persona de diferente religión o asistir a la congregación de una religión distinta. Con esto puedes aprender a ver cómo diferentes religiones tratan los temas importantes de la vida, y puedes nutrirte de las enseñanzas de diferentes puntos de vista.

6. Observa si tus acciones cotidianas tienen algún significado espiritual. Si no es así, trata de pensar en maneras de conectar las actividades de tu vida diaria con un sentido más amplio de la vida. El dotar a nuestra vida de un significado o un sentido, nos aporta un camino para dirigir nuestra vida diaria en ese sentido.

7. Prueba a explorar un propósito fundamental de tu vida y vincula tus acciones a ese fin.  Si uno de tus máximos valores es la familia, el ser un buen profesional, el estar sano físicamente, etc. piensa si le estas dedicando todo el tiempo necesario y de la manera adecuada, de tal forma que puedas conseguirlo. Si no es así, piensa en qué acciones puedes emprender para estar alineado con tus valores fundamentales.

8. Reflexiona en cómo tus creencias espirituales y cómo las practicas te harán conectar con los otros si las realizas de forma que sean expresadas auténticamente. Si realmente te comportas según tus propias creencias, esto te hará establecer relaciones basadas en la autenticidad con aquellas personas con las que te relaciones.

9. Prueba a hacer una lista semanal de experiencias que forjar conexiones fuertes en tu vida. Piensa en qué haces a lo largo de la semana para dotar de un significado a tu vida. El vivir una vida con sentido es una fuente de emociones positivas que te ayudarán a ser más feliz.

10. Prueba a escribir el discurso que querrías que se leyera sobre ti en tu funeral o pregunta a tus seres queridos cómo les gustaría recordarte. El conectarnos con el final de nuestra vida nos puede ayudar a clarificar las cosas en perspectiva y darnos cuenta de lo que es realmente importante para nosotros, y a lo que deberíamos prestar mayor atención y esfuerzo.

11. Intenta construir relaciones con personas que aprecien tu capacidad para ayudarles a identificar y resolver sus problemas. El sentir que formas parte de la vida de alguien es una forma de expresión de la espiritualidad. El saber que todos nos podemos ayudar te dará un sentimiento de conexión muy fuerte con tus seres queridos.

12. Intenta conectar con personas y organizaciones que realcen tus puntos Fortalezas. De esta forma sabrás que estás dando lo mejor de ti mismo en causas que para ti tienen un sentido. Es otra forma muy practica para darnos cuenta de nuestra conexión con el resto del mundo. 

Rashid, T. (2005)

COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA GRATITUD.



COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA GRATITUD.

La Fortaleza de la Gratitud forma parte de la Virtud de la Trascendencia, que nos hace sentirnos en conexión con toda la humanidad y el universo, y dota de significado a nuestras vidas.

Las Fortalezas de esta Virtud son aquellas Fortalezas emocionales que van más allá de la persona y nos conectan con algo más elevado, amplio y permanente, con otras personas, con el futuro, la evolución, lo divino o el universo.

La Fortaleza de la Gratitud implica tener la habilidad de tomar  conciencia y sentir agradecimiento por las cosas buenas de la vida.

Las personas que tienen esta Fortaleza de Gratitud son aquellas que se toman tiempo para expresar agradecimiento y contemplar todo lo que se les ha dado en la vida. Este gradecimiento puede ser dirigido a una persona determinada, a una divinidad, o simplemente expresado exteriormente por el mero hecho de la existencia.

Esta Fortaleza conlleva una actitud de aprecio y buena voluntad para los beneficios derivados de otras personas.     

1. Considera como esta declaración que describe tu estado mental habitual: "Una mente serena ve lo que es bueno y vive en el presente.  Una mente ansiosa ve lo que es negativo y lo que falta."  Intenta calmar tu mente durante cinco minutos en la mañana y por la noche. 

2. Haz el ejercicio de contar  tres de tus bendiciones (tres cosas buenas que te pasado) antes de ir a la cama cada día. Esto te hará prestar atención y darte cuenta de la cantidad de cosas buenas que te pasan a lo largo del día, de cosas por las que pudes estar agradecido, desde tener una cama para dormir, poder ducharte con agua caliente, poder comer lo que te gusta, etc.

3. Prueba a expresar tu gratitud a alguien a quien le debas un buen acto ya quien no se lo has dicho antes, preferentemente a través de una visita personal. Esto conllevará un fortalecimiento de esa relación y un buen recuerdo ya que generalmente a todos nos gusta que nos valoren lo que hacemos por los demás.

4. Cada día, selecciona una cosa pequeña pero importante que das por sentado. Trabajar en ser conscientes de esta cosa en el futuro. Como el estar sano, el poder vivir en un país con comodidades, el tener dos brazos y dos piernas, etc.

5. Prueba a observar cuántas veces dices gracias a lo largo del día y si lo sientes de verdad cada vez que lo dices. Es importante tener el hábito de ser agradecidos, para no dejar pasar la oportunidad de sentirnos bien por cada pequeña cosas que tenemos o nos pasa agradable durante el día, de esta forma los pequeños inconvenientes que podamos encontrar se nos harán menos importantes comparados con la gran cantidad de emociones positivas que nos pueden generar todas esas cosas que hasta ahora damos por sentadas.

6. Intenta expresar gratitud y dejar una nota para alguien que ha ayudado a tu crecimiento intelectual (por ejemplo, un profesor de secundaria).  Siempre podemos encontrar a alguien que nos ha ayudado en nuestros estudios o que nos ha animado a ampliar nuestra curiosidad intelectual, que ha creído en nosotros y en nuestra capacidad de ser lo que deseábamos. 

7. No olvides expresar tu gratitud a todos los que contribuyeron a tu éxito, no importa cuán pequeña pueda haber sido su contribución. Cada persona que pasa por nuestra vida nos cambia en alguna manera, por eso es importante agradecer a aquellas personas que se tomaron la molestia de hacer algo por nuestro beneficio, por muy pequeña que su acción haya sido. 

8. Aprende a expresar tu gratitud, a decir «gracias», se más descriptivo y específico (por ejemplo, "aprecio el consejo tan prudente que me has dado"). De esta manera no queda como una frase de cortesía, sino como algo real y específico que expresa que nos hemos dado realmente cuenta de aquello que esa personas ha hecho por nosotros.

9. Escribe tres temores que sientes cuando te despiertas por las mañanas.  Antes de ir a la cama, escribe tres cosas buenas que te ha ocurrido y por qué han pasado.  Luego evalua tus temores a la luz de las cosas buenas. Esto nos hará darnos cuenta de que el ratio de las cosas buenas que nos pasan durante el día es mayor que el de las malas, y que es más probable que si actuamos para que las cosas que nos atemorizan no sucedan, podremos controlar que no ocurran.

10. Trata de dedicar a pensar y sentir plenamente por lo menos diez minutos cada día para saborear una experiencia agradable.  Decide retener cualquier decisión consciente durante estos diez minutos. Esto es una práctica de meditación consciente centrada en la gratitud que nos ayudará a experimentar realmente todo lo que esa experiencia agradable ha provocado en nosotros. 

11. Prueba a escribir una carta a un editor sobre un evento que ha hecho que  la comunidad a la que perteneces se sienta más unida. De esta forma le estarás dando su justo valor a ese hecho y harás que otras personas puedan valorarlo de la misma manera que tú lo haces.

12. Intenta expresar gratitud a los funcionarios públicos como policías, bomberos y trabajadores de correos. Muchas veces esas personas se toman la molestia de ser muy amables con nosotros y no lo tenemos en cuenta, no les agradecemos su labora, pensando en que sólo están haciendo su trabajo, sin embargo cuando este se realiza de manera excepcional debe ser notado y agradecido especialmente.

13. Prueba a antes de comer, párate y piensa en todas las personas que han contribuido a producir, poner a la venta y cocinar lo que estás comiendo. Intenta hacerlo, por lo menos una vez por semana. Te darás cuenta de la cantidad de personas que han contribuido a que tú puedas comer ese alimento, desde los que lo sembraron, regaron, cosecharon, llevaron al mercado, cocinaron, etc. Esta es una forma de sentir que estamos en conexión con el resto del mundo, y de darnos cuenta de que cada uno de nosotros formamos parte de un todo, que es necesario que cada uno haga su labor de la mejor manera posible, ya que eso redunda en el beneficio y el bienestar de todos los demás.

14. Durante la cena, habla con tus seres queridos acerca de dos cosas buenas que les hayan pasado a ellos durante el día.  Es una forma de que ellos también se den cuenta de que ha habido cosas que hayan pasado por alto o dado por sentado, que no valoran lo suficiente, etc. Es una forma de ampliar su espectro de cosas por las que pueden estar agradecidos, de rememorarlas y volver a sentir esas sensaciones positivas y de compartirlas contigo, para que ´tu también puedas sentir gratitud por las cosas buenas que les han pasado a ellos.

15. Piensa en tres adversidades que te hayan sucedido e identifica tres cosas buenas que se dieron gracias a cada una de ellas. Muchas veces no nos damos cuenta de cuanta verdad encierra el dicho de "No hay mal que por bien no venga." Y que muchas veces algo que parece ser negativo en un principio resulta finalmente una ventaja y se convierte en algo positivo. 

16. Intenta recordar tus mejores momentos de reconocimiento, logro, alabanza y conexión. Muchas veces olvidamos los grandes momentos que hemos vivido a lo largo de nuestra vida, y al recordarlos nos sentimos nuevamente invadidos por todas las emociones positivas que los provocaron, llenos de gratitud por las personas que formaron parte de ellos, nos sentimos queridos y protegidos, llenos de energía y fuerzas. El simple hecho de recordarlos nos lleva a experimentar de nuevo esas emociones y nos recarga para ir en busca de nuevos logros.    

Rashid, T. (2005)

COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA AUTORREGULACIÓN O EL AUTOCONTROL.



COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA AUTORREGULACIÓN.


La Fortaleza de la Autorregulación forma parte de la Virtud de la Templanza, que es la Virtud que nos aporta protección contra los excesos. 

La Fortaleza de la Autorregulación  o también llamada del Autocontrol, es el proceso de ejercer control sobre uno mismo para alcanzar metas o estándares.

Los individuos autorregulados son capaces de controlar las respuestas instintivas tales como la agresión y la impulsividad, respondiendo en su lugar según las normas preconcebidas del comportamiento.

Esta Fortaleza se puede aplicar tanto a iniciar acciones, como a resistir las tentaciones, como cuando un diabético evita alimentos azucarados, como cuando alguien levanta temprano para hacer ejercicio.  


1. Aprende a establecer metas para mejorar su vida cotidiana (por ejemplo, horarios de limpieza, rutinas de lavandería, lavar los platos cuando termines de comer, mantener una limpieza y orden continuos de tu escritorio) y asegúrate de que completar las tareas. -es importante crear buenos hábitos, verás como cuando sea una rutina para ti, te resultará más sencillo hacerlo.

2. Intenta controlar y eliminar las distracciones (equipo de teléfono, TV, etc.) mientras te centras en una tarea particular.  Si hacemos un hábito de esto, el centrarnos en una sola tarea a la vez, hasta terminarla, nos daremos cuenta de que resulta mucho más sencillo que ir reanudándola poco a poco, cada vez que tenemos que interrumpirla por alguna distracción. El evitar desde un principio cualquier clase de distracción, así como tener todo lo que vayamos a necesitar a mano, para no tener que levantarnos a buscar cosas, nos facilitara mucho la tarea.

3. Aprende a eliminar objetos que nos hagan caer en la tentación (por ejemplo al hacer dieta, no tener comida que no sea sana a la vista y alcance de la mano; si hemos decidido dejar de tomar alcohol, intentar no socializar en los bares; si hemos decidido dejar el tabaco –  tratar de reemplazar los cigarrillos con el chicle; si no queremos ser adictos a las compras – dejar la tarjeta de crédito o el  dinero en casa, etc.) Es una forma más sencilla que tratar de ejercer solamente la fuerza de voluntad. Cuantos más obstáculos nos pongamos, más difícil será el poder realizar la acción que tratamos de dejar de realizar.

4. Inicia una rutina de ejercicios regular y asegúrate de que la realizas como te has propuesto. Algo que puede serte muy útil es establecer una línea base, es decir lo mínimo que vas a hacer cada día, algo que te sea sencillo completar, de esta forma el día que estés muy cansado o no tengas demasiada motivación, puedes hacer solamente estos ejercicios que conforman la línea base.

5. La próxima vez que te molestes por algo que no tiene demasiada importancia, prueba a controlar tus emociones y enfocarte en los atributos positivos que puedas sacar de esa situación. Por ejemplo, si el autobús tarda demasiado puedes aprovechar esos momentos para relajarte y respirar, si alguien no te cede el paso puedes pensar que a lo mejor por esta vez esa persona tiene mucha prisa y recordar las veces en las que tú hayas podido sentirte realmente apresurado, de esta forma podrás dejarlo pasar con más facilidad.

6. Evite hablar de otros en su ausencia. El hablar mal de otra persona a sus espaldas es algo que debemos evitar, ya que no nos aporta nada y es un comportamiento bastante destructivo para nosotros, ya que lo que decimos de alguien suele en realidad reflejar más algo nuestro que de la otra persona.

7. Cuando algo te molesta, intenta hacer una relajación progresiva. De esta forma no le darás tanta importancia al acontecimiento que te haya molestado y aprenderás a relajarte y enfocar las cosas con más calma.

8. Aprende a felicitarte a ti mismo por cada vez que hayas conseguido ejercitar la Fortaleza de la Autorregulación, y cuando seas capaz de resistirte con éxito una indulgencia. De esta forma valorarás más tus progresos, y te darás cuenta de cuantas veces lo consigues, y cada vez se hará más sencillo para ti el proceder de esta manera.

9 Aprende a crear rutinas que puedas seguir completamente de forma sistemática.  Puedes hacer pequeños ajustes cuando sea necesario pero manteniendo intactos los elementos centrales.
De esta forma, te será mucho más fácil el seguir siempre los mismos pasos hasta alcanzar completar la rutina, no tendrás que estar parándote a pensar en cada momento qué es lo que tienes que hacer a continuación,sino que será algo que te saldrá de manera automática, una vez que hayas convertido estas rutinas en un hábito.

10. Prueba a establecer un horario regular y un lugar para la mayoría de tus actividades.  Es una forma sencilla de que todo sea más seguido y así tendrás muchos elementos a tu favor que te recuerden lo que tienes que hacer en cada momento.

11. Intenta identificar los roles que sueles tener en diferentes aspectos de tu vida, compáralos con las personas que puedan servirte como modelo, y examínalos  en detalle.  Deja  que estos detalles te inspiren y te sirvan para regular tus metas. Si muchas veces no sabes cómo comportarte o qué actitud deberías tomar, un ejercicio que puede servirte es el de imaginarte qué haría una persona que para ti te sirva como modelo en esa situación. Eso te puede orientar hacia determinado comportamiento.

12. Aprende a prestar mucha atención a tu reloj biológico.  Averigua en qué momentos del día sueles estar más atento y despierto y lleno de energía o más cansado y con poca energía por el contrario. Cada persona tiene sus propios ritmos, hay algunos que están más despiertos por la mañana a primera hora, y sin embargo hay otras personas que tienen mayor energía a media tarde, etc. Procura hacer tus tareas más importantes cuando estás más alerta. De esta forma podrás aprovecharte de esa energía en el momento en el que más la precisas.

13. Prueba a no hacer algo que te es agradable parcial o completamente, como tomar un postre favorito o leer un rato,  o trata deliberadamente de resistir una comodidad (por ejemplo, comer chocolate, un helado, ver la TV, etc.) por un tiempo. Recompénsate con ello después de lograr una tarea difícil.  Muchas veces nos habituamos a las comodidades de nuestra vida y no les damos importancia, sin embargo cuando no podemos tenerlas es cuando las damos todo el valor que tienen, ya que las echamos enormemente en falta. Así premiarse una vez que se ha realizado determinada tarea nos servirá para reforzar nuestra fuerza de voluntad, y recordar en un futuro lo bien que sienta el ganarnos esos pequeños premios.

Rashid, T. (2005)

COMO DEFINES TU ÉXITO.




COMO DEFINES TU ÉXITO.

La mayoría de las personas buscamos la Felicidad o el Éxito.
Pero no todas las personas lo definimos de la misma forma.

Lo importante es qué es para TI el tener éxito en la vida.

Algunas personas ven el éxito como poder, dinero, fama, etc. otras lo asimilan a la Felicidad, pero también puede pensarse que alcanzar la Felicidad es tener poder, dinero, fama, etc.

Por eso lo importante es pararse a pensar y tener muy claro qué es lo que éxito es realmente para ti.
Tienes que poder saber cuáles son tus preferencias, tus gustos, tus principios y tus valores y vivir tu vida conforme a ellos.

Piensa en qué áreas de tu vida son más importantes para ti, y qué es lo que quieres conseguir en cada una de ellas, sólo así tendrás un objetivo claro, y podrás marcarte las metas que te acerquen a él, si no tienes claro lo que quieres estarás navegando en un mar a la deriva, moviéndote según te lleven los vientos, sin un puerto seguro al que quieras llegar.

El tiempo de la vida es limitado, y si nos sabemos lo que queremos podemos distraernos y perderlo, y el tiempo no se puede recuperar nunca.

Por eso es importante definir claramente qué es el éxito para ti, y después empezar a ocuparse de cómo conseguirlo, con creatividad, esfuerzo, determinación y confianza en uno mismo.


COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DEL TRABAJO EN EQUIPO.



COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DEL TRABAJO EN EQUIPO.


La Fortaleza del trabajo en equipo forma parte de la Virtud de la Justicia. Estas fortalezas se manifiestan en las actividades que hacemos en la sociedad. Van más allá de las interacciones individuales y se refieren a la relación de una persona con grupos más amplios, como la familia, la comunidad, la nación y el mundo.

La Fortaleza del trabajo en equipo también puede ser llamada de la ciudadanía, responsabilidad social y lealtad:  implica trabajar como miembro de un grupo para el bien común . Las personas con esta Fortaleza son leales a las organizaciones de las que son miembros, están dispuestos a hacer sacrificios personales para favorecer a los demás. La Fortaleza de la ciudadanía se manifiesta a través de un sentido de pertenencia social y responsabilidad cívica. Los buenos ciudadanos no son ciegamente obedientes y cuando es necesario se afanan en cambiar los grupos a los que pertenecen para mejor.

Para poder ejercitar esta Fortaleza te proponemos una serie de ejercicios que pueden serte útiles:

1. Puedes empezar por cosas sencillas como recoger basura en la acera y ponerla en las papeleras. Con esto además estarás dando un ejemplo y puedes influir en el comportamiento de las personas que te vean si están pensando en tirar cosas al suelo. Muchas veces no pensamos lo que hacemos y nos hace falta alguien que llame nuestra atención con su ejemplo de civismo. Esta acción además puede suponer que las personas que te observen decidan adoptar una actitud más cívica en otros campos, ya que normalmente pensamos que una sola acción no cambia nada, pero si alguien nos lo recuerda con su ejemplo, puede hacernos volver a repensar las cosas.

 2. Prueba a hacer un voluntariado semanal para un proyecto de servicio comunitario en tu ciudad, uno que tenga que ver con aquello en lo que eres bueno o que te interesa. Podemos hacer un gran cambio en este tipo de voluntariados, cambiando la sociedad, ya que muchas veces pensamos que nuestra ayuda no es necesaria y podemos cambiar la vida de la gente con pequeñas acciones. Además el voluntariado tienen muchos beneficios a nivel personal, en general las personas que ejercen voluntariado siempre dicen que ellos reciben más de lo que dan, y además nos enseña una nueva visión de la sociedad, acercándonos a realidades que podemos no conocer.

3. Prueba a facilitar una discusión de grupo y lograr un consenso sobre una cuestión en la que estén en conflicto. Esto te ayudará a ejercitar tu capacidad de comprensión, para poder entender el punto de vista de las diferentes partes, de análisis, para poder ver en lo que difieren y en lo que se parecen, de síntesis, para poder exponer las ideas con claridad y crear un convenio. procura aprender de los demás y aportar algo tú mismo también. Verás lo gratificante que puede resultar.

4. Intenta ayudar a al menos una persona cada año a establecer metas y verifica periódicamente su progreso.

5. Prueba a organizar o asistir a por lo menos un encuentro social mensualmente. Existen multitud de diferentes posibilidades desde las más lúdicas, como grupos de baile, lectura, intercambio de idiomas, hasta las más sociales como asociaciones, grupos ecologistas, etc. Las experiencias de trabajar en un grupo te irán haciendo aprender mejor sus dinámicas y cómo actuar en él.

6. Prueba a pasar un tiempo con una organización que se encargue de limpiar un bosque, o el cauce de un río, etc. Esto te dará un sentido de pertenencia y además de conciencia ecológica.

7. Prueba a organizar o formar parte de un grupo que se dedique a decorar un lugar comunitario, un parque infantil, un local de ocio, etc. El arte es también una forma de obtener emociones positivas y el sentido de la apreciación de la belleza hace que nos sintamos más cómodos en un lugar bonito, decorado con cariño, etc. 

8. Forma parte de un equipo deportivo de tu localidad o escuela. Además de practicar ejercicio podrás formar parte de un grupo de personas con un objetivo común, que comparten una afición y podrás aprender el funcionamiento de un equipo, acostumbrarte a sus cambios, su evolución, etc.

9. Inicie un club de lectura. El poder formar parte de un grupo de personas que discuten y comentan sobre un determinado libro es algo realmente enriquecedor, ya que podemos ver cómo el mismo libro afecta a distintas personas, como cada una saca unas enseñanzas o conclusiones con respecto a determinado tema, etc.

10. Comparte el coche o ve con alguien al trabajo en el mismo transporte de manera regular. Es otra situación que te enseñará los beneficios del trabajo en grupo y la cooperación, además de ahorrar en combustible podrás tener compañía para poder comentar los asuntos del día de forma regular.

11. Prueba a comenzar un jardín comunitario o un huerto comunitario. Es una forma de aportar recursos estéticos o de ocio y a la vez productivos. Es una forma de ocio activo que te traerá muchas oportunidades de descubrir cosas nuevas y aprender sobre el tema a la vez que formas parte de un grupo y aprender las labores necesarias para conducir de manera adecuada la tarea que os propongáis. 

12. Donar sangre o conviértete en un donante de órganos. Son acciones que no requieren de demasiado esfuerzo y suponen algo muy importante que puede salvar la vida de mucha gente. Podemos dar ejemplo a otros y mostrarnos solidarios con aquellos que en un momento dado puedan necesitarlo.

13. Intenta buscar un papel en una organización o club que reúne personas de diversas culturas. Es una gran oportunidad de tener una experiencia en grupos multiculturales, a la vez que puedes explorar las diferencias que pueda haber entre los grupos de diferentes culturas, aprendiendo lo que te resulte útil o valioso de cada uno, y abriendo tu mente a nuevas posibilidades que no se dan en tu propia cultura.

14. Se voluntario en actividades como la que sirve como mentor de un niño desfavorecido o construyendo una casa para una comunidad que lo necesite. El ayudar a personas que estén pasando por un mal momento es una forma muy útil de utilizar nuestro tiempo libre. Aprenderás también lo importante que es el tenernos unos a otros dentro de una comunidad y la importancia de la solidaridad en todo momento.

15. Prueba a organizar una reunión social para despedirse de un vecino que se marcha o dar la  bienvenida a un nuevo vecino. Podemos trabajar nuestras habilidades para trabajar en equipo a la vez que realizamos un trabajo que permita a la comunidad donde vivimos estar más cohesionada. Y seguramente sea un bonito detalle que nuestro vecino no olvidará, es importante saber dar la bienvenida con los brazos abiertos a un nuevo componente del grupo de nuestra comunidad, así como también despedir al que nos deja y que guarde un agradable recuerdo nuestro, y con esto conseguiremos reunir a todos en un ambiente festivo y crear bonitos recuerdos de las actividades en grupo dentro d ela comunidad.

16. Sé voluntario para entregar comidas en un barrio pobre, o forma parte dela organización de un banco de alimentos de tu localidad. ES muy importante el poder ser solidarios con los que lo necesitan para sentirse parte de la comunidad y hacerles sentir a ellos que también lo son.

17. Pregunte a sus vecinos, especialmente los ancianos, si necesitan algo de la compra cuando van al supermercado. Es un pequeño detalle sin importancia para nosotros pero que puede resultarle muy útil a alguien que no puede hacer la compra en ese momento o que ha olvidado algo. Es una forma de ser solidarios en nuestro entorno más cercano, a base de pequeños actos de bondad.

18. Ayuda a quitar el hielo a los coches o la nieve del camino o de la entrada en invierno. Es otra forma de ser solidarios con nuestros vecinos, que no requiere un gran esfuerzo pero puede ser muy útil a quien lo necesite.

19. Invita a un amigo o vecino a cenar y cocínale su comida favorita. Es un detalle por nuestra parte el acordarnos y tener en cuenta sus gustos, podemos aprender nuevas recetas a la vez que mantener una charla amistosa alrededor de una buena comida.


Rashid, T. (2005)


COMO CONSEGUIR QUE TUS HIJOS ESTUDIEN MEJOR GRACIAS A LA PSICOLOGÍA POSITIVA.




COMO CONSEGUIR QUE TUS HIJOS ESTUDIEN MEJOR GRACIAS A LA PSICOLOGÍA POSITIVA.

1. Enséñales que la inteligencia es maleable, que no es algo fijo. Que el cerebro es un músculo que se hace más fuerte gracias al esfuerzo.
Muchas veces los niños se escudan en decir que no se les dan bien las matemáticas o el dibujo o cualquier otra asignatura. Si les enseñamos que si se trabaja se puede mejorar en cualquier asignatura, en cualquier cosa que se propongan, esto les hará pensar que con un poco de trabajo se puede conseguir mejorar y que esto les animará a trabajar un poco más y mejorar más, hasta conseguir que lo que antes era difícil se convierta en algo fácil.

2. Muéstrales y hazles sentir que tienes grandes expectativas puestas en ellos, que sabes que pueden conseguir lo que quieran si se lo proponen lo suficiente.
El premio siempre es mejor que el castigo como incentivo para conseguir las cosas, y el esperar grandes cosas de ellos actuará como premio. hay que saber que nuestro hijos tienen grandes capacidades y sólo tenemos que animarles para que las puedan poner en práctica.
Este es el llamado Efecto Pigmalión, que nos muestra como podemos influir positivamente en el comportamiento de nuestros hijos si tenemos grandes expectativas puestas en ellos.
Es una manera también de darles feedback positivo.

3. Enséñales a escribir sobre cosas que son importantes para ellos y están acorde con sus valores.
Esto les hará pensar en sí mismos y les dará un sentimiento de valía que les ayudará a hacer mayor su autoestima y a ganar en resiliencia, ya que les hará darse cuenta de las cosas buenas que tienen y les dará un sentimiento de pertenencia, valor y amor propio.
Es importante que los niños puedan tener un momento para darse cuenta de quienes son y por qué hacen las cosas y cómo esto puede influir en su futuro.


Basado en estudios de Carol Dweck, profesora de la Universidad de Stanford.

COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA INTELIGENCIA SOCIAL.




COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA INTELIGENCIA SOCIAL.

Las personas con Inteligencia Social son conscientes de sus propios sentimientos y de los de los demás. Tratan de hacer sentirse cómodas a todas las personas, sin importar cuál sea la situación social en la que se encuentren, intentan que todo el mundo participe y se sienta escuchado y comprendido. y valorado. Son personas que tienen relaciones sociales honestas, íntegras y de reciprocidad y cuidado cariño y ayuda mutuos.

Para ejercitar esta fortaleza te proponemos una serie de ejercicios que pueden resultarte muy útiles:


1. Prueba a no utilizar un argumento potente y decisivo con el cual puedas ganar una discusión pero puede herir a alguien, por lo menos dos veces al mes. Muchas veces queremos tener razón, pero tenemos que darnos cuenta de que en ocasiones es más importante el no herir a los demás que el ganar una discusión con la cual no vamos a conseguir nada más que el simple hecho de tener razón.

2. Escucha a tus amigos y hermanos con atención, sin preparar refutaciones a lo que están diciendo y simplemente refleja tus sentimientos en relación con lo que dicen. Muchas veces las personas necesitamos sentirnos comprendidos y valorados más que ninguna otra cosa.

3. Si alguien te ofende, intenta encontrar al menos un elemento positivo en sus motivos. ES muy positivo pensar que las personas no son malas, sino que cometen acciones que no están bien porque no encuentran otra alternativa mejor en ese momento.

4. Prueba a asistir a una incómoda situación social como un observador activo y describe lo que observas sin ningún juicio. Esto te ayudará a darte cuenta de los motivos de cada una de las partes, sin hacer juicios sobre lo que opinas de las acciones de los intervinientes.

5. Intenta observar y apreciar a los otros teniendo en cuenta sus atributos positivos. Muchas veces no prestamos atención a lo que los demás tienen de positivo en su forma de ser y pensar y nos fijamos más en las cosas negativas o las que son contrarias a nuestra forma de pensar sin pararnos un momento a dar una posibilidad a nuestras diferencias.

6. Escriba cinco sentimientos personales diariamente durante cuatro semanas y supervisar los patrones. ES muy importante darnos cuenta de lo que sentimos a lo largo del día, y darnos cuenta de cómo hay estímulos que activan ciertas formas de pensar o actuar. Esto nos ayudará a darnos cuenta de cómo actuamos cunado lo hacemos sin pensar, con el piloto automático.

7. Prueba a ver un programa de TV favorito, o una película silenciado y escribe los sentimientos observados. Así podremos darnos cuenta de cómo reaccionamos a distintas cosas y como nos podemos hacer sentir a nosotros mismos buenos sentimientos simplemente observando, con lo cual nos damos cuenta también de que podemos provocarnos esos sentimientos, tanto pensando o recordando cosas buenas, como actuando conforme a nuestros valores, gustos, compromisos, etc.

8. Intenta expresar tus sentimientos adecuadamente a alguien a quien no lo has hecho hasta ahora y procesar juntos esa información.  Muchas veces se dan malentendidos por no atrevernos, no saber o no estar acostumbrados a hablar realmente de las cosas que sentimos. Cuando expresamos a alguien nuestros sentimientos, y le damos esa confianza, lo más probable es que esa persona responda de la misma manera, de tal forma que podremos lograr una comunicación mucho más real.

9. Pregúntale a alguien cercano a ti en qué ocasiones no le comprendiste emocionalmente y cómole gustaría entenderse emocionalmente en el futuro contigo. Muchas veces tenemos una gran falta de habilidad en interpretar la forma en la que los demás nos están diciendo las cosas a un nivel emocional, o nos están tratando de explicar cómo se sienten con respecto a algo que es importante para ellos, pero nos cuesta demasiado el poder comprender las cosas desde su punto de vista.

10. Aprende a escuchar a los demás con respeto incondicional. El no estar de acuerdo con alguien, no significa que tengamos el derecho a contradecir lo que nos dice, a lo mejor no lo entendemos bien , o no entra dentro de nuestras posibilidades de actuación. Por lo menos cada persona se merece el respeto de ser escuchada y un esfuerzo por nuestra parte de tratar de comprender lo que nos está tratando de decir.

11. Date cuenta de  cuando tu familia y amigos hacen cosas buenas, fíjate en sus logros, en su crecimiento como personas. Felicítalos con observaciones específicas. Muchas veces nuestros pequeños logros pasan desapercibidos, y el hacerlos notar, el celebrarlos etc. ayuda a valorarlos más o a fijar nuestra atención en ellos, y nos da la oportunidad de darnos cuenta de su importancia y seguir intentando avanzar por ese camino.

12. Identifica cual de tus amigos se relaciona empáticamente con los demás. Observarlos de cerca. Podemos aprender de los demás cómo relacionarnos con los otros y adoptar sus formas de hacer las cosas.

13. Al trabajar con otros, enfatizan el valor de ser agradable, de tener en cuenta a los demás, de aprender de los otros, etc.

14. Aprende a cambiar la forma en la que construyes tus relaciones cercanas, habla claramente y directamente tus necesidades y deseos. De esta forma evitarás malentendidos, harás que la relación sea más clara y real y verdadera, y a la vez darás la oportunidad a los demás de relacionarse de esa forma contigo, y puede que también cambien su forma de relacionarse con otras personas de su entorno.

15. Presta atención a percibir y reconocer tres gestos sinceros de un amigo. Muchas veces damos por sentado que nuestros amigos tengan que portarse bien con nosotros,  pero a todos nos gusta que nos valoren y nos agradezcan nuestros detalles o aportaciones.

Rashid, T. (2005)

LA FORTALEZA DE LA INTELIGENCIA SOCIAL, INTELIGENCIA EMOCIONAL.




LA FORTALEZA DE LA INTELIGENCIA SOCIAL.

La fortaleza de la Inteligencia social podemos llamarla también de otras maneras: inteligencia emocional o inteligencia personal.

Las personas que tienen esta fortaleza son personas socialmente inteligentes, es decir que son conscientes de las emociones y las intenciones, los motivos y sentimientos, de ellos mismos y de los otros. Además son personas que saben responder a estas motivaciones o sentimientos de los otros.

La inteligencia social es la capacidad de observar diferencias en los demás, sobre todo con respecto a su estado de ánimo, temperamento, motivaciones e intereses y actuar en consecuencia. Esta fortaleza no debe confundirse con ser meramente introspectivo o reflexivo, sino que debe demostrarse mediante actos de habilidad social.

La inteligencia emocional permite acceder a nuestros propios sentimientos y utilizar este conocimiento para comprender y orientar nuestro comportamiento. Es lo que Daniel Goleman ha denominado como Inteligencia emocional.

Es muy posible que esta fortaleza sea intrínseca a otras como la bondad o el liderazgo.

Son personas que se comportan de tal forma que para ellos no importa la situación social, tratan de que todos los participantes se sienta cómodos y valorados.

Son personas socialmente inteligentes que saben percibir los sentimientos de los demás y son honestos acerca de sus propios sentimientos.

Las personas con la fortaleza de inteligencia social o emocional son generalmente expertos en fomentar relaciones saludables.

Las personas con esta fortaleza saben proporcionarse a sí  mismo espacios agradable y adecuados para uno mismo, como por ejemplo situarse en entornos que maximicen las habilidades y los intereses personales.

EMOCIONES POSITIVAS Y EMOCIONES NEGATIVAS. COMO USARLAS PARA SER FELIZ.



EMOCIONES POSITIVAS Y EMOCIONES NEGATIVAS. COMO USARLAS PARA SER FELIZ.

Las emociones son uno de los procesos psicológicos más complicados, son procesos complejos que nos permiten sobrevivir. Las emociones son complejas, la cultura y el aprendizaje hacen que se condicionen, interpretamos la realidad según hemos aprendido.

Darwin dijo" El ser que sobreviva no será el más inteligente, sino el que se adapte más rápidamente al cambio".

Los evento importantes, son emocionalmente importantes para nosotros, sino no son importantes.


Las respuestas emocionales se dan cuando sucede algún cambio en una situación; el exterior o dentro de nosotros, pueden ser causadas por un estímulo externo o interno:

- Un cambio fuera de nosotros (un ruido, un problema inesperado, etc.).
- Un pensamiento (un recuerdo, una anticipación de algo, un sentimiento de malestar físico, etc.)


El proceso emocional implica un doble procesamiento de análisis:

- Evaluativo: es un proceso más afectivo e inmediato.
- Valorativo: es un proceso más racional y cognitivo.

Son un sistema sofisticado que primero nos prepara ante algo, que es un cambio no esperado, pero inmediatamente nos lleva a reaccionar ante ese cambio, lo que conlleva un proceso de activación.

Las emociones primarias son seis: sorpresa, asco, miedo, alegría, tristeza, ira.

Las emociones tanto positivas como negativas son imprescindibles, tienen una función adaptativa en la interacción con el entorno, y nos ayudan a responder a las necesidades de la vida.

Las emociones negativas nos indican una amenaza y son importantes para la supervivencia, son urgentes, intensas y tienen una expresión fisiológica intensa.

Las emociones positivas nos ayudan a incrementar nuestro bienestar, tienen efectos sociales, cognitivos, de mantenimiento de la salud, de regulación del comportamiento y las propias emociones.

¿Para qué nos sirven entonces las emociones?

Cuando tenemos emociones negativas sabemos que algo está mal, no es adecuado para nuestro crecimiento y desarrollo, hay que actuar para cambiarlo de alguna manera. Hay que aprender a saber lo que estamos sintiendo, para darnos cuenta de qué es lo que nos ha provocado esa emoción, y poder tener la capacidad de pararnos a pensar en cual puede ser la forma más adecuada para reaccionar a ello, y volver a tener una sensación de equilibrio y bienestar.

Las emociones positivas nos dan una sensación de bienestar y nos permiten disfrutar de lo que estamos haciendo, aventurarnos a saborearlo, a explorar, a ampliar nuestra visión del mundo, nos hacen sentirnos más abierto a las experiencias y a la interacción social con los demás.

Fredickson, B. (1998).