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LAS FORTALEZAS 2



Guárdate esta imagen o revísala cuando quieras e intenta hacerla útil. Imagina elegir cada día una de estas cosas y tratar de hacer algo para conseguirla. Como si fuera un menú: “Hoy voy a tomar esto, hoy voy a tratar de hacer algo para aumentar mi… creatividad, humor, esperanza…”

Y un listado con más información sobre las fortalezas, para que te sea más fácil elegir.


VIRTUDES Y SUS FORTALEZAS:
 Sabiduría y conocimiento: Fortalezas cognitivas que implican la adquisición y el uso del conocimiento.

1. Curiosidad, interés por el mundo: Tener interés por lo que sucede en el mundo, encontrar temas fascinantes, explorar y descubrir nuevas cosas.

2. Amor por el conocimiento y el aprendizaje: Llegar a dominar nuevas materias y conocimientos, tendencia continúa a adquirir nuevos aprendizajes.

3. Juicio, pensamiento crítico, mentalidad abierta: Pensar sobre las cosas y examinar todos sus significados y matices. No sacar conclusiones al azar, sino tras evaluar cada posibilidad. Estar dispuesto a cambiar las propias ideas en base a la evidencia.

4. Ingenio, originalidad, inteligencia práctica: Pensar en nuevos y productivos caminos y formas de hacer las cosas. Incluye la creación artística pero no se limita exclusivamente a ella.

5. Perspectiva: Ser capaz de dar consejos sabios y adecuados a los demás, encontrando caminos no sólo para comprender el mundo sino para ayudar a comprenderlo a los demás.

Coraje: Fortalezas emocionales que implican la consecución de metas ante situaciones de dificultad, externa o interna.

6. Valentía: No dejarse intimidar ante la amenaza, el cambio, la dificultad o el dolor. Ser capaz de defender una postura que uno cree correcta aunque exista una fuerte oposición por parte de los demás, actuar según las propias convicciones aunque eso suponga ser criticado. Incluye la fuerza física pero no se limita a eso.

7. Perseverancia y diligencia: Terminar lo que uno empieza. Persistir en una actividad aunque existan obstáculos. Obtener satisfacción por las tareas emprendidas y que consiguen finalizarse con éxito.

8. Integridad, honestidad, autenticidad: Ir siempre con la verdad por delante, no ser pretencioso y asumir la responsabilidad de los propios sentimientos y acciones emprendidas.

9. Vitalidad y pasión por las cosas: Afrontar la vida con entusiasmo y energía. Hacer las cosas con convicción y dando todo de uno mismo. Vivir la vida como una apasionante aventura, sintiéndose vivo y activo.

Humanidad: Fortalezas interpersonales que implican cuidar y ofrecer amistad y cariño a los demás.

10. Amor, apego, capacidad de amar y ser amado: Tener importantes y valiosas relaciones con otras personas, en particular con aquellas en las que el afecto y el cuidado son mutuos. Sentirse cerca y apegado a otras personas.

11. Simpatía, amabilidad, generosidad: Hacer favores y buenas acciones para los demás, ayudar y cuidar a otras personas.

12.Inteligencia emocional, personal y social: Ser consciente de las emociones y sentimientos tanto de uno mismo como de los demás, saber como comportarse en las diferentes situaciones sociales, saber que cosas son importante para otras personas, tener empatía.

Justicia: Fortalezas cívicas que conllevan una vida en comunidad saludable.

13. Ciudadanía, civismo, lealtad, trabajo en equipo: Trabajar bien dentro de un equipo o grupo de personas, ser fiel al grupo y sentirse parte de él.

14. Sentido de la justicia, equidad: Tratar a todas las personas como iguales en consonancia con las nociones de equidad y justicia. No dejar que los sentimientos personales influyan en decisiones sobre los otros, dando a todo el mundo las mismas oportunidades. .

15.Liderazgo: Animar al grupo del que uno es miembro para hacer cosas, así como reforzar las relaciones entre las personas de dicho grupo. Organizar actividades grupales y llevarlas a buen término.

Moderación: Fortalezas que nos protegen contra los excesos.

16. Capacidad de perdonar, misericordia: Capacidad de perdonar a aquellas personas que han actuado mal, dándoles una segunda oportunidad, no siendo vengativo ni rencoroso.

17. Modestia, humildad: Dejar que sean los demás los que hablen de uno mismo, no buscar ser el centro de atención y no creerse más especial que los demás.

18. Prudencia, discreción, cautela: Ser cauteloso a la hora de tomar decisiones, no asumiendo riesgos innecesarios ni diciendo o haciendo nada de lo que después uno se pueda arrepentir.

19.Auto-control, auto-regulación: Tener capacidad para regular los propios sentimientos y acciones. Tener disciplina y control sobre los impulsos y emociones.

Trascendencia: Fortalezas que forjan conexiones con la inmensidad del universo y proveen de significado la vida.

20. Apreciación de la belleza y la excelencia, capacidad de asombro: Saber apreciar la belleza de las cosas, del día a día, o interesarse por aspectos de la vida como la naturaleza, el arte, la ciencia...

21.Gratitud: Ser consciente y agradecer las cosas buenas que a uno le pasan. Saber dar las gracias.

22.Esperanza, optimismo, proyección hacia el futuro: Esperar lo mejor para el futuro y trabajar para conseguirlo. Creer que un buen futuro es algo que está en nuestras manos conseguir.

23.Sentido del humor: Gustar de reír y gastar bromas, sonreír con frecuencia, ver el lado positivo de la vida.

24.Espiritualidad, fe, sentido religioso: Pensar que existe un propósito o un significado universal en las cosas que ocurren en el mundo y en la propia existencia. Creer que existe algo superior que da forma a determina nuestra conducta y nos protege.



COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA ESPIRITUALIDAD.



COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA ESPIRITUALIDAD.

La Fortaleza de la Espiritualidad forma parte de la Virtud de la Trascendencia, que nos hace sentirnos en conexión con toda la humanidad y el universo, y dota de significado a nuestras vidas.

Las Fortalezas de esta Virtud son aquellas Fortalezas emocionales que van más allá de la persona y nos conectan con algo más elevado, amplio y permanente, con otras personas, con el futuro, la evolución, lo divino o el universo

La Fortaleza de la Espiritualidad se llama también Fortaleza de la religiosidad, fe o el  propósito. la espiritualidad es una parte universal de la experiencia humana que implica conocimiento de que se tiene un lugar dentro de un esquema mayor de las cosas. Puede incluir pero no se limita a la práctica y creencia religiosa.

La Fortaleza de la Espiritualidad nos brinda un conocimiento de lo sagrado en la vida cotidiana, una sensación de comodidad frente a la adversidad y la experiencia de trascender lo ordinario para alcanzar algo fundamental.  

Para ejercitar esta Fortaleza te proponemos una serie de actividades que pueden ayudarte:

1. Pasa algún tiempo cada día en al menos una actividad que te conecte con una energía más alta o le recuerde dónde encajas en el gran esquema de las cosas. Somos partes del Universo, somos parte de un conjunto mayor a lo que normalmente estamos acostumbrados a pensar, ya que normalmente nos limitamos a ver lo más inmediato en nuestras vidas, nuestro entorno más pequeño, sin pararnos a pensar en que en realidad el mundo es un lugar mucho más grande que nuestra experiencia individual.

2. Prueba a pasar diez minutos diarios en una relajación consciente, intenta respirar profundamente, relajarte y meditar (vaciar la mente de pensamientos concentrándote en la respiración). Es muy beneficioso pararse un momento en el ajetreo diario y concentrarnos en relajarnos.

3. Prueba a hacer prácticas de mindfulness o rezar durante cinco a diez minutos al día. Esto te ayudará a centrarte en tu experiencia individual, o a conectarte con una fuerza mayor a ti mismo.

4. Prueba a leer un libro espiritual o religioso todos los días durante media hora.  Esto te ayudará a pensar en cosas espirituales, en aquellas cosas que dan sentido a la vida mientras nos enfocan a pensar en algo mayor que nosotros mismos.

5. Intenta explorar diferentes religiones – tomar una clase, investigar por internet, conocer a una persona de diferente religión o asistir a la congregación de una religión distinta. Con esto puedes aprender a ver cómo diferentes religiones tratan los temas importantes de la vida, y puedes nutrirte de las enseñanzas de diferentes puntos de vista.

6. Observa si tus acciones cotidianas tienen algún significado espiritual. Si no es así, trata de pensar en maneras de conectar las actividades de tu vida diaria con un sentido más amplio de la vida. El dotar a nuestra vida de un significado o un sentido, nos aporta un camino para dirigir nuestra vida diaria en ese sentido.

7. Prueba a explorar un propósito fundamental de tu vida y vincula tus acciones a ese fin.  Si uno de tus máximos valores es la familia, el ser un buen profesional, el estar sano físicamente, etc. piensa si le estas dedicando todo el tiempo necesario y de la manera adecuada, de tal forma que puedas conseguirlo. Si no es así, piensa en qué acciones puedes emprender para estar alineado con tus valores fundamentales.

8. Reflexiona en cómo tus creencias espirituales y cómo las practicas te harán conectar con los otros si las realizas de forma que sean expresadas auténticamente. Si realmente te comportas según tus propias creencias, esto te hará establecer relaciones basadas en la autenticidad con aquellas personas con las que te relaciones.

9. Prueba a hacer una lista semanal de experiencias que forjar conexiones fuertes en tu vida. Piensa en qué haces a lo largo de la semana para dotar de un significado a tu vida. El vivir una vida con sentido es una fuente de emociones positivas que te ayudarán a ser más feliz.

10. Prueba a escribir el discurso que querrías que se leyera sobre ti en tu funeral o pregunta a tus seres queridos cómo les gustaría recordarte. El conectarnos con el final de nuestra vida nos puede ayudar a clarificar las cosas en perspectiva y darnos cuenta de lo que es realmente importante para nosotros, y a lo que deberíamos prestar mayor atención y esfuerzo.

11. Intenta construir relaciones con personas que aprecien tu capacidad para ayudarles a identificar y resolver sus problemas. El sentir que formas parte de la vida de alguien es una forma de expresión de la espiritualidad. El saber que todos nos podemos ayudar te dará un sentimiento de conexión muy fuerte con tus seres queridos.

12. Intenta conectar con personas y organizaciones que realcen tus puntos Fortalezas. De esta forma sabrás que estás dando lo mejor de ti mismo en causas que para ti tienen un sentido. Es otra forma muy practica para darnos cuenta de nuestra conexión con el resto del mundo. 

Rashid, T. (2005)

COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA GRATITUD.



COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA GRATITUD.

La Fortaleza de la Gratitud forma parte de la Virtud de la Trascendencia, que nos hace sentirnos en conexión con toda la humanidad y el universo, y dota de significado a nuestras vidas.

Las Fortalezas de esta Virtud son aquellas Fortalezas emocionales que van más allá de la persona y nos conectan con algo más elevado, amplio y permanente, con otras personas, con el futuro, la evolución, lo divino o el universo.

La Fortaleza de la Gratitud implica tener la habilidad de tomar  conciencia y sentir agradecimiento por las cosas buenas de la vida.

Las personas que tienen esta Fortaleza de Gratitud son aquellas que se toman tiempo para expresar agradecimiento y contemplar todo lo que se les ha dado en la vida. Este gradecimiento puede ser dirigido a una persona determinada, a una divinidad, o simplemente expresado exteriormente por el mero hecho de la existencia.

Esta Fortaleza conlleva una actitud de aprecio y buena voluntad para los beneficios derivados de otras personas.     

1. Considera como esta declaración que describe tu estado mental habitual: "Una mente serena ve lo que es bueno y vive en el presente.  Una mente ansiosa ve lo que es negativo y lo que falta."  Intenta calmar tu mente durante cinco minutos en la mañana y por la noche. 

2. Haz el ejercicio de contar  tres de tus bendiciones (tres cosas buenas que te pasado) antes de ir a la cama cada día. Esto te hará prestar atención y darte cuenta de la cantidad de cosas buenas que te pasan a lo largo del día, de cosas por las que pudes estar agradecido, desde tener una cama para dormir, poder ducharte con agua caliente, poder comer lo que te gusta, etc.

3. Prueba a expresar tu gratitud a alguien a quien le debas un buen acto ya quien no se lo has dicho antes, preferentemente a través de una visita personal. Esto conllevará un fortalecimiento de esa relación y un buen recuerdo ya que generalmente a todos nos gusta que nos valoren lo que hacemos por los demás.

4. Cada día, selecciona una cosa pequeña pero importante que das por sentado. Trabajar en ser conscientes de esta cosa en el futuro. Como el estar sano, el poder vivir en un país con comodidades, el tener dos brazos y dos piernas, etc.

5. Prueba a observar cuántas veces dices gracias a lo largo del día y si lo sientes de verdad cada vez que lo dices. Es importante tener el hábito de ser agradecidos, para no dejar pasar la oportunidad de sentirnos bien por cada pequeña cosas que tenemos o nos pasa agradable durante el día, de esta forma los pequeños inconvenientes que podamos encontrar se nos harán menos importantes comparados con la gran cantidad de emociones positivas que nos pueden generar todas esas cosas que hasta ahora damos por sentadas.

6. Intenta expresar gratitud y dejar una nota para alguien que ha ayudado a tu crecimiento intelectual (por ejemplo, un profesor de secundaria).  Siempre podemos encontrar a alguien que nos ha ayudado en nuestros estudios o que nos ha animado a ampliar nuestra curiosidad intelectual, que ha creído en nosotros y en nuestra capacidad de ser lo que deseábamos. 

7. No olvides expresar tu gratitud a todos los que contribuyeron a tu éxito, no importa cuán pequeña pueda haber sido su contribución. Cada persona que pasa por nuestra vida nos cambia en alguna manera, por eso es importante agradecer a aquellas personas que se tomaron la molestia de hacer algo por nuestro beneficio, por muy pequeña que su acción haya sido. 

8. Aprende a expresar tu gratitud, a decir «gracias», se más descriptivo y específico (por ejemplo, "aprecio el consejo tan prudente que me has dado"). De esta manera no queda como una frase de cortesía, sino como algo real y específico que expresa que nos hemos dado realmente cuenta de aquello que esa personas ha hecho por nosotros.

9. Escribe tres temores que sientes cuando te despiertas por las mañanas.  Antes de ir a la cama, escribe tres cosas buenas que te ha ocurrido y por qué han pasado.  Luego evalua tus temores a la luz de las cosas buenas. Esto nos hará darnos cuenta de que el ratio de las cosas buenas que nos pasan durante el día es mayor que el de las malas, y que es más probable que si actuamos para que las cosas que nos atemorizan no sucedan, podremos controlar que no ocurran.

10. Trata de dedicar a pensar y sentir plenamente por lo menos diez minutos cada día para saborear una experiencia agradable.  Decide retener cualquier decisión consciente durante estos diez minutos. Esto es una práctica de meditación consciente centrada en la gratitud que nos ayudará a experimentar realmente todo lo que esa experiencia agradable ha provocado en nosotros. 

11. Prueba a escribir una carta a un editor sobre un evento que ha hecho que  la comunidad a la que perteneces se sienta más unida. De esta forma le estarás dando su justo valor a ese hecho y harás que otras personas puedan valorarlo de la misma manera que tú lo haces.

12. Intenta expresar gratitud a los funcionarios públicos como policías, bomberos y trabajadores de correos. Muchas veces esas personas se toman la molestia de ser muy amables con nosotros y no lo tenemos en cuenta, no les agradecemos su labora, pensando en que sólo están haciendo su trabajo, sin embargo cuando este se realiza de manera excepcional debe ser notado y agradecido especialmente.

13. Prueba a antes de comer, párate y piensa en todas las personas que han contribuido a producir, poner a la venta y cocinar lo que estás comiendo. Intenta hacerlo, por lo menos una vez por semana. Te darás cuenta de la cantidad de personas que han contribuido a que tú puedas comer ese alimento, desde los que lo sembraron, regaron, cosecharon, llevaron al mercado, cocinaron, etc. Esta es una forma de sentir que estamos en conexión con el resto del mundo, y de darnos cuenta de que cada uno de nosotros formamos parte de un todo, que es necesario que cada uno haga su labor de la mejor manera posible, ya que eso redunda en el beneficio y el bienestar de todos los demás.

14. Durante la cena, habla con tus seres queridos acerca de dos cosas buenas que les hayan pasado a ellos durante el día.  Es una forma de que ellos también se den cuenta de que ha habido cosas que hayan pasado por alto o dado por sentado, que no valoran lo suficiente, etc. Es una forma de ampliar su espectro de cosas por las que pueden estar agradecidos, de rememorarlas y volver a sentir esas sensaciones positivas y de compartirlas contigo, para que ´tu también puedas sentir gratitud por las cosas buenas que les han pasado a ellos.

15. Piensa en tres adversidades que te hayan sucedido e identifica tres cosas buenas que se dieron gracias a cada una de ellas. Muchas veces no nos damos cuenta de cuanta verdad encierra el dicho de "No hay mal que por bien no venga." Y que muchas veces algo que parece ser negativo en un principio resulta finalmente una ventaja y se convierte en algo positivo. 

16. Intenta recordar tus mejores momentos de reconocimiento, logro, alabanza y conexión. Muchas veces olvidamos los grandes momentos que hemos vivido a lo largo de nuestra vida, y al recordarlos nos sentimos nuevamente invadidos por todas las emociones positivas que los provocaron, llenos de gratitud por las personas que formaron parte de ellos, nos sentimos queridos y protegidos, llenos de energía y fuerzas. El simple hecho de recordarlos nos lleva a experimentar de nuevo esas emociones y nos recarga para ir en busca de nuevos logros.    

Rashid, T. (2005)

COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA APRECIACIÓN DE LA BELLEZA Y LA EXCELENCIA.



COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA APRECIACIÓN DE LA BELLEZA Y LA EXCELENCIA.

La Fortaleza de la Apreciación de la Belleza y la Excelencia forma parte de la Virtud de la Trascendencia, que nos hace sentirnos en conexión con toda la humanidad y el universo, y dota de significado a nuestras vidas.

Las Fortalezas de esta Virtud son aquellas Fortalezas emocionales que van más allá de la persona y nos conectan con algo más elevado, amplio y permanente, con otras personas, con el futuro, la evolución, lo divino o el universo.

Esta Fortaleza también se define como capacidad de asombro, de admiración y de elevación (esto no conlleva necesariamente un sentimiento religioso, sino que muestra la emoción que se siente cuando se está ante algo realmente extraordinario en cualquier aspecto de su naturaleza.)

Esta Fortaleza la tienen aquellas personas que son "capaces de detenerse a oler las rosas" en su vida.

La apreciación de la belleza y la excelencia  está unida a la admiración, el asombro y la elevación que nos produce observar cosas bellas en todos los ámbitos: la naturaleza, las personas, las situaciones etc.

Los personas que tienen la Fortaleza de la Apreciación de la belleza tiene una sensación de sobrecogimiento y asombro en el entorno y las cosas comunes que se dan alrededor de ellos.

Las personas que tienen esta fortaleza obtienen placer en observar la belleza física, las habilidades y talentos de otras personas y la belleza inherente a la virtud y la moralidad. Belleza que se puede encontrar en casi todos los ámbitos de la vida, de la naturaleza a las artes a las matemáticas a la ciencia a la experiencia cotidiana.

Esta fortaleza permite a las personas experimentar una gran satisfacción y les brinda la posibilidad de saborear con una mayor riqueza las experiencias cotidianas.

Para ejercitar esta Fortaleza te proponemos una serie de ejercicios que te pueden resultar útiles:

1. Intenta darte cuenta y saborear al menos un instante la belleza natural que te rodea cada día (amanecer, atardecer, nubes, sol, nieve, arco iris, árboles, movimiento de hojas, pájaros, flores, frutas y verduras, etc.). Son cosas que normalmente nos pasan desapercibidas, pero que si nos paramos a observar detenidamente nos dejan maravillados de la perfección de la naturaleza.

2. Hz que tu entorno sea estéticamente hermoso. El dedicarte a crear una atmósfera agradable y cómoda te será muy útil a la hora de sentirte cómodo en tu casa, relajado y en paz, y esa es una de las sensaciones que debemos tener al estar en nuestro propio hogar.  El hacer algo más individualizado y personal el espacio de trabajo nos ayuda a sentirnos parte de él y conectados con él de una manera personal. Las imágenes y los entornos agradables estéticamente nos aportan una sensación de bienestar automáticamente.Por no decir de la serenidad que nos aporta un entrono limpio y ordenado. Dedicar un poco de tiempo a esto, te reportará más beneficios de los que puedas imaginar.

3. Escucha una pieza de música o ve una película y evalúa cómo te hace sentir, cómo te toca estéticamente. Muchas veces nos pasan desapercibidos los sentimientos y emociones que nos producen las cosas más comunes, y sin embargo es una herramienta muy útil si sabemos utilizarla a nuestro favor, podemos relajarnos gracias a la música, o energizarnos, así como sentir bienestar, empatía, coraje y otras múltiples emociones al ver una película.

4. Visita un museo, escoge una obra de arte y considerar cómo te hace sentir estéticamente. Son formas de tener un ocio activo y productivo. Tenemos que educar nuestro gusto para poder apreciar ciertos aspectos del arte y pulir nuestros gustos, investigar cómo nos afectan los distintos aspectos y movimientos artísticos, etc.

5. Escribe tus reacciones estéticas y artísticas a la expresión artística de otra persona. Esto puede serte muy útil ya que te ayudará a apreciar las diferencias entre tu forma de ver el arte y el de la otra persona, lo que te hará ampliar tu perspectiva y poder abarcar una forma más amplia de expresión artística.

6. Aprende a apreciar una hermosa pieza de arquitectura, un vestido, una escultura, una obra cerámica, una poesía, una obra en prosa, etc. El centrarte en los detalles de cada forma artística te servirá para poder tener un abanico más amplio a la hora de acercarte al arte, viendo las peculiaridades de cada forma de expresión artística, así como sus analogías, relaciones, etc.

7. Explora la expresión de la belleza en diferentes culturas. La suerte de poder acceder a toda clase de expresiones artísticas dentro de cualquier parte del mundo, es un recurso que nos maravillará al darnos cuenta de la  riqueza que nos aportan las diferentes, culturas, países, formas de pensar, desarrollo histórico, etc.

8. Prueba a colgar un alimentador de aves y observa qué tipo de aves pueden vivir en tu zona.

9. Intenta decorar el exterior o el interior de tu casa en ocasiones especiales. El rodearnos de un ambiente agradable, el celebrar de cualquier forma posible las ocasiones especiales, nos aportará múltiples emociones positivas, que reforzarán el beneficio de la experiencia, y nos ayudarán en todos los ámbitos de la vida, ya que el efecto se las emociones positivas se multiplica.

10. Juega a explorar la belleza frente a un niño. A enseñarle los detalles que se pueden encontrar bonitos, agradables, curiosos, emocionantes dentro de cada situación, forma, artículo, cosa cotidiana, etc. en nuestra vida.

11. Toma fotografías mentales del arte que encuentres en tu vida y ten en cuenta cómo afectan a tu vida cotidiana. ¿Te hacen sentir más feliz, alegre y satisfecho?. Es importante el poder fijarnos y prestar suficiente atención a estos pequeños placeres que nos da la vida, para saber cuáles son los que más nos gustan, aprender a apreciarlos, poder utilizarlos, etc.

12. Haz fotografías de escenas naturales o de tus seres queridos y ponlas en el escritorio de tu PC. El tener siempre a la vista estas fotografías que te hacen sentir bien, es una forma de ampliar el efecto de las emociones positivas que te producen, el afecto por tus seres queridos o el asombro por la belleza natural.

13. Toma nota semanal de cómo la bondad de otras personas afecta a tu vida. Muchas veces aunque estos detalles no nos pasan desapercibidos, no les damos la suficiente importancia y no los saboreamos lo suficiente, y no los recordamos y vemos cómo nos pueden cambiar el estado de ánimo e influenciar nuestro comportamiento.

14. Piensa en algo que contenga belleza y amor, y trata de sentirte en conexión con ello al menos una vez al día. Esto te provocará emociones positivas y te inundará de ese tipo de sensaciones.

15. Piensa en los próximos tres proyectos que tengas que realizar, escoger al menos uno.  En lugar de hacerlo meticulosamente, prioriza para hacerlo con cuidado y usando la Fortaleza de la apreciación de la belleza. Observa detenidamente la diferencia que hay entre hacer las cosas de una manera y de otra.

16. Intenta asistir a exposiciones locales de ropa, joyas, artefactos culturales, pinturas, etc. Enriquecerás mucho tu abanico de posibilidades de asombrarte por la belleza de las cosas.

17. Intenta tener una experiencia al menos una vez al día de excelencia , belleza y alegría expresada a través de colores, sonidos, sabores, imágenes, ideas, aromas, sensaciones y palabras. Es una forma de enriquecer tu experiencia diaria que te hará sentir mejor a lo largo del día.

18. Observe cómo otros aprecian la belleza y la excelencia a través de palabras específicas, expresiones, gestos y acciones. Te dará nuevas ideas que te ayudarán a apreciar mejor tú mismo la belleza y la excelencia de las cosas que te rodean.

19. Aprende a observar y admirar la excelencia de las Fortalezas de carácter de alguien. También podemos ver estas Fortalezas en las personas que nos rodean.

20. Vuelve a apreciar los cambios sutiles de las diferentes épocas del año. El poder sorprendernos con los cambios estacionales es algo que olvidamos cuando crecemos, y es un espectáculo extraordinario que se desarrolla delante de nuestros ojos cada año.

Rashid, T. (2005).

COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA AUTORREGULACIÓN O EL AUTOCONTROL.



COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA AUTORREGULACIÓN.


La Fortaleza de la Autorregulación forma parte de la Virtud de la Templanza, que es la Virtud que nos aporta protección contra los excesos. 

La Fortaleza de la Autorregulación  o también llamada del Autocontrol, es el proceso de ejercer control sobre uno mismo para alcanzar metas o estándares.

Los individuos autorregulados son capaces de controlar las respuestas instintivas tales como la agresión y la impulsividad, respondiendo en su lugar según las normas preconcebidas del comportamiento.

Esta Fortaleza se puede aplicar tanto a iniciar acciones, como a resistir las tentaciones, como cuando un diabético evita alimentos azucarados, como cuando alguien levanta temprano para hacer ejercicio.  


1. Aprende a establecer metas para mejorar su vida cotidiana (por ejemplo, horarios de limpieza, rutinas de lavandería, lavar los platos cuando termines de comer, mantener una limpieza y orden continuos de tu escritorio) y asegúrate de que completar las tareas. -es importante crear buenos hábitos, verás como cuando sea una rutina para ti, te resultará más sencillo hacerlo.

2. Intenta controlar y eliminar las distracciones (equipo de teléfono, TV, etc.) mientras te centras en una tarea particular.  Si hacemos un hábito de esto, el centrarnos en una sola tarea a la vez, hasta terminarla, nos daremos cuenta de que resulta mucho más sencillo que ir reanudándola poco a poco, cada vez que tenemos que interrumpirla por alguna distracción. El evitar desde un principio cualquier clase de distracción, así como tener todo lo que vayamos a necesitar a mano, para no tener que levantarnos a buscar cosas, nos facilitara mucho la tarea.

3. Aprende a eliminar objetos que nos hagan caer en la tentación (por ejemplo al hacer dieta, no tener comida que no sea sana a la vista y alcance de la mano; si hemos decidido dejar de tomar alcohol, intentar no socializar en los bares; si hemos decidido dejar el tabaco –  tratar de reemplazar los cigarrillos con el chicle; si no queremos ser adictos a las compras – dejar la tarjeta de crédito o el  dinero en casa, etc.) Es una forma más sencilla que tratar de ejercer solamente la fuerza de voluntad. Cuantos más obstáculos nos pongamos, más difícil será el poder realizar la acción que tratamos de dejar de realizar.

4. Inicia una rutina de ejercicios regular y asegúrate de que la realizas como te has propuesto. Algo que puede serte muy útil es establecer una línea base, es decir lo mínimo que vas a hacer cada día, algo que te sea sencillo completar, de esta forma el día que estés muy cansado o no tengas demasiada motivación, puedes hacer solamente estos ejercicios que conforman la línea base.

5. La próxima vez que te molestes por algo que no tiene demasiada importancia, prueba a controlar tus emociones y enfocarte en los atributos positivos que puedas sacar de esa situación. Por ejemplo, si el autobús tarda demasiado puedes aprovechar esos momentos para relajarte y respirar, si alguien no te cede el paso puedes pensar que a lo mejor por esta vez esa persona tiene mucha prisa y recordar las veces en las que tú hayas podido sentirte realmente apresurado, de esta forma podrás dejarlo pasar con más facilidad.

6. Evite hablar de otros en su ausencia. El hablar mal de otra persona a sus espaldas es algo que debemos evitar, ya que no nos aporta nada y es un comportamiento bastante destructivo para nosotros, ya que lo que decimos de alguien suele en realidad reflejar más algo nuestro que de la otra persona.

7. Cuando algo te molesta, intenta hacer una relajación progresiva. De esta forma no le darás tanta importancia al acontecimiento que te haya molestado y aprenderás a relajarte y enfocar las cosas con más calma.

8. Aprende a felicitarte a ti mismo por cada vez que hayas conseguido ejercitar la Fortaleza de la Autorregulación, y cuando seas capaz de resistirte con éxito una indulgencia. De esta forma valorarás más tus progresos, y te darás cuenta de cuantas veces lo consigues, y cada vez se hará más sencillo para ti el proceder de esta manera.

9 Aprende a crear rutinas que puedas seguir completamente de forma sistemática.  Puedes hacer pequeños ajustes cuando sea necesario pero manteniendo intactos los elementos centrales.
De esta forma, te será mucho más fácil el seguir siempre los mismos pasos hasta alcanzar completar la rutina, no tendrás que estar parándote a pensar en cada momento qué es lo que tienes que hacer a continuación,sino que será algo que te saldrá de manera automática, una vez que hayas convertido estas rutinas en un hábito.

10. Prueba a establecer un horario regular y un lugar para la mayoría de tus actividades.  Es una forma sencilla de que todo sea más seguido y así tendrás muchos elementos a tu favor que te recuerden lo que tienes que hacer en cada momento.

11. Intenta identificar los roles que sueles tener en diferentes aspectos de tu vida, compáralos con las personas que puedan servirte como modelo, y examínalos  en detalle.  Deja  que estos detalles te inspiren y te sirvan para regular tus metas. Si muchas veces no sabes cómo comportarte o qué actitud deberías tomar, un ejercicio que puede servirte es el de imaginarte qué haría una persona que para ti te sirva como modelo en esa situación. Eso te puede orientar hacia determinado comportamiento.

12. Aprende a prestar mucha atención a tu reloj biológico.  Averigua en qué momentos del día sueles estar más atento y despierto y lleno de energía o más cansado y con poca energía por el contrario. Cada persona tiene sus propios ritmos, hay algunos que están más despiertos por la mañana a primera hora, y sin embargo hay otras personas que tienen mayor energía a media tarde, etc. Procura hacer tus tareas más importantes cuando estás más alerta. De esta forma podrás aprovecharte de esa energía en el momento en el que más la precisas.

13. Prueba a no hacer algo que te es agradable parcial o completamente, como tomar un postre favorito o leer un rato,  o trata deliberadamente de resistir una comodidad (por ejemplo, comer chocolate, un helado, ver la TV, etc.) por un tiempo. Recompénsate con ello después de lograr una tarea difícil.  Muchas veces nos habituamos a las comodidades de nuestra vida y no les damos importancia, sin embargo cuando no podemos tenerlas es cuando las damos todo el valor que tienen, ya que las echamos enormemente en falta. Así premiarse una vez que se ha realizado determinada tarea nos servirá para reforzar nuestra fuerza de voluntad, y recordar en un futuro lo bien que sienta el ganarnos esos pequeños premios.

Rashid, T. (2005)

COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA HUMILDAD.




COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA HUMILDAD.

La Fortaleza de la Humildad forma parte de la Virtud de la Templanza, que es la Virtud que nos aporta protección contra los excesos. 

La Fortaleza de la Humildad o la Modesta implican dejar que tus Fortalezas y logros hablen por sí mismos.

Los individuos con esta Fortaleza no son personas con baja autoestima, pero simplemente evitan llamar la atención y no se ven a sí mismos como mejores que otros. Las personas que tienen esta Fortaleza son humildes, es gente que es honesta con ellos mismos acerca de sus propias limitaciones y la falibilidad de sus propias opiniones y están abiertas al asesoramiento y asistencia de otros.   

Para poder ejercitar esta Fortaleza y hacer que te sirva para tu día a día, te proponemos los siguientes ejercicios que puedes llevar a cabo:

1. Prueba a resistirte a mostrar tus logros durante una semana, y observa los cambios en tus relaciones interpersonales. Deja que tus acciones hablen por ti, no presumas de tus logros, deja que ellos hablen por sí mismos.

2. Al final de cada día, identifica algo que hiciste para impresionar a alguna persona o para mostrar un espectáculo. Toma la decisión de no volver a hacerlo. Muchas veces hacemos cosas sólo para impresionar a los demás, y sin embargo sabemos por experiencia propia que si alguien se jacta demasiado de sus logros no nos suele gustar. Tampoco es muy agradable el ver a personas que montan un número para demostrar lo extraordinarias que son, muchas veces eso les quita mérito a sus logros. Deja que tus acciones hablen por sí mismos. 

3. Trata de resistir el mostrar que eres mejor que otra persona, si se da el caso. El mostrar superioridad a propósito te quita todo el mérito. Cada persona es mejor que otra en alguna cosa. Piensa que a lo mejor tú puedes ser mejor que alguien en determinado aspecto, pero seguro que esa persona es mejor que tú en otro. Se trata de saber colaborar, cooperar, no de que cada uno deje al otro en mal lugar. Seguramente puedes aprender mucho en otro aspecto de esa persona.

4. Trata de resistir mostrar aprobación cuando otra persona se muestra superior a otro. Dejar al que es peor en mal lugar no genera ningún beneficio a nadie, y puede ser muy dañino para esa persona, que puede ser mejor en otro aspecto.

5. Fíjate en si hablas más que otros en una situación de grupo. Muchas veces llevamos la voz en una situación, sin dejar expresarse a los demás, con lo cual perdemos la oportunidad de poder aprender de ellos. El escuchar a los demás nos da el beneficio de poder aprender y poder ver las cosas desde otro punto de vista, que puede resultarnos muy útil.

6. Procura vestirte y hablar modestamente. El ir presumiendo de lo que uno es tanto en la forma de vestir como en la manera de hablar, nos hace parecer altivos y muestra una gran falta de tacto de nuestra personalidad, ya que la humildad es también una muestra de respeto ante los demás y el reconocer que no somos perfectos. Somos humanos y el no creernos demasiado, el sabernos  con posibilidades de fallos o equivocaciones, es una muestra de nuestra humanidad. 

7. Puedes felicitar sinceramente si encuentras que alguien es auténtico y mejor que usted de alguna manera. Es como una llamada de atención que nos muestra que no somos más que nadie. Y podemos animar a esa persona a que desarrolle ese campo o aspecto en el que destaca, que lo haga útil y lo ponga al servicio de los demás.

8. Ten conciencia ecológica, recuerda que sólo estamos de paso y estamos utilizando los recursos del planeta para nuestro propio beneficio, utiliza los recursos ambientales modestamente (puedes utilizar productos reciclados, limitar el uso de productos que dañan el medio ambiente, etc.).

9. Aprende a admitir tus errores y pedir disculpas incluso a aquellos que son más jóvenes que tú. Somos humanos y cometemos errores, lo importante es saber disculparse y poner remedio al mal que hayamos causado. No importa la edad ni la situación social, sino el saber admitir nuestra culpa y poder compensar nuestro error.

10. Solicita a un amigo de confianza retroalimentación honesta acerca de tus debilidades. Alguien que nos quiere y se preocupa por nosotros es la persona ideal para hacernos ver con cariño aquellas cosas en las que fallamos y podemos mejorar. 

Rashid, T. (2005)

COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA PRUDENCIA.





COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA PRUDENCIA.

La Fortaleza de la Prudencia forma parte de la Virtud de la Templanza, que es la Virtud que nos aporta protección contra los excesos. 

La Fortaleza de la Prudencia consiste en tener una orientación práctica hacia metas futuras. Implica ser cuidadosos acerca de las opciones disponibles, no tomar riesgos indebidos y mantener objetivos a largo plazo en cuenta al tomar decisiones a corto plazo.

Las personas prudentes supervisan y controlan su comportamiento impulsivo y anticipan las consecuencias de sus acciones.

Esta Fortaleza no es sinónima de tacañería o timidez, en cambio implica una perspectiva inteligente y eficaz hacia el logro de importantes objetivos en la vida.  

Para ejercitar esta fortaleza te proponemos una serie de ejercicios que puedes llevar a cabo:

1.Procura intentar pensar dos veces las cosas antes de decir nada. Haz este ejercicio por lo menos diez veces a la semana y anota sus efectos. En muchas ocasiones nos dejamos llevar por la impulsividad, y luego nos podemos arrepentir de lo que hemos dicho o hecho. Si tomamos como un hábito el ser más prudentes a la hora de hablar o actuar, y pensar antes de  hacer o decir algo, puede sernos muy útil para poder evitarnos posibles preocupaciones que nuestra impulsividad pudiera causarnos en un futuro.

2. Trata de conducir con precaución y notarás  que hay menos emergencias de las que realmente piensas.

3. Procura que antes de tus tres próximas decisiones importantes tengas la oportunidad de quitarte de la cabeza todas las distracciones ajenas. Es importante tomarse un tiempo para realizar las decisiones importantes de la vida, y poder finalmente saber que es a nosotros a quienes afectará finalmente lo que decidamos, así que es necesario tomar estas decisiones asumiendo nuestra plena responsabilidad al respecto.

4. Consulta con las personas que tienen un significado en tu vida antes de tomar una decisión final. Es importante tener en cuenta los puntos de vista de las personas que son importantes para nosotros, sabiendo que ellas nos aconsejarán lo que esta acorde con nuestros intereses, y nos puede sr muy útil aumentar nuestra perspectiva con sus puntos de vista, sin embrago debemos saber que la decisión final debe ser totalmente nuestra y debemos asumir la responsabilidad de las consecuencias nosotros mismo únicamente.

5. Intenta visualizar las consecuencias de tus decisiones en uno, cinco y diez años. El poder ver en perspectiva las consecuencias de las decisiones que tenemos que tomar nos hará tener una visión más amplia de cuáles pueden ser estas. De esta forma no nos basaremos únicamente en los beneficios o costes a corto plazo, sino que podremos ver cómo influirá en un periodo de tiempo mucho más largo en nuestra vida.

6. Prueba a realizar un análisis riesgo-beneficio antes de tomar una decisión final. Todas las decisiones que tomamos tienen un precio, siempre debemos renunciar a algo cuando elegimos otra cosa, y el riesgo de no conseguirlo también es importante tenerlo en cuenta, por eso hacer una lista de pros y contras, y ver las posibilidades de nuestro éxito es una estrategia que puede sernos muy útil a la hora de tomar una decisión.

7. Acostúmbrate a tomar decisiones importantes cuando estás relajado, no ansioso o deprimido. Ya que nuestro estado de ánimo influye en nuestra forma de ver las cosas. Tampoco es bueno tomar las decisiones cuando estemos demasiado contentos, ya que tenderíamos a reducir los riesgos y a ver las cosas demasiado fáciles. Por el contrario en un estado de tristeza lo consideraríamos todo demasiado complicado y difícil. Por eso es necesario tener un estado de ánimo calmado al tomar decisiones importantes, ya que podremos ver las cosas en su justa medida.

8. Antes de hacer trampas o mentir incluso para cosas triviales, pregúntate si necesitas diez más mentiras para ocultar la primera mentira. Muchas veces por pequeñas mentiras vamos creando un ovillo que se va haciendo más grande cada vez y del cuál luego nos resulta demasiado complicado salir.


9. Evita situaciones competitivas que generalmente terminan en resultados de ganar-pérdida, o en el que tu o tu oponente tenéis muy pocas posibilidades de ganar. Es mejor estar en situaciones en las que ambos miembros puedan ganar si colaboran. Y si hay muy pocas oportunidades de que uno gane, le situación de competitividad que se dará será demasiado exigente y podría llevarnos a cometer errores, mentir, hacer trampas, etc. 

10. No dudes en comprobar tantas veces como sea necesario para asegurarte de que cubres todos los detalles relevantes de tu próxima tarea importante. Si algo es importante es importante también hacerlo de la manera más adecuada posible, y si comprobamos el avance de las tareas que tenemos que realizar, seguramente no nos dejaremos nada sin hacer o podremos corregir los detalles antes de que sea demasiado tarde.

11. Intenta evaluar la calidad, eficiencia y sabiduría con la que has llevado a cabo tus tres últimos proyectos y escribe métodos de mejora.  Darnos cuenta de cómo hacemos las cosas es un paso muy importante a poder introducir cambios o mejoras en nuestra forma automática de actuar. Si no  nos paramos a reflexionar sobre cómo hacemos las cosas, no podremos darnos cuenta de cuáles son nuestros métodos, esquemas, nuestras debilidades o fortalezas, de tal forma que podamos aplicarlas para hacer las cosas mejor en un futuro.

Rashid, T. (2005)

COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DEL PERDÓN.



COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DEL PERDÓN.

La Fortaleza del Perdón forma parte de la Virtud de la Templanza, que es la Virtud que nos aporta protección contra los excesos. 

La Fortaleza del Perdón y la misericordia consiste en perdonar a aquellos que han obrado mal o nos han ofendido.

El Perdón implica aceptar los defectos de los demás, dando a la gente una segunda oportunidad y dejando de lado la tentación de tener rencor o comportarse vengativa. La Fortaleza del Perdón permite dejar de lado la negatividad autodestructiva asociada con ira y extender la misericordia hacia el transgresor. 

Para ejercitar esta Fortaleza puedes realizar una serie de ejercicios como los que te proponemos a continuación:

1. Puedes recordar momentos cuando tú hayas ofendido a alguien y has sido perdonado, entonces puedes hacer este regalo a los que te hayan ofendido a ti. El obtener el perdón por algo que se ha hecho mal nos da una gran sensación de alivio y paz, nos ofrece la oportunidad de empezar de nuevo y hacer las cosas mejor la próxima vez. Todos cometemos errores y nos equivocamos sin querer o porque no hemos podido hacer las cosas mejor, si se nos da una nueva oportunidad podemos hacer las cosas otra vez mejor y con más cuidado y más información.

2. Aprende a evaluar tus emociones antes y después de perdonar a alguien. El perdón también nos libera a nosotros de la ira que  nos provocan las ofensas. Es un regalo en doble sentido, ya que nos libera tanto a nosotros de la ira y la venganza, como al que cometió el error de la culpa. 

3. Intenta comprender desde la perspectiva del agresor por qué te ofendió. Luego evaluar si tu reacción te lastima a ti más que al que ha cometido el error. Muchas veces la ira que nos provoca el que  nos hayan ofendido nos hace más daño y nos perjudica más a largo plazo que la misma ofensa.

4. Haz una lista de las personas contra quienes guardas rencor por alguna ofensa que han podido cometer contra ti, después puedes o bien reunirse con ellos personalmente para discutirlo o visualizar el encuentro para intentar olvidar el pasado.  

5. Queda con una persona que te ofendió en el pasado, especialmente si es un miembro de tu familia. Cuando quedes con esa persona cuéntale que le has perdonado, o simplemente se amigable en su interacción con esa persona. Muchas veces perdemos a personas que son importantes para nosotros por no poder perdonar algo que nos hicieron en el pasado, cuando sin darnos cuenta estamos perdiendo una relación que nos importa por algo que quizás sea posible olvidar y perdonar, o simplemente hacer como que no ha pasado nada. Muchas veces las personas que nos han ofendido no se atreven a hablarnos más después de una gran discusión, está en nuestra mano el reiniciar esa relación.

6. Si eres creyente pedir el perdón de un poder divino según tu fe y evalúa cómo te sientes luego. Es importante también el sabernos perdonar a nosotros mismos por los errores que hayamos podido cometer. Y si somos creyentes, podemos experimentar el beneficio de sabernos perdonados y el alivio que esto supone personalmente.

7. Si eres creyente también poder rezar por el comportamiento de tu agresor. Intentar pedir porque se de cuenta de su error y encuentre la paz.

8. Prueba a  identificar cómo un rencor te tortura emocionalmente.  ¿Cómo te produce emociones perturbadoras (ira, odio, miedo, preocupación, tristeza, ansiedad, celos, etc.)?  Escribe tres formas en las que estas emociones disruptivas afectan a tu comportamiento. Muchas veces no nos damos cuenta de que el no perdonar, o el dejar pasar algo y tratar de olvidarlo nos hace más daño a nosotros mismo que a la persona que nos hizo daño.

9. Puedes planear cómo puede ser tu respuesta  la próxima vez que alguien te ofenda.  Recuérdate de vez en cuando tu plan (si es posible también puedes ensayar) y periódicamente afirman, "No importa cómo él o ella me ofenda, le respondo como lo he planeado." Muchas veces esta es la mejor manera de tratar con una persona que sabemos que va a herirnos de alguna manera, porque no puede evitarlo, así su comportamiento no tendrá ninguna repercusión en nosotros. Y es bueno tener un plan para poder actuar de manera rápida de tal forma que no tengamos después que arrepentirnos si nos invade la ira o decimos algo que no debemos.

10.   Imagínate a la persona que te ofendió y considera si tienes alguna fantasía de venganza con respecto a esa persona. Trata de imaginar con todo tipo de detalle lo contrario, esto es, qué pasaría si puedes perdonar completamente a esa persona. Trata de darte cuenta de tus reacciones cuando estás pensando en perdonarle, Empieza a realizar este ejercicio con alguien que te haya ofendido de manera leve y ve pasando a otras personas que te hayan ofendido de manera más grave. Durante todo el ejercicio recuérdate a ti mismo que es un ejercicio de perdón, no de venganza.

Rashid, T. (2005)

COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DEL TRABAJO EN EQUIPO.



COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DEL TRABAJO EN EQUIPO.


La Fortaleza del trabajo en equipo forma parte de la Virtud de la Justicia. Estas fortalezas se manifiestan en las actividades que hacemos en la sociedad. Van más allá de las interacciones individuales y se refieren a la relación de una persona con grupos más amplios, como la familia, la comunidad, la nación y el mundo.

La Fortaleza del trabajo en equipo también puede ser llamada de la ciudadanía, responsabilidad social y lealtad:  implica trabajar como miembro de un grupo para el bien común . Las personas con esta Fortaleza son leales a las organizaciones de las que son miembros, están dispuestos a hacer sacrificios personales para favorecer a los demás. La Fortaleza de la ciudadanía se manifiesta a través de un sentido de pertenencia social y responsabilidad cívica. Los buenos ciudadanos no son ciegamente obedientes y cuando es necesario se afanan en cambiar los grupos a los que pertenecen para mejor.

Para poder ejercitar esta Fortaleza te proponemos una serie de ejercicios que pueden serte útiles:

1. Puedes empezar por cosas sencillas como recoger basura en la acera y ponerla en las papeleras. Con esto además estarás dando un ejemplo y puedes influir en el comportamiento de las personas que te vean si están pensando en tirar cosas al suelo. Muchas veces no pensamos lo que hacemos y nos hace falta alguien que llame nuestra atención con su ejemplo de civismo. Esta acción además puede suponer que las personas que te observen decidan adoptar una actitud más cívica en otros campos, ya que normalmente pensamos que una sola acción no cambia nada, pero si alguien nos lo recuerda con su ejemplo, puede hacernos volver a repensar las cosas.

 2. Prueba a hacer un voluntariado semanal para un proyecto de servicio comunitario en tu ciudad, uno que tenga que ver con aquello en lo que eres bueno o que te interesa. Podemos hacer un gran cambio en este tipo de voluntariados, cambiando la sociedad, ya que muchas veces pensamos que nuestra ayuda no es necesaria y podemos cambiar la vida de la gente con pequeñas acciones. Además el voluntariado tienen muchos beneficios a nivel personal, en general las personas que ejercen voluntariado siempre dicen que ellos reciben más de lo que dan, y además nos enseña una nueva visión de la sociedad, acercándonos a realidades que podemos no conocer.

3. Prueba a facilitar una discusión de grupo y lograr un consenso sobre una cuestión en la que estén en conflicto. Esto te ayudará a ejercitar tu capacidad de comprensión, para poder entender el punto de vista de las diferentes partes, de análisis, para poder ver en lo que difieren y en lo que se parecen, de síntesis, para poder exponer las ideas con claridad y crear un convenio. procura aprender de los demás y aportar algo tú mismo también. Verás lo gratificante que puede resultar.

4. Intenta ayudar a al menos una persona cada año a establecer metas y verifica periódicamente su progreso.

5. Prueba a organizar o asistir a por lo menos un encuentro social mensualmente. Existen multitud de diferentes posibilidades desde las más lúdicas, como grupos de baile, lectura, intercambio de idiomas, hasta las más sociales como asociaciones, grupos ecologistas, etc. Las experiencias de trabajar en un grupo te irán haciendo aprender mejor sus dinámicas y cómo actuar en él.

6. Prueba a pasar un tiempo con una organización que se encargue de limpiar un bosque, o el cauce de un río, etc. Esto te dará un sentido de pertenencia y además de conciencia ecológica.

7. Prueba a organizar o formar parte de un grupo que se dedique a decorar un lugar comunitario, un parque infantil, un local de ocio, etc. El arte es también una forma de obtener emociones positivas y el sentido de la apreciación de la belleza hace que nos sintamos más cómodos en un lugar bonito, decorado con cariño, etc. 

8. Forma parte de un equipo deportivo de tu localidad o escuela. Además de practicar ejercicio podrás formar parte de un grupo de personas con un objetivo común, que comparten una afición y podrás aprender el funcionamiento de un equipo, acostumbrarte a sus cambios, su evolución, etc.

9. Inicie un club de lectura. El poder formar parte de un grupo de personas que discuten y comentan sobre un determinado libro es algo realmente enriquecedor, ya que podemos ver cómo el mismo libro afecta a distintas personas, como cada una saca unas enseñanzas o conclusiones con respecto a determinado tema, etc.

10. Comparte el coche o ve con alguien al trabajo en el mismo transporte de manera regular. Es otra situación que te enseñará los beneficios del trabajo en grupo y la cooperación, además de ahorrar en combustible podrás tener compañía para poder comentar los asuntos del día de forma regular.

11. Prueba a comenzar un jardín comunitario o un huerto comunitario. Es una forma de aportar recursos estéticos o de ocio y a la vez productivos. Es una forma de ocio activo que te traerá muchas oportunidades de descubrir cosas nuevas y aprender sobre el tema a la vez que formas parte de un grupo y aprender las labores necesarias para conducir de manera adecuada la tarea que os propongáis. 

12. Donar sangre o conviértete en un donante de órganos. Son acciones que no requieren de demasiado esfuerzo y suponen algo muy importante que puede salvar la vida de mucha gente. Podemos dar ejemplo a otros y mostrarnos solidarios con aquellos que en un momento dado puedan necesitarlo.

13. Intenta buscar un papel en una organización o club que reúne personas de diversas culturas. Es una gran oportunidad de tener una experiencia en grupos multiculturales, a la vez que puedes explorar las diferencias que pueda haber entre los grupos de diferentes culturas, aprendiendo lo que te resulte útil o valioso de cada uno, y abriendo tu mente a nuevas posibilidades que no se dan en tu propia cultura.

14. Se voluntario en actividades como la que sirve como mentor de un niño desfavorecido o construyendo una casa para una comunidad que lo necesite. El ayudar a personas que estén pasando por un mal momento es una forma muy útil de utilizar nuestro tiempo libre. Aprenderás también lo importante que es el tenernos unos a otros dentro de una comunidad y la importancia de la solidaridad en todo momento.

15. Prueba a organizar una reunión social para despedirse de un vecino que se marcha o dar la  bienvenida a un nuevo vecino. Podemos trabajar nuestras habilidades para trabajar en equipo a la vez que realizamos un trabajo que permita a la comunidad donde vivimos estar más cohesionada. Y seguramente sea un bonito detalle que nuestro vecino no olvidará, es importante saber dar la bienvenida con los brazos abiertos a un nuevo componente del grupo de nuestra comunidad, así como también despedir al que nos deja y que guarde un agradable recuerdo nuestro, y con esto conseguiremos reunir a todos en un ambiente festivo y crear bonitos recuerdos de las actividades en grupo dentro d ela comunidad.

16. Sé voluntario para entregar comidas en un barrio pobre, o forma parte dela organización de un banco de alimentos de tu localidad. ES muy importante el poder ser solidarios con los que lo necesitan para sentirse parte de la comunidad y hacerles sentir a ellos que también lo son.

17. Pregunte a sus vecinos, especialmente los ancianos, si necesitan algo de la compra cuando van al supermercado. Es un pequeño detalle sin importancia para nosotros pero que puede resultarle muy útil a alguien que no puede hacer la compra en ese momento o que ha olvidado algo. Es una forma de ser solidarios en nuestro entorno más cercano, a base de pequeños actos de bondad.

18. Ayuda a quitar el hielo a los coches o la nieve del camino o de la entrada en invierno. Es otra forma de ser solidarios con nuestros vecinos, que no requiere un gran esfuerzo pero puede ser muy útil a quien lo necesite.

19. Invita a un amigo o vecino a cenar y cocínale su comida favorita. Es un detalle por nuestra parte el acordarnos y tener en cuenta sus gustos, podemos aprender nuevas recetas a la vez que mantener una charla amistosa alrededor de una buena comida.


Rashid, T. (2005)


COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DEL SENTIDO DEL HUMOR.




COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DEL SENTIDO DEL HUMOR.

La Fortaleza del Sentido del Humor forma parte de la Virtud de la Trascendencia, que nos hace sentirnos en conexión con toda la humanidad y el universo, y dota de significado a nuestras vidas.
Las Fortalezas de esta Virtud son aquellas Fortalezas emocionales que van más allá de la persona y nos conectan con algo más elevado, amplio y permanente, con otras personas, con el futuro, la evolución, lo divino o el universo.

Las personas que tienen esta Fortaleza son personas a las que les gusta reír y hacer reír a los demás. Son personas que ven el lado positivo de las situaciones, tienen una forma de enfrentarse a la vida divertida, juguetona e imaginativa.

Para poder ejercitar esta Fortaleza, te proponemos una serie de ejercicios que puedes practicar:

1. Procura poner una sonrisa en la cara de alguien todos los días a través de chistes, gestos y actividades lúdicas. El sentido del humor nos hace sentir bien, elimina la cara seria de la vida, nos acerca a los demás, nos relaja, rompe la seriedad a la que estamos acostumbrados, etc. El intentar hacer sonreír a alguien te hará pensar en pequeñas bromas o comentarios ingeniosas, y el placer de la risa será mutuo y compartido.

2. Aprende un nuevo chiste tres veces por semana y cuéntasela a los amigos. Así aumentarás tu repertorio, a la vez que establecerás un hábito y seguramente tus amigos terminen contando nuevas bromas. Es una forma de creara lazos con un buen sentido del humor.

3. Intenta ver una serie cómica, una película divertida, o leer a un comic diario. El buen humor que te producen hará que te sientas bien, y ese sentimiento se expandirá a todo tu día, y podrás verlo reflejado en las acciones que emprendas.

4. Prueba a animar a un amigo triste. Muchas veces la comprensión, la atención, el tener a alguien que se preocupa por ti, etc. tiene un gran impacto en el humor de las personas, intenta hacer bromas y llevarle al lado más bonito de la vida, pensar en soluciones creativas a sus problemas, etc.

5. Intenta hacer un hábito de encontrar el lado más ligero y divertido en la mayoría de las situaciones. El quitar un poco de seriedad a los asuntos muchas veces nos puede ayudar a quitarle el peso a las situaciones que no lo requieren o a hacer algunas otras más fáciles.

6. Intenta ser amigo de alguien con gran sentido del humor. El sentido del humor es contagioso, y todo se puede aprender.

7. Juega a suplantar la identidad de alguien, o juega a hacer imitaciones y comparte esto con alguien cercano a ti como un juego. Esto te permitirá reírte de muchas cosas diferentes, buscar los chistes o chascarrillos que se pueden sacar de la personalidad de una persona.

8. Procura salir con tus amigos al menos una vez al mes para realizar cualquier tipo de actividad: bolos, senderismo, esquí, ciclismo y cualquier otra cosa que os pueda hacer pasar un buen rato. Es una forma de realizar un ocio productivo.

9. Intenta volver a jugar como cuando eras un niño, hacer un muñeco de nieve cuando nieva o jugar al  voleibol en la playa. Cualquier cosa que te haga feliz es válida para pasar un buen rato, e inundarte de buen humor.

10. Intenta enviar correos divertidos a tus amigos. De esta forma ayudarás a los demás a tener un mejor sentido del humor durante ese día, y puede que te contesten de manera humorística también, con lo que crearas una espiral positiva que aumentará tu buen humor.

11. Juega a  disfrazarte para Halloween, u organiza una fiesta de disfraces. El adoptar otra identidad es algo muy divertido y que nos ayuda a expresar nuestra personalidad de otro modo.

12. Intenta jugar con tu mascota todos los días. El tener un animal de compañía tiene muchísimos beneficios para la salud. Pasa tiempo rodeado de animales que con su amor incondicional nos hacen sentirnos queridos y apreciados, y volver a ser niños.

13. Prueba a ir a ver fuegos artificiales con tus seres queridos. Los espectáculos artísticos son una fuente de entretenimiento que nos ayuda a sentir emociones y expande nuestra creatividad.

14. Ve con tus seres queridos a un juego de baloncesto, béisbol, hockey, etc. El compartir la afición a un deporte es algo que nos une mucho y nos permite conectar con los demás. El sentimiento de formar parte de la afición de nuestro equipo nos hace sentirnos conectados con los demás y nos hace alegrarnos si ganan o pensar en cómo mejorar para la próxima vez.

15. Ve con tus seres queridos de vacaciones.  El compartir aventuras, rutas turísticas, nuevos paisajes, experiencias etc. nos enriquece como personas y nos hace crear buenos recuerdos que nos servirán en un futuro.

Rashid, T. (2005)

COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA INTELIGENCIA SOCIAL.




COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA INTELIGENCIA SOCIAL.

Las personas con Inteligencia Social son conscientes de sus propios sentimientos y de los de los demás. Tratan de hacer sentirse cómodas a todas las personas, sin importar cuál sea la situación social en la que se encuentren, intentan que todo el mundo participe y se sienta escuchado y comprendido. y valorado. Son personas que tienen relaciones sociales honestas, íntegras y de reciprocidad y cuidado cariño y ayuda mutuos.

Para ejercitar esta fortaleza te proponemos una serie de ejercicios que pueden resultarte muy útiles:


1. Prueba a no utilizar un argumento potente y decisivo con el cual puedas ganar una discusión pero puede herir a alguien, por lo menos dos veces al mes. Muchas veces queremos tener razón, pero tenemos que darnos cuenta de que en ocasiones es más importante el no herir a los demás que el ganar una discusión con la cual no vamos a conseguir nada más que el simple hecho de tener razón.

2. Escucha a tus amigos y hermanos con atención, sin preparar refutaciones a lo que están diciendo y simplemente refleja tus sentimientos en relación con lo que dicen. Muchas veces las personas necesitamos sentirnos comprendidos y valorados más que ninguna otra cosa.

3. Si alguien te ofende, intenta encontrar al menos un elemento positivo en sus motivos. ES muy positivo pensar que las personas no son malas, sino que cometen acciones que no están bien porque no encuentran otra alternativa mejor en ese momento.

4. Prueba a asistir a una incómoda situación social como un observador activo y describe lo que observas sin ningún juicio. Esto te ayudará a darte cuenta de los motivos de cada una de las partes, sin hacer juicios sobre lo que opinas de las acciones de los intervinientes.

5. Intenta observar y apreciar a los otros teniendo en cuenta sus atributos positivos. Muchas veces no prestamos atención a lo que los demás tienen de positivo en su forma de ser y pensar y nos fijamos más en las cosas negativas o las que son contrarias a nuestra forma de pensar sin pararnos un momento a dar una posibilidad a nuestras diferencias.

6. Escriba cinco sentimientos personales diariamente durante cuatro semanas y supervisar los patrones. ES muy importante darnos cuenta de lo que sentimos a lo largo del día, y darnos cuenta de cómo hay estímulos que activan ciertas formas de pensar o actuar. Esto nos ayudará a darnos cuenta de cómo actuamos cunado lo hacemos sin pensar, con el piloto automático.

7. Prueba a ver un programa de TV favorito, o una película silenciado y escribe los sentimientos observados. Así podremos darnos cuenta de cómo reaccionamos a distintas cosas y como nos podemos hacer sentir a nosotros mismos buenos sentimientos simplemente observando, con lo cual nos damos cuenta también de que podemos provocarnos esos sentimientos, tanto pensando o recordando cosas buenas, como actuando conforme a nuestros valores, gustos, compromisos, etc.

8. Intenta expresar tus sentimientos adecuadamente a alguien a quien no lo has hecho hasta ahora y procesar juntos esa información.  Muchas veces se dan malentendidos por no atrevernos, no saber o no estar acostumbrados a hablar realmente de las cosas que sentimos. Cuando expresamos a alguien nuestros sentimientos, y le damos esa confianza, lo más probable es que esa persona responda de la misma manera, de tal forma que podremos lograr una comunicación mucho más real.

9. Pregúntale a alguien cercano a ti en qué ocasiones no le comprendiste emocionalmente y cómole gustaría entenderse emocionalmente en el futuro contigo. Muchas veces tenemos una gran falta de habilidad en interpretar la forma en la que los demás nos están diciendo las cosas a un nivel emocional, o nos están tratando de explicar cómo se sienten con respecto a algo que es importante para ellos, pero nos cuesta demasiado el poder comprender las cosas desde su punto de vista.

10. Aprende a escuchar a los demás con respeto incondicional. El no estar de acuerdo con alguien, no significa que tengamos el derecho a contradecir lo que nos dice, a lo mejor no lo entendemos bien , o no entra dentro de nuestras posibilidades de actuación. Por lo menos cada persona se merece el respeto de ser escuchada y un esfuerzo por nuestra parte de tratar de comprender lo que nos está tratando de decir.

11. Date cuenta de  cuando tu familia y amigos hacen cosas buenas, fíjate en sus logros, en su crecimiento como personas. Felicítalos con observaciones específicas. Muchas veces nuestros pequeños logros pasan desapercibidos, y el hacerlos notar, el celebrarlos etc. ayuda a valorarlos más o a fijar nuestra atención en ellos, y nos da la oportunidad de darnos cuenta de su importancia y seguir intentando avanzar por ese camino.

12. Identifica cual de tus amigos se relaciona empáticamente con los demás. Observarlos de cerca. Podemos aprender de los demás cómo relacionarnos con los otros y adoptar sus formas de hacer las cosas.

13. Al trabajar con otros, enfatizan el valor de ser agradable, de tener en cuenta a los demás, de aprender de los otros, etc.

14. Aprende a cambiar la forma en la que construyes tus relaciones cercanas, habla claramente y directamente tus necesidades y deseos. De esta forma evitarás malentendidos, harás que la relación sea más clara y real y verdadera, y a la vez darás la oportunidad a los demás de relacionarse de esa forma contigo, y puede que también cambien su forma de relacionarse con otras personas de su entorno.

15. Presta atención a percibir y reconocer tres gestos sinceros de un amigo. Muchas veces damos por sentado que nuestros amigos tengan que portarse bien con nosotros,  pero a todos nos gusta que nos valoren y nos agradezcan nuestros detalles o aportaciones.

Rashid, T. (2005)

COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DEL LIDERAZGO.




COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DEL LIDERAZGO.

La Fortaleza del liderazgo forma parte de la Virtud de la Justicia. Estas fortalezas se manifiestan en las actividades que hacemos en la sociedad. Van más allá de las interacciones individuales y se refieren a la relación de una persona con grupos más amplios, como la familia, la comunidad, la nación y el mundo.

La Fortaleza del liderazgo es el proceso de motivar, dirigir y coordinar a los miembros de un grupo para lograr un objetivo común. Las personas que actúan como líderes de ejercen un papel dominante en la interacción social, pero un liderazgo efectivo requiere escuchar las opiniones y sentimientos de otros miembros del grupo en cuanto se trata de dirección activa, es decir no basada en el poder y la autoridad impuesta. Los individuos que poseen esta fuerza son capaces de ayudar a su grupo para alcanzar objetivos de forma coherente, eficiente y amable.  

Para ejercitar esta Fortaleza te proponemos una serie de ejercicios que puedes poner en práctica con el fin de incluirla dentro de tus herramientas para poder cambiar tu realidad:

1. Intenta dirigir una actividad, tarea o proyecto y mientras lo haces activamente solicita opiniones de los miembros del grupo. De esta forma te podrás ir dando cuenta de las diferentes cosas que cada persona puede aportar al proyecto y cómo entre todos podéis enriquecerlo. A la vez podrás ver cómo tu forma de enfocar las cosas influye en cómo las hacen o ven los demás y podrás con este feedback ir ajustándote según lo creas conveniente.

2. Prueba a organizar un evento familiar intergeneracional, que implique a jóvenes y viejos parientes. Esto te ayudará a ver la diferente forma de ver las cosas según la generación en la que hemos nacido, cómo se van desarrollando las ideas en el tiempo, etc.

3. Organiza un evento (fiesta sorpresa de cumpleaños, fiesta para celebrar un ascenso, cualquier otra celebración agradable, etc.) en tu trabajo que involucre a tus colegas. Los lazos sociales tienden a estrecharse en reuniones informales, y muchas ve es nos damos cuenta de que las personas con las que solamente mantenemos una relación laboral son muy afines a nosotros, o muy distintas pero tolerantes, y nos pueden aportar mucho también a nivel personal. 

4. Intenta ser el mentor de un niño en tu vecindario que se beneficiaría de tus habilidades. Muchas veces nos ayuda el estar en contacto con los niños, para reescribir nuestra propia historia si vemos la vida desde sus ojos y su perspectiva, y para un niño es muy beneficioso el tener a una persona mayor que le guie en su camino en la vida.

5. Ponte de parte de alguien que está siendo tratado injustamente. Intenta defenderle y evitar que se siga cometiendo esa injusticia.

6. Cambia la dirección de un evento o actividad. Da a otros la oportunidad de ser líderes. Si intentamos

7. Lee una biografía o ve una película de tu líder favorito y evalua cómo te inspira en formas prácticas de actuar en tu vida. El aprendizaje vicario, que es el aprendizaje que hacemos observando a los demás, es una forma muy útil de aprender cómo ser un buen líder.

8. Prueba a intervenir cuando dos personas están en una discusión, media por intentar que las dos personas sean capaces de compartir sus pensamientos, de expresarse de manera clara y adecuada,  y enfatizan la necesidad de buscar una solución a los problemas.

9. Intenta ayudar a un entrenador de pequeñas ligas u otros deportes, aunque no tengas un niño jugando. Esto te ayudará a entrenar a la vez tus habilidades de liderazgo.

10. Prepara y lidera una nueva tradición familiar como reuniones temáticas, aniversarios, fiestas sorpresa, reuniones para hablar sobre las fortalezas de la familia, etc. Es una buena forma de empezar a utilizar tus habilidades de liderazgo en un entorno familiar seguro. Y el realizar este tipo de reuniones fortalece y estrecha los lazos de unión entre los miembros de la familia, que son nuestra primera fuente de apoyo social.

11. Organizar una venta solidaria en tu la ciudad o el bloque de vecinos. Esto te permitirá entrenar tus habilidades de organización y estarás contribuyendo además a una causa justa. 

12. Planea, organiza y lidera una fiesta en tu casa o unas vacaciones. El planificar actividades agradables es algo muy beneficioso porque nos da ese empuje que nos suscita el planear cosas positivas. 

13. Prueba a intervenir en las actividades de tu comunidad, intenta reunir y liderar un grupo para limpiar un parque local. Hay muchas cosas que pueden llevarse a cabo para mejorar el lugar donde vivimos, y en ocasiones no se llevan a la práctica por falta de liderazgo, de que exista alguien dispuesto a tomar la iniciativa. 

14. Inicia un grupo de fitness o un grupo para aprender a cuidar la salud con sus compañeros. El deporte es una actividad que nos aporta muchos beneficios tanto a nivel físico como mental, y el realizarla en compañía nos resulta aún más beneficioso porque nos da el apoyo social que muchas veces necesitamos para ser continuos en su práctica.

15. Participa en una campaña política local.  Así podrás intervenir en las decisiones políticas que afectan a el lugar en el que vives.

16. Haga una lista de maneras que podrían mejorar tu estilo de liderazgo. Busca información sobre cómo ejercer el mejor liderazgo, párate un momento a pensar en cómo puedes mejorar la forma en que llevas a cabo esta capacidad y pon en práctica lo que hayas descubierto. 

Rashid, T. (2005)