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COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA JUSTICIA.



COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA JUSTICIA.

La Fortaleza de la Justicia, la Imparcialidad o la Equidad, forma parte de la Virtud de la Justicia. Estas fortalezas se manifiestan en las actividades que hacemos en la sociedad. Van más allá de las interacciones individuales y se refieren a la relación de una persona con grupos más amplios, como la familia, la comunidad, la nación y el mundo.

Esta Fortaleza consiste en tratar a todo el mundo según los ideales universales de igualdad y justicia. Las personas que tienen esta fortaleza no deja que sus prejuicios personales o sentimientos sesguen sus decisiones sobre otros, sino que se basan en un amplio conjunto de valores morales. La verdadera justicia o equidad incorpora dos cosas a la vez: un respeto por pautas morales y un enfoque compasivo al cuidado de otros. Esta Fortaleza es aplicable a todos los niveles de la sociedad, de la interacción diaria a cuestiones internacionales de la justicia social.  

Para ejercitar esta Fortaleza te proponemos los siguientes ejercicios que puedes llevar a cabo:

 1. Intenta darte cuenta la próxima vez que cometas un error, ver si lo admites. Todos somos humanos, así que todos cometemos un error, pero es importante el saber darse cuenta y admitir tu culpa, y tratar de disculparte de la mejor manera posible, de compensar el daño causado, si es que lo hubiera, porque esa es la verdadera forma de enmendar un error. 

2. La próxima vez que presentes un argumento, intenta darte cuenta de si tus razones tiene que ver más con la deseabilidad social que con la justicia. Muchas veces nos callamos ante lo justo porque no es lo socialmente admisible. También podemos cometer sesgos por no pensar demasiado las cosas y prestar más atención a las normas de la deseabilidad social.

3. Intenta alentar la participación igual de todos, especialmente la de aquellos que se sienten fuera en una actividad o en una discusión. Hay personas que tienen una gran necesidad de sobresalir y siempre toman la voz cantante en todas las actividades, sin embargo hay otras personas más tímidas o introvertidas, que pueden necesitar u poco más de aliento o una invitación explícita para intervenir, es hacer justicia el darles las mismas oportunidades a todos.


4. Presta atención para ver si tus juicios son afectados por tus gustos personales: lo que te gusta o  no te gusta, o por el contrario se basan en principios de justicia y equidad. Muchas veces actuamos movidos por prejuicios, sin pararnos a pensar en lo que es justo.

5. Párate un momento a recordar y escribir sobre momentos donde te has comportado de manera injusta o podrías haber sido más justo. Considera cómo podría mejorar tu comportamiento futuro. Pararse a pensar un momento antes de actuar, reflexionar sobre las consecuencias de tus actos, saber reconocer un error, pedir disculpas o resarcir a alguien cuando se ha hecho algo injusto, es una buena opción para poner en práctica y acostumbrarnos a actuar con justicia.

6. Intenta reflexionar para ver si piensas o tratas a las personas de otras etnias y culturas estereotípicamente. Es decir no te paras a pensar en la individualidad de cada persona, o piensas en las diferencias culturales viéndolas como una forma de enriquecimiento y abrazas la pluralidad y las enseñanzas que otras formas de pensar pueden ofrecerte.

7. Forma parte de un club o una organización que ofrezca a la gente sin privilegios formas para poder alcanzar la igualdad. Observar desde dentro las injusticias a las que tiene que enfrentarse cualquier clase de persona te dará una visión amplia de cosas con las que a lo mejor no estás acostumbrado a tratar, y así podrás ver la injusticia desde otra perspectiva.

8. Escribe una carta a un editor de un periódico o una revista o habla sobre un tema importante con respecto a la justicia social. El tener que exponer tus ideas te dará la oportunidad de analizar los componentes, las causas y las consecuencias de las injusticias, así como las posibles soluciones que se les puedan dar.

9. Cortésmente trata de discutir sobre la injusticia con un amigo a quien veas que muestra un sesgo en referencia al género o a las diferencias étnicas. Trata de entender sus puntos de vista y mostrar datos que apoyen una perspectiva diferente de forma razonada y lógica.

10. Sé voluntario o investiga sobre una organización que educa o hace campañas sobre la igualdad de los derechos humanos. Esto te ayudará a tener una perspectiva amplia sobre lo que significa la igualdad, sobre la situación en la que se encuentra esta en el mundo.

11. Explora un evento actual en cualquier lugar del mundo donde los derechos humanos están siendo violados, y escribe tus reacciones y sugerencias para promover la justicia social sobre esa cuestión. Muchas veces no prestamos atención a esas cosas porque suceden muy lejos de nosotros o de nuestra realidad, sin embargo el investigarlo en profundidad puede hacer cambiar nuestra forma de ver las cosas.

12. Ve una película o un documental que sea un ejemplo de igualdad, justicia social y equidad. Verás como te hace sentir y te darás cuenta de cómo han cambiado las cosas a lo largo del tiempo gracias a las diferentes luchas que se han emprendido a favor de la igualdad en la historia de la humanidad.

13. Lee biografías de personajes famosos que son un ejemplo de justicia social como Gandhi, Martin Luther King y Nelson Mandela. Podrás ver las dificultades a las que tuvieron que enfrentarse en pos de conseguir la igualdad en sus respectivos momentos en la historia, y como su labor se ha ido consolidando hasta el día de hoy.

14. Atrévete a hablar para buscar la igualdad dentro de tu grupo. Cada un o podemos hacer lo que esté en nuestra mano para conseguir ir avanzando en la consecución de una justicia universal que sea algo común y para todos, sin restricciones ni coacciones.


Rashid, T. (2005)

COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA VITALIDAD.





COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA VITALIDAD.


La Fortaleza de la Vitalidad, forma parte de la Virtud del Coraje o el Valor.

El vivir la vida con vitalidad, requiere una mayor activación tanto a nivel psicológico como fisiológico, un mayor entusiasmo para enfrentarse a cada momento de tu vida, con mayor vigor. Es ver y vivir la vida como si fuera una aventura emocionante.

Para poder desarrollar esta Fortaleza te proponemos una serie de ejercicios que pueden ayudarte a hacer un hábito el vivir con vitalidad y energía:




1. Haz algo que ya haces, pero con más energía y entusiasmo, intenta enfocarte en cambiar algunos elementos de forma creativa y diferente a como lo hacías hasta ahora. Podrás ver cómo haciendo las cosas con más entusiasmo el resultado es distinto, como eso te da más energía aún para seguir haciendo más cosas, como se vuelven más fáciles, cómo las haces con más facilidad, etc.

2. Haz ejercicio al menos 2 - 3 veces a la semana y observa cómo afecta a tu nivel de energía. El ejercicio no solamente aumenta las endorfinas, las llamadas hormonas de la felicidad, sino que te hará sentirte mucho más cargado de energía para realizar todas las demás actividades de tu vida.

3. Intenta hacer una actividad física de tu elección, una que no "tienes que hacer" y que nadie te ha dicho que tienes que hacer. El encontrar una actividad que te permita usar tu ocio de manera productiva te hará darte cuenta de lo agradable que puede ser y todo los beneficios que puede aportar a tu vida.

4. Intenta mejorar tu higiene del sueño, estableciendo un tiempo de sueño regular, comiendo 3-4 horas antes de dormir, evitando hacer cualquier trabajo en la cama, no tomando cafeína tarde en la noche, etc.. Notarás cambios en tu nivel de energía. El sueño debemos verlo como una forma de recargar nuestra energía, es fundamental para nuestro bienestar y nuestra salud.

5. Piensa en formas de hacer una tarea emocionante y atractiva antes de empezarla. Muchas veces no nos damos cuenta de las grandes posibilidades de hacer las cosas de manera distinta, desde más aburridas hasta más emocionantes, muchas veces nos lanzamos a hacerlas sin ganas, o dejamos todo hasta el último momento. Prueba a dedicar antes unos momentos para pensar cómo podrías hacer tus tareas de forma que fueran más retadoras o divertidas.

6. Realiza una actividad física  (montar en bicicleta, correr, otros deportes, canto, etc) que siempre quisiste hacer pero no te has atrevido a probar todavía. Todo dejamos pasar las oportunidades de hacer cosas nuevas porque no tenemos tiempo o energía, pero una vez que empieces a realizar una actividad que siempre has querido hacer, sacarás tiempo, te hará sentir mejor y esto provocará una espiral positiva que te ayudará a sentirte más energético y con una mayor tendencia a emprender nuevas actividades.

7. Prueba a cantar en un coro o tocar un instrumento musical. La música tiene mucho beneficios tanto para nuestro estado de ánimo, como para nuestro cerebro, nuestra memoria, etc Prueba a implicarte en una actividad musical y verás como cambia tu forma de ver las cosas en tu vida.

8. Asiste a un club de baile, a un concierto o a una obra de teatro. Es algo distinto y nuevo que debería convertirse en un hábito, ya que ver las cosas en directo cambia nuestro estado de ánimo de manera profunda. 

9. Prueba a ver una serie de  comedia o una película de comedia semanal.  El buen humor que nos provoca se extenderá a otros elementos de tu vida.

10. Haz un hábito el socializar con amigos a los que les gusta reír sinceramente. El buen humor es contagioso, y su compañía nos hará sentirnos mejor. Tendremos buenos momentos que recordar a lo largo de la semana y seguramente estemos deseando volver a reunirnos con ellos.

11. Intenta hacer al menos una actividad al aire libre semanal como senderismo, ciclismo, escalada de montaña, caminar o trotar durante una hora. El contacto con la naturaleza es muy beneficios para nuestra salud, produce beneficios tanto a nivel físico como psicológico. Es importante reservarnos un rato para nosotros mismos en la naturaleza.

12. Aprende a tomarte un tiempo para celebrar tus próximos logros y victorias, por pequeños que sean. Muchas veces dejamos que un pequeño contratiempo nos amargue el día, porque no podemos dejar de pensar en él. Sin embargo muchas veces nos olvidamos de celebrar las cosas buenas que nos pasan, restándoles de esta forma la importancia que tienen. Hay que aprender a darles su valor celebrándolas, lo que además nos ayudará a ampliar sus beneficios y el sentimiento de logro y felicidad que las acompaña.

13. Lama a un viejo amigo y recuerda con él los buenos momentos vividos. Es importante darnos cuenta de las cosas buenas que nos han pasado y poder recordar los buenos momentos vividos en compañía de otros.

Rashid, T. (2005)

COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA INTEGRIDAD.






COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA INTEGRIDAD.

La fortaleza de la Integridad forma parte de la Virtud del Coraje, la que nos enseña a actuar frente a las dificultades para poder lograr nuestros objetivos y enfrentarnos a cualquier oposición.

Para poder ejercer esta Fortaleza de manera habitual, te recomendamos una serie de ejercicios que puedes practicar en orden a tener más habilidades para poder enfrentarte a los problemas.


1. Abstente de decir pequeñas mentiras blancas, a amigos y familiares (incluyendo cumplidos poco sinceros). Si dices alguno, reconócelo y pide disculpas de forma inmediata. Es importante acostumbrarse a ser íntegro hasta en las más pequeñas acciones, de esta forma primeramente, nos acostumbraremos nosotros, y por otra parte, las personas con las que convivimos podrán fiarse de nosotros, sabiendo que nos regimos por el principio de la integridad y tratamos de actuar lo más sinceramente posible en todas las situaciones.

2. Piensa en formas creativas y honestas de relacionarte con los demás. Muchas veces no decimos lo que pensamos por miedo a herir los sentimientos de los demás, sin embargo si se hace con delicadeza y tacto, puede ayudar mucho a la otra persona.

3. Presta atención cada vez que dices una mentira, incluso si se trata de una pequeña. Trata de hacer tu lista más corta todos los días.

4. Intenta prestar atención  para no contar mentiras por omisión (como no dar  algún tipo de información importante de manera voluntaria  al vender un artículo usado) y piensa cómo te sentirías si alguien hiciera lo mismo contigo. Muchas veces no nos damos cuenta de estos errores que podemos cometer voluntariamente o no, pero también es importante prestar atención a este tipo de cosas si queremos mantener nuestra integridad de la manera adecuada.
5. Trata de pensar acerca de tu satisfacción en relación con los hechos auténticos, honestos y genuinos en contra de los hechos no auténticos y por lo tanto menos honestos. Es importante darnos cuenta de cómo nos afectan estas cosas, como se pueden herir nuestros sentimientos y mermar nuestra confianza tanto en las personas como en el total de la sociedad. A veces son cosas sin importancia, que dejamos pasar, pero también pueden convertirse en grandes errores o problemas de difícil solución.

6. Supervisa si las próximas cinco acciones significativas que realices coinciden con tus palabras y viceversa. Es decir, párate a pensar si eres una persona de palabra, de tal forma que si dices que vas a hacer algo de una determinada manera, finalmente terminas cumpliéndolo o haces promesas que en general no terminas de llevar a cabo de manera apropiada.

7. Escribe sobre temas relacionados con lo que tú sientes como una obligación moral. Esto ayuda a cristalizar e integrar el pensamiento. Muchas veces no nos hemos parado a pensar en las cosas que pueden guiar o afectar a nuestra propia moral, al ponerlo por escrito nos damos cuenta de cómo se articula nuestra manera de ver el mundo, y como nuestra idea de moralidad es un conjunto global que abarca toda nuestra forma de ser y pensar.
8. Piensa y actúa de forma justa cuando tengas que enfrentarte a el próximo reto, independientemente del impacto que esto pueda tener en tu posición o popularidad. Muchas veces perdemos la oportunidad de actuar de forma que nosotros consideremos honesta por dejarnos llevar por las circunstancias o la costumbre. Cuanto más ejercitemos nuestra propia forma de ser personas íntegras, más seguros de nosotros mismos nos sentiremos. 
9. Identifica tu área de mayores convicciones morales. Establece tus prioridades de acuerdo a tus convicciones.
10. Busca desempeñar un papel con una estructura clara que te permita ser auténtico y honesto.
11. Aprende y practica las normas éticas de tu profesión.


Rashid, T. (2005)

COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA VALENTÍA O EL CORAJE.




COMO EJERCITAR LA FORTALEZA DE LA VALENTÍA O EL CORAJE.

Para ser valiente, a veces también hay que ejercitarse, hay que aprender a enfrentarse a situaciones difíciles con valentía, y tratar de hacer un hábito de esta fortaleza. Poner en práctica esta fortaleza nos sirve para aprender una nueva manera en la que enfrentarnos a las adversidades de la vida, tanto las más cotidianas como las grandes crisis vitales o problemas que podemos tener en nuestro desarrollo vital.

A continuación te damos algunas ideas que te pueden ayudar e poner en práctica esta fortaleza:


1. Resiste la presión social o de tus compañeros,  trata de actuar movido por valores nobles valores y  en relación a causas significativas, puedes realizar muchas actividades que te ayuden a esto, puedes escribir, hablar, participar en una protesta, ser parte de una organización activista, etc.

2. Puedes intentar hablar o escribir sobre una idea impopular en un grupo que pueda no estar totalmente de acuerdo con la idea que intentas compartir.

3. Otra idea es tomar medidas pequeñas, prácticas para poder poner en práctica un cambio social constructivo. Formar parte de asociaciones o voluntariados, etc.

4. Da a conocer una injusticia, informa de ella,  no dejes pasar una práctica no ética o un abuso de poder, dalo a conocer de la manera adecuada a las autoridades competentes, aun cuando el agresor o trasgresor sea alguien cercano a ti.

5. Apuesta por proteger o apoyar a alguien que haya sido víctima de una injusticia, (como un hermano más joven o una mujer maltratada) que de lo contrario estarán solos y tendrán que valerse por sí mismos.

6. Hazte preguntas difíciles que te ayuden a ti mismo y a los demás frente a realidad. Intenta adoptar nuevas perspectivas y ver las cosas de otra forma.

7. Aprende a clarificar tus valores al pensar sobre cómo mejor te han servido en situaciones difíciles. Cuando uno se enfrenta a una situación complicada, puede serle muy útil tener en cuenta cuáles son las cosas que él mismo valora, y tratar de resolverla en relación a sus propios valores.

8. Aprende a cultivar una reputación para reconocer y apreciar los actos valientes que se logran a pesar de desafíos. Tanto los tuyos como los que realizan otras personas.

9. Puedes intentar identificar un área en la cual tú generalmente rehúyes confrontaciones.  Una vez que lo hayas hecho intenta practicar las frases, los tonos y los gestos que te permitirá enfrentar eficazmente la situación la próxima vez. 

10. Colecciona historias contemporáneas de valor en situaciones de la vida cotidiana. Te ayudará a prestar más atención a los numerosos ejemplos que de otra manera pueden pasar desapercibidos y te servirán como guía o ejemplo.

11. No tengas miedo de ser diferente pero positivo.

12. No tengas miedo de hacerte amigo de alguien que es diferente pero positivo. Unir fuerzas o intercambiar opiniones puede resultarte muy útil.




LA FORTALEZA DEL CORAJE






LA FORTALEZA DEL CORAJE.

El coraje ( Valor):

La fortaleza del Coraje o el Valor forma parte de las fortalezas que engloba la Virtud del Valor. Estas fortalezas reflejan el ejercicio consciente de la voluntad hacia objetivos encomiables que nos e sabe con certeza si serán alcanzados. Para ser considerados valientes, tales actos deben ser realizados ante fuertes dificultades o adversidades. Esta virtud es universalmente admirado, y todas las culturas cuentan con héroes que la ejemplifican. Incluye la Valentía, la Perseverancia, la Integridad y la Vitalidad.

El coraje es la capacidad de emprender una acción o ayudar a otros a pesar de los posibles riesgos o peligros que esto pueda entrañar.

Esta fortaleza permite a las personas evitar la cobardía ante los peligros, amenazas, retos o el dolor asociado a emprender buenas acciones. Son personas que no se amedrentan ante los desafíos.

Esta fortaleza también hace referencia a situaciones emocionales o intelectuales vistas como desfavorables, difíciles o peligrosas.

Con los años los investigadores han distinguido entre el valor físico y el moral. Otra forma de definir el valor es como la ausencia de temor.

Los actos de valor se asumen voluntariamente con total conocimiento de la adversidad potencial a la que uno tiene que enfrentarse para llevarlos a cabo.

Los individuos con coraje dan mayor importancia por encima de cualquier cosa a un propósito más alto relacionado con la moralidad, sin importar cuales sean las consecuencias.


Seligman, M. (2005) La auténtica felicidad.